Alberto Fuguet, Escritor y cineasta: “El blog no es literatura, es vida literaria”

Clarín.com/ El autor de “Mala onda” habla de su relación con las nuevas tecnologías. No sé si soy tan bueno para contar historias”, dice el escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet. “A mí me interesa captar una cierta sensibilidad, compartir una ética más que una estética, y crear personajes con los que alguien pueda empatizar y a la larga sentirse acompañado”. En ese camino, Fuguet también trabaja sobre personajes reales.

Acaba de publicar Mi cuerpo es una celda, una “autobiografía” del autor colombiano Andrés Caicedo, de la que Fuguet se atribuye el crédito de “producción y montaje” y que llegará a las librerías argentinas en 2009. Mantiene dos blogs pero no se considera blogger (“para serlo, tendría que dedicarle más horas”), y en ellos no admite comentarios ni chequea las estadísticas. “Ahí no publico cuentos, ni poemas y no creo mucho en la interactividad que proponen. Los poemas que trascienden no son interactivos en el sentido básico de la palabra. Yo nunca chateé con Alejandra Pizarnik, ni me hubiera hecho falta. Seguro que ella interactuó con gente que opinó sobre sus poemas, pero ése es un tema privado.¿Qué esperas que te digan de un texto posteado, que es bueno, que es malo? Eso es como de la tele. Entiendo que los blogs puedan servir para leer e intercambiar cosas con gente que está lejos, pero eso no es literatura, es vida literaria. La interactividad de un texto pasa por leerlo, subrayarlo, recomendarlo, prestarlo. En eso sí la Red le gana a la prensa.

Pero la Red sale perdiendo con los textos largos.

Como gran frase cliché yo digo que la Red se parece mucho a la vida, en la que también hay restricciones. Por una cuestión, si se quiere anatómica, uno no puede estar más de tres horas en el cine. La televisión, en cambio, propone una cantidad de horas inconcebibles, casi inmorales. Yo estoy viendo Dexter, y es como haber visto ya tres largometrajes. En las novelas ocurre algo similar. 2666 de Bolaño me parece un poco exagerada; él mismo hubiera querido que fueran novelas cortas, ligadas, porque el peso físico del libro y su precio no es broma, al igual que el tiempo que se invierte leyéndolo. Pero así como la televisión descubrió que podía hacer lo que el cine no, tal vez en la Web todavía haya algo por descubrir.

¿Se agotaron los formatos literarios?

Mi impresión es que ya todo se inventó, pero siento que ahora soy más fragmentado, y me gusta. Antes cualquier cosa no lineal me mareaba. De la Red he aprendido eso: la necesidad de los espacios en blanco. En el blog escribo más para abajo que para el costado, y me ocupo de que mis libros tengan aire interno. Más que la creación de algo nuevo, la Red nos puede enseñar eso. Porque a la larga, el mundo literario siempre ha tenido que ver con la seducción y con el misterio.

Otras artes han logrado llegar a altos niveles de abstracción ¿Qué opina, en este sentido, del cine?

Creo que lo más impresionante que ha ocurrido con el cine es HBO, es uno de los momentos históricos de la era del sonido y del color, que dividió el mundo audiovisual en dos, justamente por el manejo del tiempo, del que hablaba. Como el cine tiene que durar alrededor de dos horas, debería ser más parecido a la poesía: narrar momentos, sensaciones, los asiáticos lo hacen muy bien. El desarrollo de los personajes, funciona mejor en la televisión.

En nuestras sociedades, tan espectacularizadas, ¿dónde trazaría la línea entre la expresión y el exhibicionismo?

El exhibicionismo es no poder manejar tu ansiedad, no estar tranquilo con tu ego. Yo trazaría la línea en el buen gusto, simplemente.