Avisaje estatal: La batalla del periodismo independiente
Observatorio/ En un largo y detallado documento, el periodista Ernesto Carmona hace una revisi贸n de la batalla legal que ha llevado a cabo la revista Punto Final contra el Estado de Chile, exigiendo una distribuci贸n m谩s justa y equitativa del avisaje estatal en los diversos medios nacionales y que no se siga concentrando, como hasta ahora, en el duopolio Copesa -Mercurio que controla casi el 95 por ciento de los diarios del pa铆s.
En su investigaci贸n Carmona cita el estudio realizado por nuestro Observatorio el a帽o 2005, donde se establecen con precisi贸n los porcentajes de publicidad estatal asignados a ambos conglomerados en desmedro del periodismo independiente.
Lea a continuaci贸n el completo y documentado art铆culo de Ernesto Carmona en el cual analiza c贸mo se entretejen los tent谩culos de los poderes pol铆ticos y econ贸micos con los de la prensa conservadora que defiende y promueve el modelo neo liberal.
Ernesto Carmona / La revista Punto Final (PF) libra una tit谩nica batalla legal contra el Estado de Chile en favor del periodismo independiente. En febrero -mes que en Chile se conmemora el D铆a de la Prensa (13)-, la publicaci贸n sent贸 en el banquillo del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) a tres ministros de estado para que expliquen por qu茅 los gastos de publicidad del gobierno en prensa escrita favorecen casi exclusivamente al duopolio que controla hasta el 95% de los diarios del pa铆s: la cadena El Mercurio, de Agust铆n Edwards Eastman, y Copesa-La Tercera, de 脕lvaro Saieh Bendeck.
El TLDC cit贸 a declarar por oficio a los ministros de Hacienda, Andr茅s Velasco; Justicia, Carlos Maldonado; y Planificaci贸n, Paula Quintana, para que respondan a varias preguntas del abogado de PF, Alberto Espinoza Pino. La cuesti贸n clave es por qu茅 esos tres ministerios -al igual que el resto de la Administraci贸n P煤blica , las Fuerzas Armadas y Carabineros- contratan su publicidad preferentemente con los diarios de Edwards y Saieh.
Esta batalla por los derechos del periodismo independiente al avisaje estatal cobra br铆os precisamente cuando recrudecen los despidos de periodistas en grandes medios de comunicaci贸n como los canales Televisi贸n Nacional y La Red , y los diarios La Tercera y El Mercurio, entre otros. Los periodistas conmemoraron el D铆a de la Prensa con la consigna 隆No a los despidos!, en defensa de sus fuentes de trabajo (el viernes 13 a las 11 horas ante el busto de Juan Emilio Pacull, fundador del Colegio y del C铆rculo, plazoleta de Valent铆n Letelier con Lorenzo Gotuzzo, a escasos metros de La Moneda).
“Esta es la primera vez que una publicaci贸n demanda al Estado y lo acusa de
discriminar a la prensa independiente en la distribuci贸n del avisaje fiscal, de
vulnerar las normas de la libre competencia y de restringir las posibilidades de
desarrollo del pluralismo informativo en la prensa nacional”, dijo Manuel Cabieses, director-fundador del quincenario desde su aparici贸n en 1965.
Desde que el TDLC acogi贸 la demanda -el 29 de julio de 2008- se han efectuado ocho audiencias p煤blicas. Pero estos acontecimientos han sido ignorados en la cobertura de noticias de los grandes medios, excepto algunos peri贸dicos electr贸nicos tambi茅n independientes. Este juicio, sin precedentes en la democracia chilena, se desarrolla casi clandestino, aunque fue acogido un谩nimemente por todos los ministros del Tribunal: Eduardo Jara Miranda, presidente; Andrea Butelmann Peisajoff, Radoslav Depolo Razmilic, Tom谩s Menchaca Olivares y Julio Pe帽a Torres.
“El acceso igualitario a los recursos fiscales provenientes de los avisos va a garantizar de manera real la libre competencia y con ello una informaci贸n pluralista, como la garantizan la Constituci贸n Pol铆tica , la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos, la Convenci贸n Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol铆ticos, todos ratificados por Chile”, afirm贸 la demanda de PF.
La publicidad privada en Chile est谩 ideologizada. Los avisos de las grandes empresas s贸lo se publican en la gran prensa, pero los lectores de los medios independientes tambi茅n son usuarios de los servicios p煤blicos que se financian con dinero de los contribuyentes, quienes tienen derecho a informarse en medios distintos a El Mercurio y La Tercera. El art铆culo 19掳 N潞 12 de la Constituci贸n garantiza a todas las personas la libertad de emitir opini贸n y de informar sin censura previa, en tanto el art铆culo 19 N潞 22 consagra el derecho a la no discriminaci贸n arbitraria en el trato que deben dar el Estado y sus organismos en materia econ贸mica.
Asimismo, la Constituci贸n establece la obligaci贸n del Estado de “contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realizaci贸n espiritual y material posible”, mientras el art铆culo 5掳 inciso 2 establece que el Estado debe “respetar y promover los derechos que emanan de la naturaleza humana” garantizados por la Constituci贸n y los tratados internacionales ratificados por Chile.
Avances del juicio
La defensa de los intereses fiscales recae en Chile en el Consejo de Defensa del Estado (CDE), organismo actualmente presidido por Carlos Mackenney Urz煤a, designado por la jefa del Estado. La importancia que otorga el CDE a la demanda de PF se mide por el equipo de abogados que design贸 para su defensa, encabezado por los juristas Gonzalo Vel谩squez y Ruth Israel, quienes tienen la tarea de impugnar las acusaciones de la revista.
En enero, declararon como “testigos” del CDE la abogada jefa de la divisi贸n jur铆dica de la Direcci贸n de Compras y Contrataci贸n P煤blica, Mar铆a Trinidad Inostroza Castro, el abogado -de la misma repartici贸n- Pablo Pr眉ssing Fuchslocher y el abogado del Ministerio de Justicia Ciro Cornejo Lorca.
La demanda contra el Estado apunta a la Direcci贸n de Compras y Contrataci贸n P煤blica, un servicio descentralizado del ministerio de Hacienda que dirige el funcionario Tomas Campero y que est谩 sometido a la supervisi贸n de la Presidencia de la Rep煤blica.
Como testigos de PF, en diciembre de 2008 declararon ante el Tribunal el presidente del Colegio de Periodistas de Chile, Abraham Santib谩帽ez; los Premios Nacionales de Periodismo Faride Zer谩n y Juan Pablo C谩rdenas; el diputado Marco Enr铆quez-Ominami y el periodista y acad茅mico Walter Krohne.
Duopolio El Mercurio/ La Tercera
El control del El Mercurio y La Tercera sobre el mercado de diarios “lo podemos identificar como un duopolio que es en verdad un monopolio”, argument贸 la demanda. “Ambas cadenas controlan entre un 85 y un 95 por ciento de la prensa escrita -diarios, peri贸dicos, revistas, de circulaci贸n nacional, regional y comunal-, siendo ampliamente mayoritaria la de El Mercurio”, a帽adi贸. “Sin embargo, y a pesar de ser cadenas empresariales, en el hecho -y para los efectos de la libertad de expresi贸n e informaci贸n- constituyen un monopolio ideol贸gico”.
Edwards posee dos diarios de circulaci贸n nacional que se editan en Santiago, El Mercurio y Las 脷ltimas Noticias; m谩s el vespertino La Segunda , que se publica en la capital pero circula en gran parte del pa铆s; y otros 20 diarios regionales: La Estrella de Arica, La Estrella de Iquique, El Mercurio Antofagasta, El Mercurio de Calama, La Estrella del Norte, La Prensa de Tocopilla, La Estrella de Loa, El Diario de Atacama, El Mercurio de Valpara铆so, La Estrella de Valpara铆so, El Lider de San Antonio, Cr贸nica Chill谩n, El Sur de Concepci贸n, Cr贸nica de Concepci贸n, El Renacer de Arauco, El Austral de Temuco, El Austral de Valdivia, El Austral de Osorno, El Llanquihue de Puerto Montt y La Estrella de Chilo茅. Adem谩s, negocia La Prensa Austral y El Magallanes de Punta Arenas.
El Estado tambi茅n le otorg贸 -y contin煤a asign谩ndole- numerosas frecuencias radiales a El Mercurio. Su divisi贸n Diarios Regionales opera Digital FM, red de m煤sica y noticias -locales y nacionales- presente en 38 ciudades a lo largo del pa铆s, con 11 jefaturas regionales de prensa en otras tantas urbes importantes. El concepto mercurial del “periodista multimedia” obliga al reportero de un diario regional a elaborar una misma noticia para el diario, la radio local y la edici贸n nacional: tres trabajos por el mismo salario. La cadena tiene, adem谩s, Positiva FM, otra red de emisoras con presencia en 17 ciudades que anuncia la instalaci贸n de otras 11 frecuencias locales. Asimismo, El Mercurio opera portales juveniles como Mimix.cl y Team Miss Verano.
Saieh, quien se hizo millonario durante la dictadura, posee el Consorcio Period铆stico de Chile, SA (Copesa), que controla los diarios de circulaci贸n nacional La Tercera , La Cuarta y el semanario Qu茅 Pasa, adem谩s del matutino La Hora , de distribuci贸n gratuita en la capital. Tambi茅n comercializa los suplementos Mujer, Icarito, Deportes, Glamorama, Agenda Urbana, Club La Tercera , Mouse y Virus, a la vez que controla las radios FM Zero, Duna y Carolina. Entre otros negocios, posee tambi茅n CorpBanca, con presencia en varios pa铆ses, y la cadena de supermercados Almac, adquirida a D&S antes que 茅sta vendiera el resto de su red minorista -L铆der y Ekono- a la estadounidense Wal Mart.
Las p谩ginas del duopolio ideol贸gico El Mercurio/Copesa cumplen el rol de caja de resonancia de la extrema derecha y suelen cuestionar 谩speramente las moderadas pol铆ticas sociales de los gobiernos post dictadura, pese a que reciben una suerte de subsidio en publicidad del Estado. No funcion贸 la pol铆tica comunicacional del gobierno que aspiraba a “seducir” a esos medios c贸mo si efectivamente fueran imparciales.
Ambas cadenas est谩n comprometidas de manera fundamentalista con la ideolog铆a del neoliberalismo y no acogen visiones cr铆ticas, ni siquiera sobre la crisis mundial en desarrollo. Sus contenidos entregan a diario “propaganda informativa” en favor de las pol铆ticas neo-conservadoras, de los grandes grupos econ贸micos y financieros, incluido el sistema privado de fondos de pensiones de cuyas p茅rdidas ascienden al 30%, por m谩s de 30 mil millones de d贸lares.
La contienda legal de PF ocurre en un pa铆s que la propaganda de los grandes medios locales y mundiales convirti贸 en un ejemplo latinoamericano para la inversi贸n extranjera y una suerte de “para铆so de la libre competencia”, que no existe para la prensa independiente, ni para las peque帽as y medianas empresas de cualquier naturaleza.
La noticia del juicio para hacer cumplir al Estado cumpla con los principios de “la libre competencia” no ha merecido la atenci贸n de los grandes medios, que a diario embriagan al p煤blico con la cultura consumista del neoliberalismo salvaje heredado de la dictadura militar de 17 a帽os. La clase pol铆tica que surgi贸 de los escombros de la dictadura y ha conducido durante 19 a帽os los cuatro gobiernos que sustituyeron al r茅gimen castrense estimula con entusiasmo el fortalecimiento del modelo en crisis que s铆 ha beneficiado a los grandes grupos econ贸micos y poder medi谩tico. El Estado ha sido un facilitador de grandes negocios, como el salvataje de La Tercera-Copesa en quiebra, ocurrido bajo el gobierno de Patricio Aylwin, al comienzo de la “transici贸n a la democracia”, cuando el Banco del Estado le sane贸 la deuda t贸xica al diario.
El Estado prefiere a El Mercurio
Un estudio del Observatorio de Medios Fucatel, correspondiente a 2005 y citado por PF, revel贸 que El Mercurio se benefici贸 con el 48% del gasto del Estado en publicidad en medios escritos, mientras Copesa absorbi贸 el 29% de un total de 4.315 millones de pesos chilenos, equivalentes a 8 millones de d贸lares de la 茅poca, gastados por el gobierno central, municipalidades, servicios e instituciones del Estado, calculados al precio del valor agencia. Mientras el duopolio de Edwards y Saieh concentraba el 77% del total de esa inversi贸n publicitaria, los diarios regionales, revistas y peri贸dicos independientes percibieron apenas el 15%.
El gasto actual del Estado en publicidad en prensa escrita ascender铆a hoy a unos 9 millones de d贸lares, equivalentes al 25% de los 36 millones de d贸lares en que se estima el gasto publicitario total gubernamental. La televisi贸n se lleva la mayor parte de los 27 millones de d贸lares restantes, en desmedro del medio radial. Los 9 millones que el Estado gasta en medios impresos representan el 1,3% del gasto p煤blico y privado en publicidad en Chile, estimado en 700 millones de d贸lares anuales, dato basado en informes de Megatime, que verifica la inversi贸n publicitaria, y de otras empresas del rubro como Omnicom Media Group.
Seg煤n Fucatel, las carteras de Hacienda, Midepl谩n, Justicia y el Ministerio P煤blico colocaron el 70% de su publicidad en El Mercurio, que recibi贸 casi el 90% de los recursos publicitarios de Tesorer铆a y cerca del 50% del avisaje de las corporaciones p煤blicas de Fomento (Corfo) y Nacional Forestal (Conaf) y del estatal Fondo Nacional de Salud (Fonasa), cuyos afiliados pertenecen en su mayor铆a a estratos socioecon贸micos medios y bajos, lejos del perfil de los lectores de El Mercurio.
Historia de un combate
La lucha de PF por la democratizaci贸n del gasto estatal en publicidad comenz贸 en 2002, con una carta de Cabieses al presidente de la 茅poca -Ricardo Lagos-, pero tuvieron un hito importante el 13 de septiembre de 2006, cuando la revista recurri贸 al Fiscal Nacional Econ贸mico, Enrique Vergara Vial, contra el incumplimiento de los principios de la “libre competencia” por parte del Estado. El Fiscal Vergara se tom贸 m谩s de un a帽o para responder -el 26 de octubre de 2007- que a “la libre competencia” s贸lo la regula “la mano invisible del mercado”: “De hecho, en general, las entidades p煤blicas contratan dicho avisaje en funci贸n de par谩metros de mercado”, dijo.
“[...] No se han allegado antecedentes o indicios que permitan sostener la existencia de infracciones a la libre competencia por parte del Estado o sus organismos en la contrataci贸n de avisaje en medios escritos, ni tampoco que indiquen la existencia de conductas colusivas u otras anticompetitivas por parte de las empresas con mayores participaciones de mercado”, afirm贸 el Fiscal.
Cabieses dijo que el 12 de junio de 2002 le manifest贸 al presidente Lagos “que las motivaciones discriminatorias de la empresa privada -de naturaleza esencialmente ideol贸gica- 芦no deber铆an ser v谩lidas para la publicidad estatal禄 ya que 芦al gobierno que reconstruye la democracia deber铆a interesarle fomentar el pluralismo informativo y la libertad de informaci贸n y opini贸n, cuidando sostener los escasos medios independientes y cr铆ticos que en Chile intentan hacer efectiva la diversidad禄”.
El 26 de julio de 2002, el entonces ministro Secretario General de Gobierno,
Heraldo Mu帽oz, recibi贸 a representantes de los medios independientes y del Colegio de Periodistas para darles a conocer la voluntad presidencial de buscar una soluci贸n al problema. Se帽al贸 que -por instrucciones del presidente de la Rep煤blica – se hab铆a orientado a ministerios y servicios p煤blicos a distribuir la publicidad con un sentido de mayor equidad en resguardo del pluralismo informativo.
Pero no pas贸 gran cosa, excepto dos avisos del Programa del Voluntariado de la Direcci贸n de Obras Sanitarias que PF public贸 en octubre y diciembre de ese a帽o. Cabieses relat贸 que “el ministro Heraldo Mu帽oz fue reemplazado por el se帽or Francisco Vidal, a quien escrib铆 el 13 de marzo de 2003: 芦Han pasado casi ocho meses y la pol铆tica que se nos anunci贸 todav铆a no se materializa. Los medios independientes siguen siendo excluidos hasta de campa帽as publicitarias de vasto inter茅s ciudadano sobre salud y educaci贸n que promueve el gobierno禄”.
La distribuci贸n an贸mala de la publicidad estatal en nada cambi贸. Entretanto, la revista cultural Rocinante dijo adi贸s a sus lectores por falta de ingresos publicitarios, mientras la discriminaci贸n contin煤a afectando a radios, medios electr贸nicos, estaciones de televisi贸n comunitaria y peri贸dicos independientes.
El 27 de abril de 2006 Cabieses le escribi贸 a la presidenta Michelle Bachelet: “La soluci贸n real es una ley que establezca la obligaci贸n del Estado de distribuir en forma equitativa su publicidad para garantizar el derecho ciudadano de informaci贸n y opini贸n. Sin embargo, entretanto, se necesitan medidas administrativas que hagan posible mayor igualdad en el acceso a la publicidad del Estado y que impidan as铆 la extinci贸n de la prensa independiente de Chile”.
Tampoco pas贸 nada. Cabieses record贸 en la demanda que el 14 de junio de 2006 el entonces ministro Secretario General de Gobierno Ricardo Lagos Weber -hijo del ex presidente-, “eludi贸 pronunciarse sobre el fondo del asunto planteando y sostuvo que la contrataci贸n de publicidad se hace conforme el sistema de compra del Ministerio de Hacienda y que en los llamados a concursos y propuestas de clara identidad regional, provincial o comunal deb铆a haber consideraciones especiales hacia los medios locales”.
Para PF, “se configura de manera muy clara, una infracci贸n a la libre competencia, en la cual hay, sin duda, responsabilidades del Estado y tambi茅n de las cadenas El Mercurio y Copesa en la distribuci贸n discriminatoria de la publicidad y avisaje estatal”. A帽adi贸 que esta situaci贸n “ha sido repetidamente denunciada por el Colegio de Periodistas, por medios independientes como Punto Final y por investigadores chilenos y extranjeros sobre la realidad de la prensa en Chile”.
Investigaci贸n del Congreso
La C谩mara de Diputados tambi茅n se interes贸 en la distribuci贸n asim茅trica de la publicidad del Estado. El 17 de octubre de 2007 aprob贸 por unanimidad el informe de una Comisi贸n Especial Investigadora del Avisaje del Estado, presidida por el diputado Marco Enr铆quez-Ominami. Su informe critic贸 la “discrecionalidad y concentraci贸n del gasto de la publicidad estatal” como fortalecedora del duopolio de los medios.
La Comisi贸n , integrada por todos los sectores representados en el Parlamento y creada en junio de 2006, pidi贸 una ley que regule la publicidad estatal y que el Estado asuma el deber de informar sobre las leyes que entran en vigencia, estableciendo mecanismos de apoyo a los medios locales o regionales.
“As铆 como el Estado debe asumir que la regulaci贸n de la publicidad oficial es una tarea esencial para asegurar la transparencia en la contrataci贸n de la difusi贸n de las pol铆ticas p煤blicas, tambi茅n debe asumir que su falta de regulaci贸n favorece la concentraci贸n en la propiedad de los medios”, concluyeron los 69 diputados que aprobaron el informe. Concluyeron que “la concentraci贸n del avisaje estatal en pocos medios de comunicaci贸n social y la excesiva arbitrariedad en su gasto es un obst谩culo para hacer efectivas las garant铆as” constitucionales de pluralismo y diversidad social, cultural y pol铆tica.
Tambi茅n descubrieron que el Estado no sabe con exactitud cu谩nto gasta en publicidad en todos sus organismos, ya que los municipios, por ejemplo, son aut贸nomos en sus gastos de propaganda y la C谩mara de Diputados no puede fiscalizarlos. Recordaron que el Banco del Estado concurri贸 a la Comisi贸n pero se neg贸 a entregar informaci贸n alegando una supuesta protecci贸n legal. Aunque la Contralor铆a le aplic贸 multas al “banco de todos los chilenos”, los diputados registraron que las empresas p煤blicas deciden a su arbitrio y sin mayor control los gastos y m茅todos que utilizan para su publicidad.
La C谩mara concluy贸 que el gasto en publicidad del Estado “es marginal en relaci贸n a la empresa privada”, situ谩ndolo en un 5 % de “la torta publicitaria” de 700 millones de d贸lares anuales, es decir, unos 35 millones de d贸lares. La televisi贸n se lleva la mayor parte de esa torta, unos 27 millones de d贸lares.
Seg煤n informaci贸n de la Direcci贸n de Presupuesto, el 铆tem de Publicidad y Difusi贸n de 2004 alcanz贸 a unos 21 millones de d贸lares (13.570 millones de pesos chilenos), 32 millones en 2005 (21.000 millones de pesos) y 15 millones de d贸lares hasta agosto de 2006 (10.000 millones de pesos). La comisi贸n valor贸 que la publicidad estatal “puede ser significativa para los medios peque帽os y regionales”.
Los legisladores recomendaron una ley regulatoria de la publicidad oficial, que promueva transparencia y eficiencia en la contrataci贸n y selecci贸n de medios, recomendando un aumento de la inversi贸n del Estado en avisaje en medios peque帽os y regionales, para mejorar su calidad, y as铆 favorecer el pluralismo y la libertad de expresi贸n.
Los diputados subrayaron que los medios distintos a las cadenas El Mercurio y Copesa-La Tercera pueden verse afectados “por las condiciones de contrataci贸n vigentes en Chile y atendiendo a que los criterios que se utilizan para la selecci贸n de medios son los datos de circulaci贸n y precio, que actualmente no miden a dichos medios”. Se帽alaron que el statu quo “atenta contra el pluralismo y favorece la concentraci贸n” de la propiedad de los medios.
Este informe de los diputados tuvo escasa o ninguna difusi贸n1 en los grandes medios. Nunca m谩s se oy贸 hablar del tema.
Un mecanismo poco claro
A ra铆z de una seguidilla de esc谩ndalos en los contratos del ministerio de Obras P煤blicas, el gobierno de Lagos cre贸 en 2003 el portal de comercio electr贸nico ChileCompra.cl, para “transparentar” las licitaciones p煤blicas, pero todav铆a “no existe claridad sobre la forma en que se distribuyen los recursos de inversi贸n publicitaria de los servicios p煤blicos”, aleg贸 la demanda del director de PF.
“Si bien es cierto que existe el sistema Chile-Compra, en el cual PF y otros medios independientes se encuentran inscritos, la publicidad estatal se canaliza a los grandes medios por v铆as que no se corresponden con la igualdad de oportunidades y la libre competencia”, a帽adi贸. “Existe una verdadera pol铆tica discriminatoria articulada desde el Estado que tiene una fuerte incidencia en el mercado de los medios de comunicaci贸n, favoreciendo ostensiblemente a unos en desmedro de otros, comprometiendo de esta forma la libre competencia. El mercado libre, en consecuencia es objeto de una intervenci贸n estatal, gener谩ndose entre servicios del Estado y los medios favorecidos por la pol铆tica de avisajes verdaderas 芦trenzas禄 para controlar la publicidad estatal mediante tarifas y descuentos especiales, tratos y convenios directos con las empresas, porcentajes de comisiones que se reparten entre agentes de empresas publicitarias y funcionarios encargados de distribuir la publicidad fiscal, diversidad de obsequios y viajes para estos 煤ltimos, etc.”
Tambi茅n existe un marcado inter茅s de ministros y autoridades por mantener las mejores relaciones con El Mercurio y La Tercera. “Es muy relevante en ese sentido la participaci贸n de ministros, parlamentario y dirigentes de partidos de gobierno en fundaciones creadas por El Mercurio, como Paz Ciudadana, y la presencia de los presidentes de la Republica y ministros de los gobiernos democr谩ticos en las actividades sociales que organizan ambas empresas period铆sticas”, argument贸 la querella de PF.
Para adquirir “representaci贸n” y reivindicarse pol铆ticamente, despu茅s de haber solicitado directamente a Richard Nixon la intervenci贸n de EEUU contra Salvador Allende -sin excluir una invasi贸n-, el ex vicepresidente mundial de la Pepsi Cola Agust铆n Edwards cre贸 en 1992 la Fundaci贸n Paz Ciudadana, cuya misi贸n es “contribuir a la disminuci贸n de la delincuencia a trav茅s de la colaboraci贸n t茅cnica en la formulaci贸n de pol铆ticas”, etc.2
La entidad termin贸 siendo designada por Lagos “asesora” gubernamental en dise帽o de pol铆ticas antidelincuencia. Hoy se jacta de su influencia en esa 谩rea, aunque nunca ha encargado un estudio que relacione delincuencia con exclusi贸n social. El comerciante Edwards se las arregl贸 para participar en las decisiones del gobierno de Chile sin que nadie lo eligiera.
En la c煤pula de Paz Ciudadana figuran conspicuos miembros del gobierno y de los partidos que lo sustentan. Sergio Bitar, actual ministro de Obras P煤blicas, ex ministro de Educaci贸n y ex presidente del Partido por la Democracia (PPD) funge como vicepresidente y secretario. Uno de sus 6 directores es el ministro del Interior de Michelle Bachelet, Edmundo P茅rez Yoma, responsable de las pol铆ticas gubernamentales anti-delincuencia y vicepresidente en ausencia de la jefa del Estado.
En la jefatura de este exclusivo club de Edwards se encuentra tambi茅n Soledad Alvear Valenzuela, ex canciller, ex ministra de Justicia, ex aspirante presidencial y ex presidenta del partido Dem贸crata Cristiano. Tambi茅n Jos茅 Joaqu铆n Br眉nner Ried, ex ministro de Educaci贸n y ex ministro Secretario General de Gobierno, considerado un experto en educaci贸n p煤blica, pero… con fines de lucro.
Los directores restantes son Paola Luksic Fontbona, de la familia m谩s rica de Chile por su control del cobre y otros negocios; Alfredo Moreno Charm茅, formado en la escuela de Econom铆a de la Universidad de Chicago y ligado a los grupos econ贸micos Del R铆o (Falabella-Sodimac) y Penta (Carlos Eugenio Lav铆n y Carlos Alberto D茅lano); y Jaime Orpis Bouch贸n, senador de la Uni贸n Dem贸crata Independiente (UDI), principal herencia pol铆tica del pinochetismo
La demanda de PF ante el TDLC menciona una “trama de relaciones pol铆ticamente incestuosas” que “estar铆a infringiendo la igualdad de trato que el Estado debe mantener en sus compras conforme a la ley 19.886 (de base sobre contratos administrativos, de consumo y prestaci贸n de servicios)”. Esa ley, adem谩s, “no autoriza discriminaci贸n a favor de un agente determinado, a menos que se trate de un caso excepcional y debidamente fundado” y las excepciones no incluyen al avisaje ni los servicios de publicidad. La ley tampoco autoriza que tales servicios sean eximidos de concursabilidad.
La cuesti贸n de fondo es la existencia de “una pol铆tica estatal interventora de la libre competencia y no una cuesti贸n circunstancial, se帽al贸 la acusaci贸n de PF. La demanda cita el libro Las dos caras de la libertad de expresi贸n, del acad茅mico y periodista Walter Krohne, publicado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano en 2005. Existe tambi茅n otro estudio de 2008, El precio del silencio3, que describe c贸mo se arreglan en Chile los contratos de publicidad del Estado “licitados” a trav茅s del portal ChileCompras.cl, rebautizado como MercadoP煤blico.cl.
Si la batalla judicial nos prospera, una vez agotadas todas las instancias judiciales en Chile, s贸lo queda la posibilidad de reclamar justicia en la Corte Interamericana. Mientras avanza la regulaci贸n e intervenci贸n del Estado en el gran capitalismo mundial -EEUU, Inglaterra, Alemania, Francia, etc.-, una norma que regule la publicidad privada y meta mano en la concentraci贸n de la propiedad medi谩tica a煤n suena a ciencia ficci贸n en este pa铆s embriagado de ideolog铆a neoliberal.
Notas:
1) Ver informe en http://www.camara.cl/pdf.aspx?prmid=28177&prmTipo=NOTICIAS&prmdoc=101
2) Ver http://www.pazciudadana.cl/fpc-mision.php).
3) El precio del silencio: abuso de publicidad oficial y otras formas de censura indirecta en Am茅rica Latina, Asociaci贸n por los Derechos Civiles de C贸rboba, Argentina, 2008.
Ernesto Carmona
562 204 0780
569 9599 8151
Santiago, Chile


S.O.S. Ciudadano
Al margen de que a煤n no hayamos alcanzado una democracia en serio, en que se d茅 el gobierno de la mayor铆a y no el cogobierno de aqu茅lla con una minor铆a sobre representada -merced a una institucionalidad ad hoc legada por la Dictadura y cuya llave maestra es el antidemocr谩tico sistema binominal-, hay que recordarle a nuestra autocomplaciente y extraviada clase pol铆tica que tampoco resultar谩 posible una situaci贸n de Estado de Derecho y democracia plena mientras no exista un verdadero pluralismo en un escenario de la m谩s amplia libertad de prensa, lo que estamos muy lejos de cumplir.
Como bien destaca el investigador norteamericano Ken Dermota en su trabajo traducido al castellano como 鈥淐hile In茅dito鈥 (Ediciones B Chile S.A., 2002), mientras en Estados Unidos (as铆 como en las principales democracias occidentales) la libertad de prensa y el pluralismo constituyen basamentos fundamentales e imprescindibles de la democracia y el Rule of Law, en nuestro pa铆s, en cambio, se los considera como 鈥渓a guinda de la torta鈥, i.e., como un plus deseable, pero que no representa un pre requisito o conditio sine qua non de la democracia.
Quisiera destacar aqu铆 lo que a m铆 me significa la pobreza extrema de nuestra prensa duop贸lica de derecha, a la que he motejado en varias ocasiones como la m谩s pobre del Continente Americano, con la sola excepci贸n de Cuba, como una forma de ejemplificar desde un punto de vista muy personal, conocido por experiencia propia, el grave problema de falta de pluralismo y libertad de prensa que sufrimos en esta democracia de mentira o Transici贸n eterna en que vivimos prisioneros desde 1990.
Puedo testimoniar que sufro de dicha situaci贸n de pobreza en forma muy directa a trav茅s del rechazo permanente para mis env铆os de comentarios a los diversos medios nacionales.
Efectivamente, no obstante haber dirigido siempre simult谩neamente dichos comentarios a todos los diarios impresos de Santiago (salvo La Cuarta), junto a otras publicaciones peri贸dicas y a El Sur de Concepci贸n, es 茅ste el 煤nico diario que, de vez en cuando, publicaba mis cartas (cosa que ya no ocurre), aunque casi siempre reducidas a no m谩s de un tercio de su extensi贸n original. Tambi茅n han acogido mis env铆os las publicaciones peri贸dicas El Periodista, Punto Final y The Clinic, lo que agradezco.
En El Mercurio de Santiago, hace ya 8 a帽os que no se me publica nada, no obstante haber reclamado en forma expl铆cita por ello en varias ocasiones, sin siquiera recibir un acuse de recibo al respecto. Como buena prueba de la grosera censura que sufro en dicho medio, puedo agregar que el desaparecido Diario Siete, durante su corta existencia de poco m谩s de un a帽o, me public贸 m谩s de 50 cartas, todas las cuales, fueron simult谩neamente enviadas a El Mercurio (de hecho, var铆as de ellas daban respuesta o se refer铆an a cartas o art铆culos publicados por dicho diario), as铆 como al resto de los medios mencionados, sin que el decano publicara ninguna. Lo m谩s exasperante de esta situaci贸n, es que no tengo explicaci贸n alguna de esta actitud discriminatoria hacia m铆 de parte de 鈥渓a Tribu鈥, y s贸lo puedo especular acerca de un capricho de nuestro Rupert Murdoch criollo, lo que dista de ser un consuelo.
Lo que s铆 hay que reconocer es que en El Mercurio se da una singular esquizofrenia editorial entre su versi贸n impresa y el blog, donde se brinda amplia acogida a las m谩s variadas opiniones. Ello, en tanto no critiquen a la primera o al blindado Herm贸genes P茅rez de Arce, cuyas panfletarias monsergas pinochetista de los d铆as mi茅rcoles, en las que semanalmente insultaba a medio mundo, han pasado ha sere reemplazado por un actuar clandestino en el blog bajo el alias de Sergio (Herm贸genes) Feli煤 Justiniano.
En el caso del diario La Naci贸n, 茅ste tampoco me publica nada desde hace a帽os, pese ha haber reclamado el a帽o 2006 directamente ante Jorge Olave por recomendaci贸n de Felipe Portales, sin resultado alguno. Lo 煤ltimo que recuerdo publicado, eran cartas que dec铆an relaci贸n con el caso Spiniak y sus protagonistas, tales como Longueira y el abogado Espejo (el mismo que pretendi贸 ser nombrado Fiscal Nacional). Ello coincide con el t茅rmino de la direcci贸n de Alberto Luengo en La Naci贸n, quien entiendo fue despedido por presi贸n de la UDI, en uno m谩s de los tantos actos de amedrentamiento que abundaron durante dicho per铆odo.
La Tercera no recuerdo que me haya publicado nunca una carta, con excepci贸n de una de ya muy antigua data, en que suger铆a, entre otros aportes a nuestra Transici贸n, negociar con el Gobierno de Su Majestad brit谩nica el destierro de Pinochet en Santa Elena, para beneficio y satisfacci贸n de todas las partes involucradas, incluido el ex dictador. Las 脷ltimas Noticias, en tanto, me ha publicado muy espor谩dicamente una que otra carta.
Como le ha de constar a cualquiera que haya le铆do p谩ginas web, la ausencia de mis cartas en la prensa nacional, no tiene su explicaci贸n en que yo no las escriba.
Finalmente, pregunto: 驴es que no hay nadie entre nuestros representantes que pueda influir en alguna forma para poner fin a esta situaci贸n de censura de que doy cuenta, si no en el duopolio El Mercurio-Copesa, al menos en el diario La Naci贸n?; ante tal situaci贸n de miseria period铆stica, 驴c贸mo puede nuestro actual Gobierno, a trav茅s de su Ministro de Econom铆a, tener el desparpajo para afirmar que se dispone a pedir la nulidad del fallo de CIADI -cuyo cumplimiento conllevar铆a la anunciada aparici贸n de un nuevo medio que nos signifique un m铆nimo de pluralismo- “por una cuesti贸n de principios”?
Las mejores cartas a El Mercurio
Bajo el t铆tulo “Las mejores cartas a El Mercurio”, hace ya algunos a帽os que el sello editorial El Mercurio-Aguilar nos ofrece una recopilaci贸n de cartas al Director de dicho diario en los 眉ltimos a帽os. Sin restarle m茅rito a tal iniciativa, me parece que mucho m谩s novedoso, original y enriquecedor -en especial para quienes leemos el diario todos los d铆as- habr铆a sido que tal publicaci贸n contuviera las mejores cartas al Director no publicadas por El Mercurio en igual per铆odo.
He de reconocer un inter茅s personal, perfectamente compatible con el inter茅s general, en que ello me permitiera ver publicadas algunas de la innumerables cartas al Director que El Mercurio rehusa caprichosamente publicarme desde hace cerca de 7 a帽os, situaci贸n de injustificable discriminaci贸n por la que he reclamado en reiteradas ocasiones, sin obtener soluci贸n ni respuesta y ni siquiera un acuse de recibo de parte de dicho medio. Una buena prueba de lo que afirmo, est谩 en las m谩s de 50 cartas a la Directora que el Diario Siete me public贸 durante su corta existencia de un a帽o y algunos meses, todas ellas, enviadas simult谩neamente al Director de El Mercurio (muchas eran respuestas a cartas, columnas o informaciones publicadas por este diario), sin obterner espacio para ninguna de ellas.
Quiz谩 si la sensibilidad peninsular (Aguilar) tenga algo que aportar en el futuro en su asociaci贸n con nuestro decano, el diario El Mercurio.
Hay que decir que el poder de esta empresa periodistica (que junto a COPESA -igual de derechista, pinochetista y antidemocr谩tica- conforman la totalidad de la prensa escrita chilena, la que, aunque sea dificil de creer, exhibe hoy en d铆a mucho menos pluralismo que durante la dictadura de Pinochet, siendo, con la sola excepci贸n de Cuba, la m谩s pobre de todo el Continente Americano), es absolutamente apabuyante. El Presidente Lagos, en su momento, habl贸 del servicio a “una misma tribu” y calific贸 a El Mercurio como “el resumidero de todos los infundios dirigidos al Presidente de la Rep煤blica”. Luego, desgraciadamente, pas贸 a ser un cooptado m谩s.
Desgraciadamente, tras a帽os de aquello, bajo una nueva administraci贸n y con el exdictador ya muerto, nada ha cambiado y la agenda pol铆tica chilena sigue estando determinada por estos dos gigantes -nuestros Rupert Murdoch criollos- y la actitud pusil谩nime y acomodaticia de la coalici贸n gobernante, que -despu茅s del gran triunfo ciudadano del plebiscito de 1988- dio la espalda a la ciudadan铆a y se adapt贸 a la antidemocr谩tica institucionalidad legada por la dictadura, que le permite eternizarse en el poder, cogobernando con la derecha, merced a los artificios de un sistema electoral antidemocr谩tico (binominal, i.e., 66%=33%), quorums especiales para reformar la institucionalidad pinochetista, distribuci贸n de las circunscripciones electorales en base a las conveniencias de la derecha con total desigualdad en el valor del voto de los distintos ciudadanos, etc..
Ante ello, hay que decir que, mientras no arribemos a una institucionalidad democr谩tica que nos represente a todos, a trav茅s de una Asamblea Constituyente cuyos integrantes no puedan postularse en las primeras elecciones subsiguientes o, en su defecto, mediante un plebiscito con alternativas serias y no una parodia de acto c铆vico como aquel de 1980 (fraudulenta aprobaci贸n de la Constituci贸n de Pinochet, a煤n vigente), nuestro proceso de transici贸n a la democracia seguir谩 en suspenso.
Desafortunadamente, el gusto por el poder ha hecho perder toda sensibilidad ciudadana a nuestros “representantes”, quienes, al parecer, no habr谩n de despertar sino ante el clamor de, “隆Que se vayan todos!”, el que, si en Chile no es inminente, est谩 sin duda m谩s cercano que el fin de la Transici贸n y el arribo a una democracia plena.
[...] 17) http://www.observatoriofucatel.cl/avisaje-estatal-la-batalla-del-periodismo-independiente/ [...]
[...] http://www.publimark.cl/interior.asp?id=203 17) http://www.observatoriofucatel.cl/avisaje-estatal-la-batalla-del-periodismo-independiente/ 18) Mauricio Nieto, 鈥淟a Industria de la TV en Colombia, An谩lisis econ贸mico, financiero y de [...]
[...] a las normas de defensa de la libre competencia, que habr铆an estado constituidas por una eventual concentraci贸n injustificada de avisaje en medios escritos realizado por esas reparticiones en dos grandes cadenas period铆sticas 鈥搇as de El Mercurio S.A.P [...]
[...] 17) http://www.observatoriofucatel.cl/avisaje-estatal-la-batalla-del-periodismo-independiente/ [...]