Buena salud para agencias de noticias

el mercurio jóvenesObservatorio / Un libro recién editado en Barcelona trae una buena nueva para el oficio periodístico al anunciar un futuro auspicioso a las agencias de noticias, claro que a costa del recorte de las plantillas de los medios escritos y audiovisuales desde la llegada de Internet.

El autor del libro «Agencias de Noticias en la Turbulenta Era de Internet» (que ha publicado la Generalitat de Cataluña, en su colección Lexikon) Oliver Boyd-Barret, ha señalado hoy en la presentación de su estudio que, «si bien es verdad que hace diez años todos los estudiosos éramos pesimistas y pensábamos que la era de internet iba a acabar con las agencias de noticias, ahora podemos asegurar que nos equivocábamos y que las agencias van a salir reforzadas de esta revolución tecnológica».

Este diagnóstico es resultado de un minucioso estudio sobre la evolución de las agencias de noticias del todo el mundo. En el análisis se prueba que «el recorte de plantillas de los medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, ha provocado a una mayor necesidad del servicio que ofrecen las agencias noticias».

Además el libro reconoce la capacidad de las agencias de entender las nuevas tecnologías y adaptarse a la era de Internet, siendo las primeras en ofrecer noticias en forma de mensaje al teléfono móvil y abriendo el abanico de clientes al dirigirse a los medios de información digitales y al gran público.

«Contrariamente a lo que algunos predecían, la era internet no ha supuesto una reducción del número de agencias, sino que ha aumentado la diversificación y, en consecuencia, la competencia, con el consiguiente beneficio para la pluralidad y la calidad», explica el autor.

De acuerdo a informaciones proporcionadas por la agencia EFE desde Barcelona, además de este libro, editado con motivo del décimo aniversario de la Agencia Catalana de Noticias, la colección Lexikon también ha presentado otro volumen titulado «Los Valores Éticos de los Periodistas», que incluye un capítulo dedicado a la credibilidad de las fuentes, en el que se sitúa en primer lugar a los científicos y en segundo lugar a las agencias de noticias.

Salvador Alsius, editor de este volumen, ha destacado el «desconcierto» de los periodistas encuestados por los autores del estudio ante los cambios en las rutinas periodísticas que han ha dejado sin efecto los antiguos sistemas de autorregulación ética de los profesionales de las comunicaciones, quienes piden “nuevas formas de control sin saber cuales pueden ser las más eficaces”.