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CNTV impulsa discusión sobre calidad de la TV

27 noviembre 2012 • Actividades

Observatorio de medios, Fucatel

El 21 de noviembre  pasado, se realizó el seminario “TV versus TV” en el Centro Cultural Gabriela Mistral, organizado por el Consejo Nacional de Televisión. El encuentro fue moderado por el presidente del CNTV, Herman Chadwick, y contó con la participación del animador Mario Kreuztberger, la académica de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica Francisca Alessandri, el Director Ejecutivo de Chilevisión Jaime de Aguirre, el ex ministro Francisco Vidal y  Marketing del Banco Santander,  Paulo Molina.

Durante el encuentro, se desarrolló una interesante conversación sobre la TV actual, donde la preocupación por la mala calidad de nuestra televisión fue transversal.

Resulta interesante que esta conversación se realice cuando la Ley de TV Digital se encuentra en el Congreso ya en su etapa final, pues en todas exposiciones, indistintamente si tenían una opinión favorable o desfavorable con respecto de la regulación, estaba la conciencia que, ante los excesos del mercado, será inevitable darle curso a una regulación que vele por la calidad, contenidos, y porque la TV cumpla con su rol social, lo  cual no era una posición compartida hace 4 años cuando comenzó la discusión de la Ley, y se propuso regular nuestra televisión integrando criterios de calidad, pluralismo y diversidad que resguarden los Derechos de Información y Libre Circulación de Ideas.

En las exposiciones y planteamientos de Alessandri y Vidal, se hizo un llamado de alerta urgente por una televisión que, concebida sólo como negocio, despreocupa su rol social y ofrece una programación uniforme y pobre en contenidos. De parte de Alessandri, hubo énfasis en alertar sobre la calidad de los programas informativos y noticieros los cuáles, a juicio de la académica, cada vez más son shows casuísticos incapaces de informar y hacer investigaciones serias, que funcionan con  departamentos de prensa y periodistas presionados, decepcionando al público y sumando a la televisión a la lista de instituciones desprestigiadas.

Paulo Molina, desde la mirada de los avisadores, se sumó a la preocupación por la baja calidad de la TV  e hizo un mea culpa con respecto del rol que ha jugado la publicidad al  promover una televisión pobre en contenido, a través de la asignación de recursos sólo por criterios económicos. Si bien las empresas buscan darse a conocer a través de la publicidad, Molina considera que “el bien que busca una marca, es menos que el mal que causa un mal programa”.

Para Molina, muchos avisadores están interesados en participar del cambio de la TV, pues, a su parecer, este problema no debe resolverse a través de regulaciones discutidas e impuestas desde el congreso.

Jaime de Aguirre, por su parte, al contrario de los demás expositores, expuso su satisfacción con una televisión que considera un  reflejo fiel de lo bueno y lo malo de nuestra sociedad actual, aunque, tal como indicó “le moleste a las elite”. Para De Aguirre, la insatisfacción por la actual televisión se suma a otras insatisfacciones generadas por un malestar general con las instituciones, y no porque la televisión no esté cumpliendo su rol social. Considera que los contenidos de la televisión están regulados a través de un diálogo contante entre quienes hacen la TV, y el público, expresando la demanda de contenidos este último a través del rating.

Mario Kreutzberger también hizo una evaluación negativa sobre la calidad de la TV actual,  y se manifestó favorable a la regulación en favor de una televisión que responda al bien común. Dio como ejemplo el sistema de EEUU donde la televisión está muy  regulada, y de todas formas satisface las necesidades de las audiencias por una diversidad de contenidos, y las necesidades de los canales de hacer un negocio rentable a través de la venta de programas a la publicidad.  Para Vidal, la regulación debe también considerar la propiedad de los canales y los eventuales conflictos que surjan  ante los inminentes cambios por los cuales está presionando la sociedad civil, y los intereses económicos de los dueños de los canales.

Tanto Vidal como Alessandri plantearon que la justificación última por mecanismos de control que vele  por mayor calidad y una regulación a la TV, se encuentra en la protección del Derecho a la Información y Libertad de Expresión, contrariando los criterios de libremercado -único criterio regulador del sistema televisivo actual-, que consideran la regulación como restricción de libertades ¿Qué libertad tiene una persona que, a la misma hora,  puede elegir ver sólo programas de farándula o juveniles con alto contenido sexual?, ¿Qué rol cumple la televisión cuando en su programación no se da cuenta del movimiento social y los cambios que atraviesa el país, y de esta forma se margina a quienes se informan sólo a través de ella por vivir en zonas alejadas? Molina se sumó a la crítica y planteó ¿Qué capacidad de elegir los valores que le transmite la programación tiene un niño de 12 o 14 años, que ve 4 o 5  horas diarias de TV?

El encuentro finalizó con un llamado a continuar debatiendo sobre la calidad de nuestra televisión, y a fortalecer los mecanismos de fiscalización de la TV, por ejemplo, a través de la ampliación de las atribuciones del CNTV.

Fucatel celebra la iniciativa del CNTV por impulsar discusiones sobre calidad, y esperamos que estos debates puedan ampliarse a la ciudadanía, para que esta última participe de la reclamación por mejores contenidos en nuestra televisión.

Ver información del debate desde el sitio de CNTV

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