Comando de Sebastián Piñera censuró a La Nación

piñeraLa Nación / Rodrigo Hinzpeter prohibió ingreso de periodistas a proclamación / Aunque se cumplió con los requisitos para cubrir el acto en el Arena Movistar, en el comando se señaló -al mediodía de ayer- que este medio de comunicación no sería acreditado para el evento. Pese a ello, se cubrió la actividad.

Algunos llegaron atraídos por la proclamación del abanderado de derecha, Sebastián Piñera; otros, por el show de Américo -cantante de cumbia revelación del año- o por Los Charros de la Comuna de Lumaco.

Sea cuál sea el motivo, cerca de las 16 horas de ayer, el Movistar Arena abrió sus puertas al heterogéneo público que asistió al acto proclamatorio del empresario como abanderado presidencial de RN, la UDI, y ChilePrimero.

Casi 15 mil personas ingresaron con entradas provistas por el comando; unas 400 quedaron fuera cuando se repletó el lugar, vociferando en contra de la organización e incluso rompiendo puertas en señal de protesta por la excesiva distribución de tickets, más allá incluso de lo que permitía el recinto.

Sólo tres quedaron fuera por orden expresa del coordinador de campaña del aspirante a La Moneda, Rodrigo Hinzpeter: los periodistas y fotógrafos de La Nación.

En un hecho que atenta contra la libertad de prensa y luego de que los guardias apostados en el acceso a la prensa corroboraran el veto a La Nación, el ingreso se convirtió en una lucha por un cupo en el acceso abarrotado de gente y con un broche de la jornada reprochable: el trato indeseable de un guardia de seguridad pidiendo la salida de la reportera de este medio que estaba ubicada en el sector cancha -asignado al público general- por portar una libreta de anotaciones.

En el intertanto, los ingresos al recinto, tanto las rejas como las puertas de vidrio, fueron cerradas en su mayoría por candados y llaves para evitar el ingreso de la defraudada multitud, lo que a todas luces atentó contra toda medida básica de seguridad ante la eventualidad de un siniestro.

El escenario de quienes quedaron fuera se transformó en el lado negro de la jornada. Trasladados en cerca de 500 buses desde diversas comunas, como Cerro Navia, Conchalí y Curacaví, madres, niños e incluso personas de la tercera edad debieron esperar a la intemperie que culminara el acto para regresar a sus hogares.

“Llegamos cerca de las 16 horas, seguimos aquí sin poder entrar y veníamos -unas 60 personas-, en el bus desde Conchalí, todos juntos. El bus nos pasó a recoger a la calle Jérez y desde allá nos trasladaron”, relató a La Nación Jeannette Muñoz Pavez (46), mientras presenciaba como un grupo de jóvenes golpeaba con los palos una figura de cartón de Piñera, molestos por la “estafa” del abanderado.

PUBLICIDAD ENGAÑOSA

El acto, ideado como una apuesta masiva, pública, heterogénea y democrática, concluyó, tras el veto a La Nación, con una cuota de censura manifiesta.

“Todos Invitados. Ven al acto de proclamación de Sebastián Piñera”, consignaba irónicamente la publicidad del acto publicada semanas antes en el sitio web del abanderado; la misma que perdió veracidad con la privación a un medio de comunicación de cubrir el evento político de un candidato a la Presidencia de la República.

Si bien la exclusión del diario es un hecho recurrente en actividades del abanderado -no hay acceso, pese a haberlo solicitado en varias ocasiones, a su pauta de actividades y es el único medio que no goza de invitación para participar en almuerzos privados con el candidato- es primera vez que Hinzpeter comanda una negativa tan potente para impedir el acceso del diario a una actividad abierta.

Es una acción más del malestar de Piñera y su círculo más cercano hacia La Nación, el mismo que el propio empresario ha manifestado este año en más de una ocasión al calificar públicamente a este medio como un diario que “no es objetivo, que no está al servicio de todos los chilenos sino que se ha trasformado en una máquina de propaganda y descalificaciones” y que “los buenos gobiernos no necesitan un diario oficial”.

 

La otra cara de la moneda

 

Adentro, bajo la característica cúpula blanca del “Arena”, la multitud parecía no estar enterada de los centenares de compatriotas excluidos tras las puertas del evento.

Los Charros de la Comuna de Lumaco, en un escenario decorado con la bandera de Chile, animaban a un público encendido por la música ranchera. Enormes carteles, que debieron ser recogidos para no molestar la vista de las galerías, recordaban al público que el organizador del acto era Sebastián Piñera, que aparecía acompañado del rostro de los candidatos parlamentarios de la Alianza.

Infaltable la estrella multicolor del abanderado, y las consignas de Piñera: futuro, Piñera: cambio.

En los pasillos laterales, saliendo del sector VIP, apareció Sebastián Piñera junior, mucho antes de que su padre llegara al recinto. Lo que vino después, contando el discurso del abanderado, la presencia de parlamentarios, las declaraciones de figuras emblemáticas de la derecha, los pormenores del acto y la presencia de Américo, ocurrió cuando la periodista de La Nación ya había sido expulsada del recinto por uno de los guardias de seguridad.