Documental “Miss Representation” sobre mujeres y medios de comunicación: lo que no quieren que seamos

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Este martes 17 en el auditorio de TVN se trasmitió el documental “Miss Representation” de la estadounidense Jennifer Siebel Newsom sobre el rol social decorativo  que se ha impuesto a las mujeres desde que son niñas a través de los medios de comunicación. Bajo la premisa “No puedes ser lo que no puedes ver” se muestra  la situación actual en ámbitos como  política y ciencias en que las jóvenes no tienen roles femeninos con los cuales identificarse. Todas quieren ser modelos y estrellas de tv, pero pocas esperan convertirse en parlamentarias o jefas de Estado. Con  las cartas en tu contra, ¿cómo vas a transformarte en un líder?

La tesis del documental es que el imaginario  simbólico que transmiten los medios y que demarcan la concepción de la realidad de las sociedades no le da a las mujeres espacios de poder. Por el contrario, el rol que se transmite es que su poder es su sexualidad y sus objetivos son alcanzar un hombre el cual generalmente la valora por su físico. De esta forma, la mujer como ser humano complejo es “simbólicamente aniquilada” tal como indica uno de los expertos en el documental.

No sólo se trata de representación en personajes de ficción. Las mujeres poderosas de la vida real son resistidas o invisibilizada por los medios.  Las ambiciones políticas femeninas se muestran  con sospecha, de manera negativa y con sesgos de deslegitimidad. Frases como “Hillary Clinton no llegó ahí por méritos propios”, o “Sara Palin es una Bruja” fueron algunos de los comentarios de periodistas especializados en política y se reproducen respecto de cualquier mujer que aspira a cargos históricamente tomado por hombres.

Al igual que en Chile, el documental muestra cómo estos temas están relacionados al sistema de medios de comunicación privada y la concentración de la propiedad. En EEUU los hombres  poseen la propiedad del 90%  de los medios de comunicación y alrededor del 95% de cargos ejecutivos o editoriales. Es decir, a través de los medios sólo se transmite la visión del poder de los hombres.

Finalmente, el documental sostiene algo que para muchos parece evidente pero que todavía muchos medios de comunicación no quieren asumir: los medios no dan lo que la gente quiere, ellos construyen y deciden el rol que tienen las mujeres en sus pantallas.

En una conversación posterior, María de los Ángeles Fernández, directora de ‘Hay Mujeres’ -organización que busca visibilizar a mujeres expertas en los medios de comunicación- reflexionó en torno a los temas propuestos en el documental. Para ella, la relación entre medios de comunicación y rol de las mujeres es crucial cuando se trata de evaluar la calidad de una democracia y las oportunidades de participar de la construcción de la sociedad para las mujeres. Como ejemplo Fernández contó que el año 2011 la Enade invitó a una serie de personalidades y expertos para explicar el fenómeno social que vivía el país, actividad a la cual no fue invitada ninguna mujer. Este es uno de muchos ejemplos de cómo en Chile las mujeres no participan de la construcción de la opinión pública ni del imaginario social por no ser invitadas ni consideradas como representantes y expertas en sus diversas  áreas. Estos casos -sumado a la poca participación que tienen mujeres en cargos directivos de medios de comunicación-, muestra una cruda realidad porque es más de la mitad de la población chilena la que no está participando.

Cecilia García Huidobro, decana de comunicaciones de la UDP, cree que es un asunto cultural. Los medios de comunicación en Chile  aceptan ver a las mujeres como objetos sexuales y en roles poco complejos, estereotipos que se reproducen en la vida cotidiana, lo que  hace que las mujeres se enfrenten a más limitaciones que los hombres en la vida pública, en el trabajo y en la política.

Ambas creen que los medios pueden ser un instrumento de cambio. Un primer paso es mostrar la gran diversidad de mujeres y roles que cumplen en la sociedad tanto en lo público como en lo privado.  El encuentro terminó con un llamado a  las mujeres a visibilizarse y a los medios de poner más  mujeres en diferentes espacios de la programación, variando en edades, contexturas físicas y profesiones. También a experimentar con mecanismo de inclusión de la mujer en medios tal como la ONG “Hay mujeres”.

Como observatorio coincidimos con que los medios tienen un rol de modelador y creemos que por lo mismo es urgente levantar un debate público sobre la falta de representatividad social que existe especialmente en televisión, lo que confunde y sesga nuestra concepción de la realidad transmitida a través de sus programas e imágenes.

Un ejemplo de esto ocurrió hace una semana con las declaraciones del actor Adriano Castillo, cuando en una entrevista recomendó a las mujeres  jóvenes que se preocupen de su peso porque “los hombres no somos muy adictos a las mujeres gorditas”. Consultado nuevamente por sus dichos en el programa Intrusos de La Red, insistió en su argumento “yo a las chicas les recomiendo en esa entrevista que en lo posible mantengan una figura esbelta, sino les va a costar mucho trabajar, les va a costar mucho avanzar en la vida. Si no, yo les digo a los telespectadores mismos ‘miren ustedes el panel’, ‘¿gorditas hay ahí?’ O fíjense ustedes en otros programas de televisión en otros trabajos. Es decir, el problema de la obesidad en la mujer es grave en términos de trabajo”.

Los rechazos en redes sociales fueron masivos y se acusó al actor de machista, retrógrado y superficial. Sin embargo, su argumento sobre el panel de ese programa y de otros  en el mismo horario es cierto: no hay mujeres “gorditas” en televisión.

 

 

 

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