Educación de medios: hacia una política pública

asistentesClaudio Avendaño Ruz * / Observatorio de la Comunicación / Es necesaria una política pública que incluya el punto de vista de los educadores, periodistas, medios de comunicación y actores de la sociedad civil. Si anotáramos lo que hacemos desde que despertamos hasta cerrar los ojos en la noche, observaríamos que nuestro quehacer diario está colonizado por los medios de comunicación y las TI (tecnologías de la información). La instalación de estas últimas en los espacios laborales, escolares, de ocio, de placer y otros, ha generado una dieta medial omnipresente que, a diferencia de los medios industriales, como la TV, radio y cine, atraviesa nuestro cotidiano.

Hoy existen tantos celulares como habitantes en el país (y tal vez más), a lo menos dos televisores por hogar; en las calles vemos innumerables transeúntes caminar enchufados a sus MP3 o MP4.

Los medios ya no son sólo para las horas de ocio, forman parte del negocio, se han integrado al mundo del trabajo y a las actividades educativas. Son usados, además, en una modalidad de multitareas; los jóvenes, por ejemplo, ven TV y hablan por celular mientras chatean y realizan otras actividades. Es cierto que no todos tienen acceso a las TI y que sigue desafiándonos la “brecha social digital”; sin embargo, la tendencia es hacia una mayor centralidad de la comunicación mediada en nuestras vidas. Y nos quedan otros temas pendientes: pluralismo en el espacio mediático; diversidad de las voces presentes en el debate público; mayor transparencia de las instituciones públicas y privadas.

Estos “pendientes” a nivel de “polo emisor” están acompañados por los retos que implica la formación de los públicos. Es cierto que las personas somos activas ante los medios de comunicación y las TI, la investigación en el campo de la comunicación nos habla de individuos con una cierta capacidad para interpretar lo que los medios emiten; es decir, interpretan lo que los medios masivos muestran de la realidad. Así seleccionamos lo que nos gusta y decidimos qué nos conviene de acuerdo con nuestros gustos e intereses.

No obstante, hay varios elementos que hacen necesario algún nivel de aprendizaje sobre lo mediático: desde conocer las propias gramáticas, así como las prácticas profesionales; miradas ideológicas, religiosas, económicas y culturales a partir de las cuales se producen las propuestas simbólicas. Todo este conocimiento es fundamental para comenzar a leer críticamente los medios y las TI, por ello hay que desarrollar criterios informados y consistentes para nuestra condición de sujetos sociales e individuos que, como decíamos al comienzo, forman parte sustancial de nuestras vidas. Además, hay que fortalecer, intercambiar e intencionar la formación de los sujetos en aquellas competencias que generan los relatos del mundo y de sí mismos.

Éstos y otros aspectos que son parte de una tradición en el campo de la comunicación, constituyen la “educación de medios”. Desde el surgimiento del cine, y luego en la prensa, radio, TV y ahora con las TI, diversos especialistas y educadores, se han planteado una doble pregunta: ¿cómo usar estas tecnologías para transmitir contenidos educativos y, paralelamente, formar públicos críticos y generadores de sus propios relatos?

En Chile existe una importante tradición en este campo, en los ’40, el Ministerio de Educación propició una línea en radio educativa. En los ’80, diversas ONG, entre las que cabe destacar a Ceneca, realizaron programas de recepción activa y crítica de los medios. Hoy, existen programas en universidades, instituciones públicas y del tercer sector. El Ministerio de Educación ha introducido en Lenguaje y Comunicación contenidos que, en cierto modo, apuntan hacia una educación de medios.

Sin embargo, eso no basta. Es necesario desarrollar pronto una política pública, que incluya el punto de vista de los educadores, periodistas, medios de comunicación y actores de la sociedad civil, para dar un decisivo impulso a la construcción de una plataforma múltiple, que impulse la educación de medios desde el Estado, en congruencia con el mercado y la sociedad civil. Éste es el tema que se está tratando en estos días en el seminario sobre educación de medios, organizado por el Consejo Nacional de Televisión y el Magíster Internacional en Comunicación de la Facultad de Comunicación y Letras, de la Universidad Diego Portales.

* Director magíster internacional en Comunicación Universidad Diego Portales