El CNTV se transforma en el Sernac de los televidentes

Soledad Gutiérrez / El  Mercurio /  341 denuncias ciudadanas recibió el organismo en enero y febrero. Ahora busca agilizar el proceso de respuesta y de eventuales sancionestv educativa 1 / Entre enero y febrero de 2010 llegaron 79 denuncias de televidentes al Consejo Nacional de TV. En el mismo período de 2011, el número aumentó de forma sorpresiva: 341 televidentes reclamaron al organismo que supervisa la televisión en Chile. Los principales focos de denuncia fueron los humoristas del Festival de Viña, los programas de farándula como «En portada» y el reality «Año 0» de Canal 13.

Los televidentes están en alerta y en el CNTV hacen ajustes para responder a esa demanda: «Hay un fenómeno nuevo en la relación del Consejo, la televisión y la ciudadanía. Hoy, felizmente, el Consejo es como el Sernac de la ciudadanía con respecto de la TV. La gente aprendió a denunciar aquello que le molesta y nosotros hemos estado presentes, incentivando que se expresen», dice Herman Chadwick, presidente del organismo.

Las denuncias siempre han estado presentes en el Consejo, pero tradicionalmente pasaban meses entre la presentación de un reclamo y la resolución final de los consejeros; incluso hubo decenas de casos en que el programa sancionado ya no estaba en pantalla cuando el organismo se pronunciaba. «Reconozco que había retraso, pero sucede que antes la denuncia ciudadana era excepcional. Los casos se revisaban por propuesta de los consejeros o de nuestros departamentos. Ahora eso cambió y son los propios televidentes la fuente principal de análisis», argumenta Chadwick.

El «plan Sernac» del presidente del CNTV involucra un cambio en la manera de tramitar las denuncias y pone plazos, tal como hace el organismo de defensa de los derechos de los consumidores: cuando un consumidor reclama, el Sernac se comunica con la empresa para informar la situación y solicitar una respuesta en un plazo de 25 días. Si no hay acuerdo, el caso pasa al juzgado de Policía Local.

En el CNTV anuncian que los televidentes sabrán si su denuncia fue acogida a tramitación tres días después de presentarla en la página web. Luego, como dicta el procedimiento, el programa denunciado será revisado en detalle por el departamento de supervisión, que elabora un informe del caso. Este texto y el propio espacio cuestionado son analizados en las reuniones semanales de los consejeros: ahí se decide si habrá formulación de cargos. Si existen, se espera la defensa de los canales para resolver una sanción monetaria o de amonestación. La meta de Chadwick es acortar todo este proceso de meses a semanas. Por ejemplo, el caso de los humoristas en Viña debería estar definido el lunes 14.

La tarea es complicada porque las denuncias no sólo crecen en número; en el Consejo advierten que las argumentaciones son más complejas: «Actualmente se habla de afectar los valores culturales y morales, formación de la niñez, pluralismo, democracia; y antes la gente reaccionaba más bien a los temas vinculados al sexo», advierte Chadwick.

Otras medidas

Este año, el CNTV establecerá delegados en cada región. Pero no implica un aumento de personal: los encargados del proyecto de TV educativa Novasur (a cargo del Consejo) sumarán a sus funciones la representación del organismo y la gestión de las denuncias ciudadanas.

Otro proyecto es el plan de Educación para los Medios que se desarrollará a través de talleres, debates y estudios del Consejo. Chadwick explica: «La gente es bastante experta en la tele y, por ejemplo, sabe las diferencias entre los noticieros. Pero la idea nuestra es que el televidente aprendan a conceptualizar por qué se producen esas diferencias».