El Gobierno considera mano de obra a los trabajadores de TVN

Compartimos el reportaje del Mercurio que detalla las medidas que está tomando el nuevo Presidente del Canal Público, nombrado en diciembre por el Gobierno. En columna de opinión entregamos nuestra posición con respecto a la salida de la crisis  financiera de TVN. Las propuestas del nuevo Presidente del Directorio tendrán que ser analizadas con detención. Sin embargo, salvo que esto sea un error del reportaje, resulta molesto que el nuevo Presidente del Directorio no adopte una política de autonomía frente al Gobierno de turno que está dentro de las bases esenciales del canal público. No se entiende por qué tiene que dar cuenta al al Jefe de Gobierno del plazo que requiere para nombrar un nuevo director ejecutivo, ni tampoco que el Gobierno se entrometa en las medidas que tome el canal en materia de reducción de personal, materia en la cual se constata que no tiene conocimiento alguno porque llamar “mano de obra” al personal de un canal , compuesto por técnicos y profesionales ,revela una concepción bien pobre del quehacer de la TV ¿ Tendremos que poner esto en la lista de las piñericosas?

El Plan de Baranda para TVN

domingo, 17 de febrero de 2019

Nicolás Guzman

Reportajes
El Mercurio
El exministro pidió más tiempo al Presidente para encontrar al nuevo director ejecutivo, que sería anunciado a principios de abril. Ya solicitó la reducción del 7% al 20% de las remuneraciones de los máximos ejecutivos y enfrentará una dura negociación colectiva. Televisión Nacional como medio multiplataforma es el sello que marcará su gestión, para lo cual ha comenzado a discutir con la Dirección de Presupuestos la opción de nuevos aportes de capital.

“Esto no será fácil ni gratis”. La frase forma parte del mensaje que el nuevo presidente de directorio de Televisión Nacional de Chile, Bruno Baranda, ha entregado en los últimos días a los máximos ejecutivos sobre el futuro del canal público.

Bruno Baranda, abogado, exministro de Desarrollo Social, exsubsecretario del Trabajo y ex secretario general de RN, recibió en diciembre un llamado del mandatario Sebastián Piñera para ofrecerle la presidencia del directorio de TVN.

No fue la última vez que conversó con el jefe de Estado. En los últimos diálogos que ambos han tenido, Baranda le pidió a Piñera al menos cuatro meses para aquietar las aguas al interior del canal, previo a realizar cualquier cambio estructural.

En esta línea, para evitar nuevas fricciones en el directorio y con los distintos estamentos de la estación pública, también ha prohibido que en las reuniones en las que él participa se discuta sobre la gestión de sus antecesores o de exdirectores ejecutivos. La idea es enfocarse plenamente en una serie de cambios que busca impulsar en los próximos meses y terminar con la deuda de cerca de 50 mil millones de pesos que tiene hoy el canal.

Estilo y reducción de sueldos

Desde su arribo a su nuevo cargo, Baranda ha sostenido decenas de encuentros con ejecutivos y directivos de la industria, periodistas, representantes de los tres sindicatos de Televisión Nacional y con trabajadores de las distintas áreas. A todos les hace las mismas preguntas: “¿Cómo ve el canal?”, “¿qué haría para que la estación pública vuelva a ser el número uno?”.

Sabe que tiene una tarea muy compleja. El 2018, al igual que en los últimos cuatro años, el canal marca números rojos y está lejos de liderar en sintonía.

El exministro ya ha transmitido a sus cercanos el plan que tiene para intentar revertir, o al menos amortiguar, la honda crisis interna.

Primero, instruyó a abrir un diálogo con los proveedores estratégicos del canal. La idea fue adecuar la actual estructura de gastos y hacer un “rediseño”. Asimismo, ya mandató un estudio de remuneraciones -que debería estar listo este semestre- para las jefaturas y gerencias, incluida las compensaciones variables en orden a la productividad y los resultados.

De esta manera, Baranda ya se reunió con los principales ejecutivos del canal y les pidió una rebaja del 7% al 20% en sus remuneraciones. La instrucción, afirman en TVN, habría sido aceptada por la mayoría de ellos, también como señal para la siguiente operación del presidente del directorio.

Por meses ha existido una constante crítica de los trabajadores, de que los recortes nunca se aplican en los altos cargos, por lo que el exministro tomó una serie de decisiones que pudieran dar cuenta de su compromiso con los cambios que está enfrentando hoy la estación.

En este contexto, renunció a tener un vehículo institucional, así como también a contar con un chofer propio. La empresa no paga la cuenta de su teléfono celular y en ocasiones se le ve comiendo en el comedor del canal.

En paralelo, el exsecretario de Estado se sentó a dialogar con los dirigentes de los tres sindicatos de Televisión Nacional. Es un momento complejo, porque el canal se encuentra en plena negociación colectiva. En este escenario, Baranda les solicitó considerar a los representantes la reducción de un 20% en el costo de mano de obra, propuesta que tendrá que ser sometida a votación a principios de marzo (ver recuadro).

El presidente del canal está al tanto de los cuestionamientos que existen con aquellos empleados que cuentan con altos sueldos al interior del canal. De hecho, los que se encuentran principalmente en evaluación son los que trabajan en el área dramática, como por ejemplo los actores y las actrices que, pese a no desempeñar funciones durante una parte del año, siguen recibiendo una alta remuneración.

“Ahora, el debate se va a centrar en si el empleado gana en relación con lo que produce”, dice un ejecutivo a cargo.

Gestión de recursos

En la dirección de TVN, en privado, ya se está discutiendo con la Dirección de Presupuestos la opción de nuevos aportes.

Existen hoy críticas transversales de parlamentarios durante los últimos años por la inyección de recursos versus los resultados del canal.

En el plano financiero, además, se continuaría con parte de la estrategia que ha existido de hace algunos meses, de obtener recursos a costas de la infraestructura que tiene hoy Televisión Nacional, ya sea arrendando la señal de TVN a las compañías de telecomunicaciones, vendiendo inmuebles, usando espacios que están ociosos y disponibles para externos, con lo que se conseguiría mejorar la productividad de la infraestructura.

Televisión Nacional cuenta en estos momentos entre 20 y 25 millones de dólares para invertir en su proceso de reestructuración. La meta es que, en menos de un año, se pueda llenar al menos parte del vacío que existe hoy en sus arcas.

Además, aún están disponibles los fondos para el canal cultural -discusión que se retomará a mediados de año en el Congreso- y los recursos que dejó el proyecto de TV digital terrestre, aprobado en el Parlamento.

“Pero creo que vamos por un buen camino”, dice una de las directoras, haciendo referencia a que en enero no hubo pérdidas, quebrando la caída que existía en los últimos 17 meses.

Se espera que en febrero siga la tendencia, tomando en cuenta los buenos resultados que tuvo el Festival de Talca y los que se espera que tenga el Festival de Viña del Mar.

Al respecto, Baranda envió hace algunos días una carta a cada empleado del canal, destacando los resultados obtenidos a través de un correo interno. “Hago llegar nuestro más caluroso saludo y agradecimiento a todos quienes trabajaron y apoyaron en este festival, haciendo un especial reconocimiento a todo el equipo por su esfuerzo, compromiso e identidad. Ahora debemos ir por ¡¡VIÑA 2019!!”, escribió.

La crisis financiera de TVN fue abordada en septiembre del año pasado, durante la participación del expresidente del canal, Francisco Orrego, en la comisión investigadora de la Cámara, encargada de analizar los contratos de la estación con sus directivos. En aquella oportunidad, dio a conocer que las pérdidas de TVN registradas en el período 2014-2017 alcanzaban los $56.000 millones. Además, Orrego explicó la baja en los ingresos por venta, los que a junio de 2018 habían caído en un 22% en relación con igual período del año 2017. En los tres meses siguientes se profundizó la crisis al interior del canal con la salida de él y del director ejecutivo, Jaime de Aguirre.

Luego de conocerse la compleja situación financiera de TVN, y tras un largo debate, el Congreso aprobó en principio la capitalización del canal estatal de US$ 47 millones como un aporte extraordinario de capital, destinado a, según señalaba la norma, a “financiar exclusivamente proyectos de inversión”. Sin embargo, el 31 de octubre pasado, el Gobierno informó que solo se le entregarían al canal US$ 22,3 millones, ya que Hacienda identificó como proyectos de inversión los recursos para implementar la TV digital terrestre (US$ 18 millones) y dineros para infraestructura regional (US$ 4,3 millones).

A mediados de enero, a través de la aprobación de la Ley de Presupuestos, La Moneda consiguió que se ingresara una indicación para autorizar una capitalización extraordinaria de TVN en hasta US$ 25 millones, en una o más cuotas en los próximos dos años.

Multiplataforma y fortalecimiento interno

En las próximas semanas el directorio de TVN deberá comenzar a discutir nuevas alternativas internas para aumentar los fondos de la estación pública. Ya algo se ha debatido, como por ejemplo pensar en la inversión programática y de contenido. Un ejecutivo del canal lo explica de la siguiente manera: “Un porcentaje de lo que se invierta en programas, compra o fabricación de contenidos, vaya al financiamiento de TVN. Como la TV española, que está siempre sobre la venta”.

Baranda, de todas formas, ha dicho que más que en los números y en la extracción de recursos por vía externa, hay que poner el foco en el contenido de lo que hoy entrega Televisión Nacional. “Responder el qué significa un canal público en el contexto actual”, comentó a uno de los gerentes. La fórmula del exministro ya estaría determinada: “Apuntar de lleno a impulsar un canal multiplataforma”.

Para ello ya existe un prediseño, que comenzaría a desarrollarse en abril y que será la hoja de ruta para lo que debe hacer el canal. Se potenciará y reformulará el sitio web de Televisión Nacional, por lo que se incorporarán especialistas en el tema.

Lo mismo ocurrirá con la actual señal internacional de TVN. “Genera recursos y se autofinancia sola”, dice un director de la estación pública. Actualmente, existen 36 millones de abonados, por lo que se espera también dar un giro en su programación. Tomando en cuenta la fuerte alza de inmigración que tiene el país, se complementará el actual objetivo de la señal, de dar respuesta a los chilenos que viven en el extranjero.

También se pondrá en marcha, en el mediano plazo, que la estación pública esté presente en el medio radial. “Es un actor relevante y complementario”, afirma un miembro del directorio. De igual modo, el canal comenzará a trabajar en las próximas semanas en aumentar la presencia de TVN en las redes sociales, ganando terreno por ejemplo en YouTube, Twitter y Facebook.

En la estación pública están conscientes de que cada cambio tendrá un costo y que cada gasto en el que incurran tendrá repercusiones en la opinión pública. “Pero hay recursos para invertir en esta época de adecuación”, dice una ejecutiva.

El nuevo equipo

En las últimas semanas, el presidente del canal ha recibido cerca de cien currículos para llenar el cupo de director ejecutivo de TVN, tras la conflictiva salida de De Aguirre, que atribuyó presiones desde La Moneda.

Los primeros pronósticos apuntaban a que a los pocos días Baranda fuera capaz de encontrar a alguien que lograra reemplazar a De Aguirre. Pero fue el propio exministro quien solicitó más tiempo para encontrar a la persona indicada, que se anunciará, lo más probable, a fines de marzo o a principios de abril. La idea, entre otras cosas, es que tenga un perfil ejecutivo y con trayectoria en el ámbito comercial.

Tampoco se espera que buena parte de la responsabilidad de la conducción del canal la tenga el nuevo director ejecutivo, como se le criticó en algún momento De Aguirre.

Para eso, Baranda ya creó un comité ejecutivo, entre los que participan el gerente general, el gerente de producción y de nuevos negocios; el director de la señal internacional y la actual directora de prensa.

El presidente del canal, de hecho, es crítico a que desde hace dos años no exista un director de programación. Por este motivo, ha tenido una serie de entrevistas en los últimos días y la definición ya estaría avanzada. Sería, explican en el directorio, una persona especializada en multimedia, con experiencia en TV abierta y con trayectoria en otras plataformas comunicacionales.

La idea es que tanto el director de programación como el director ejecutivo puedan tomar la mayoría de las decisiones estratégicas del canal. Esta vez, en conjunto y no en medio de las hondas diferencias que marcaron anteriores administraciones.

TVN potenciará su sitio web, al igual que su señal internacional y el uso de redes sociales. En el mediano plazo se espera contar con una radio.
“Vamos por un buen camino”, dice una de las directoras, haciendo referencia a que en enero no hubo pérdidas, quebrando la caída que existía en los últimos 17 meses.
Baranda está al tanto de los cuestionamientos que existen con aquellos empleados que cuentan con millonarios sueldos al interior del canal. Los que se encuentran principalmente en evaluación son los que trabajan en el área dramática, como por ejemplo los actores y las actrices que, pese a no desempeñar funciones durante una parte del año, siguen recibiendo una alta remuneración. “Ahora el debate se va a centrar en si el empleado gana en relación con lo que produce”, dice un ejecutivo a cargo.

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