El mapa de los cerebros de la TV

tv-alta-definicionEstela Cabezas / Wiken / La pantalla chica vive una guerra que parece de teleserie, con sorpresivas bajas y un Canal 13 cambiando las reglas del juego.  A fines del año pasado en TVN ya todos se habían dado cuenta. Pablo Ávila y Vicente Sabatini, director de producción y director de programación, respectivamente, trabajaban poco juntos. No había sinergia entre ellos. Tanto así que en más de una ocasión presentaron el mismo proyecto en forma paralela, para hacerlo uno con los equipos del canal y el otro con una productora externa. Estaba claro, algo en TVN no estaba funcionando.Ávila y Sabatini llegaron con pocos meses de diferencia a ocupar sus respectivos cargos en el canal. Un cambio a la estructura que había impulsado el director ejecutivo, Daniel Fernández, los dejó con capacidad de tomar decisiones a ambos, pero sin que ninguno pudiera mandar sobre el otro. Los primeros meses, años incluso, la relación funcionó bien, lograron sacar adelante programas como “Pelotón” y la teleserie “Los Pincheira”. En 2007 esta dupla ubicó a TVN en el primer lugar. Pero con el paso del tiempo ambos perdieron la capacidad de ponerse de acuerdo y trabajar juntos. Ya a mediados del año pasado las alarmas se encendieron. No sólo llegaban los mismos programas, el canal comenzó a perder la sintonía con el público y a aparecer en el segundo y tercer lugar en el ranking de los canales más vistos, justo cuando el 13 comenzó su repunte.

Daniel Fernández habló varias veces por separado con ellos. No hubo cambios. Finalmente, en diciembre del año pasado tuvo una conversación definitiva con los dos: les dijo que era urgente y necesario que trabajaran más coordinados. Ambos le respondieron que no, que el problema no era el trabajo en conjunto, sino que la estructura, que no funcionaba. Fernández, ya molesto por la situación, les dijo que él haría cambios de estructura, pero que obviamente los afectarían a ambos.

Ellos nunca imaginaron que ninguno de los dos seg