“Es un problema ideológico pensar que la libertad de expresión es de los medios”

Gabriela García / La Nación / Pablo RovitoSandía Calá: Productor argentino Pablo Rovito y la caja idiota made in Chile / Como uno de los jurados del Consejo Nacional de Televisión, eligió los proyectos que la entidad premia en agosto. Un Estado regulador de la basura televisiva y un mercado diverso son para él las tareas urgentes. Además, habla de las coproducciones que afina con nuestro país.

Puede que no le suene su nombre, pero no es un recién llegado. Pablo Rovito (46) toma el control remoto y opina sobre los contenidos de nuestra televisión.

Lo hace porque hace dos años es jurado del Consejo Nacional de Televisión. Dentro de la categoría de ficción, el productor argentino acaba de elegir los 14 proyectos que serán financiados este 2009.

Como bonus track, ha apadrinado dos cintas chilenas, “Cachimba” de Silvio Caiozzi y “El juego de Arcibel”, de Alberto Lecchi (coproducción con Argentina). Pero eso es sólo el punto de partida.

-Pasaron 33 proyectos por tus manos. ¿Qué sensación te dejaron las historias en carrera?

-Quedé muy conforme, porque los productos que elegimos hacen un muy buen promedio. Hay proyectos interesantes en el género policial, por ejemplo. También en la comedia negra. Y bueno, discutir sobre lo que a uno le gusta siempre es muy grato.

-En Chile se produce bastante y se ve, paradójicamente poco, por falta de recursos. ¿Se repite esto en Argentina?

-La producción audiovisual es diversa en Argentina. El problema es que hay cuatro grandes compañías y no existe un fondo como el de ustedes que apueste por la calidad. Algunos formatos han tenido éxito y se han reproducido incluso en Chile, como “Los exitosos Pells” o “Lola”. Pero la televisión suele tener reglas muy duras, porque es una selva que se rige por el rating y se sostiene con publicidad. Si el recurso no es suficiente es porque tenemos mercados muy pequeños. Por eso la labor del CNTV es fundamental.

-Por otro lado están los proyectos que han sido financiados por el CNTV y que, sin embargo, siguen a la espera de ser emitidos por los canales. A cambio nos ponen horas de realities y farándula.

-Es difícil ese tema en Chile, y es que yo siempre les digo que la televisión privada no existe. La televisión es pública y por eso el Estado debe regular y obligar a los canales a emitir los contenidos. Suena a régimen estalinista, pero que se te metan en tu casa de manera invasiva es un hecho que tiene que ser regulado. Es como si se te pusiera un negocio en la esquina de tu casa donde hay sexo explícito. Seguramente llamaríamos a la policía y lo clausurarían. Pero cuando se trata de la basura de televisiva no decimos nada.

-Un ejemplo es “Un país serio”, una serie de documentales. Éste fue cofinanciado por el CNTV y Canal 13, estación que finalmente lo canceló por considerarlo ofensivo.

-Es un problema ideológico creer que la libertad de expresión es de los medios y por eso ellos pueden hacer lo que quieran. La libertad que tenemos que respetar es la del espectador. Y en ese sentido, éste tiene derecho a sintonizar expresiones propias. Lo ofensivo es que los canales no apuesten por lo que les hace ganar menos de lo que creen que ganarían y que encima le echen la culpa a la audiencia. ¿Qué quieren que miren si los cuatro canales que tienen en casa transmiten lo mismo?

-Pero volvamos a lo tuyo, el cine. Has sido productor de películas chilenas como “Cachimba” y “El juego de Arcibel”. ¿Se vienen otras alianzas con nuestro país?

-Ahora estamos produciendo “Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe” junto a Cineanimadores y la dirección del maestro uruguayo Walter Tournier. La historia es famosa y es de un marino sueco que naufragó en la Isla Juan Fernández. Por otro lado, estoy empezando a trabajar con Andrés Wood en una película sobre Violeta Parra, lo cual me tiene muy entusiasmado porque es uno de los tipos que mejor conjuga en Chile sensibilidad y cine de autor.

-Además estás trabajando en una serie sobre Latinoamérica

-Es uno de los proyectos de mi vida la verdad, y cuenta la historia de cómo se formó el continente hasta nuestros días, las llamas de la independencia, la consolidación de los estados, etc. Ya empecé a hacer algunas gestiones para que puedan verla en Chile. Además estoy armando una película que el año pasado ganó mejor guión en Cuba: “Mía”, dirigida por Javier Van de Couter. Es una historia de amor que tiene que ver con la desaparición.