Exitoso libro descuera al periodista más famoso del mundo

kapuscinskiAgencias/ Polémica biografía de Ryszard Kapuscinski ha tenido elevadas cifras de venta / C onsiderado por muchos como el mejor periodista del siglo veinte, y galardonado en 2003 con el premio Príncipe de Asturias, Ryszard Kapuscinski era, hasta hace pocos meses, una figura venerada e intocable cuyo ejemplo inspiraba a miles de reporteros idealistas a lo largo y ancho del mundo.

Esa buena imagen, sin embargo, han empezado a cambiar a raíz del éxito de ventas que está teniendo el libro Kapuscinski Non-fiction , obra biográfica en la que Artur Domoslawski pone en duda la veracidad de algunos de los reportajes escritos por el aplaudido autor polaco, quien falleció en 2007, a los 74 años de edad.

Publicado hace seis semanas, el volumen ya ha vendido más de 130 mil ejemplares, cifra que refleja el interés del público lector y que, por cierto, superó largamente todas las expectativas del editor Pawel Szwed. “Si las cosas van así, creo que el libro podrá vender el doble de copias para final de año”, comenta el hombre.

El texto, en todo caso, contó con la valiosa promoción que sólo la polémica puede ofrecer: la viuda de Kapuscinski, Alicja Kapuscinska, empleó todo tipo de recursos legales para impedir la aparición de la biografía, y su cruzada tuvo el apoyo entusiasta de Wladyslaw Bartoszewski, ex ministro polaco de Relaciones Exteriores y sobreviviente del campo de exterminio nazi de Auschwitz.

A lo largo de las 600 páginas de Kapuscinski Non-fiction , Domoslawski examina la agitada vida del reportero estrella (quien, por cierto, fue su mentor), pero también hace un detallado y frío análisis de los métodos creativos del periodista-escritor.

En vida, el autor fue aclamado por su capacidad para combinar periodismo y literatura. Esa mezcla, como se sabe, le permitó crear largos y expresivos reportajes en los que abordaba las más crudas realidades –incluyendo guerras civiles, revoluciones y golpes de estado– de diversos países de Asia, África y Latinoamérica.

Domoslawski, en cambio, afirma que el creador de obras como Ébano y La guerra del fútbol no era demasiado riguroso en sus investigaciones y que, a la hora de escribir, acudía con demasiada frecuencia a su fecunda imaginación.

“Algunas veces, Ryszard se dejaba llevar por ciertas ideas literarias. En un pasaje, por ejemplo, escribe que el pez del lago Victoria, en Uganda, se hizo más grande por alimentarse con cuerpos de gente asesinada por Idi Amin. Es una metáfora colorida y terrible, pero, de hecho, el pez creció después de comer peces más pequeños del Nilo”, explicó el biógrafo en una reciente entrevista con el diario inglés The Guardian .

Domoslawski también aclara que Kapuscinski –en contra de lo que mucha gente cree– nunca se reunió con el Che Guevara, y asegura además que en varias ocasiones publicó vívidos relatos de acontecimientos que no presenció directamente. El problema, claro está, es que sus textos inducían a pensar que sí había estado en todos esos lugares.

“Él no estaba consciente de que había cruzado la línea entre el periodismo y la literatura, y aunque yo aún creo que sus libros son valiosos y maravillosos, todos ellos pertenecen, en última instancia, al ámbito de la ficción”, reflexiona el biógrafo.