Falso violador liquidado por los medios

falso acusadoObservatorio / Con una misiva al Mercurio, el presidente del a Asociación Nacional de Defensores, hace un análisis ético del comportamiento de los medios ante el supuesto violador de Ñuñoa, persona que fue declarada inocente luego de las pruebas de ADN, pero que vio dañada su imagen de manera irreversible por la difusión pública de su detención y paso por los Tribunales.

Lea a continuación la carta:

Señor Director:

Cristián López Rocha fue acusado por las policías especializadas y el Ministerio Público de nuestro país, por cometer un delito de violación y por abusar sexualmente de tres menores. Así fue expuesto a la opinión pública, así se lo hicieron presente en la audiencia de formalización de cargos, con toda la cobertura mediática posible, delante del país entero. Caso policialmente resuelto pensaban los carabineros del OS9.

Sin embargo, había un problema, resulta que el imputado alegaba ser inocente y que requería con máxima urgencia la práctica de un examen de ADN que coteje su propia información genética con la información debidamente levantada por la policía de los restos dejados por el verdadero autor de los delitos, diligencia a la que se accedió, se realizó diligentemente y arrojó por conclusión que su ADN no era el del autor de estos ilícitos y que los reconocimientos policiales practicados por las víctimas indujeron a todo el sistema penal a un estruendoso e irreparable error.

La imagen ante la sociedad de don Cristián López estará siempre cruzada por la acusación de violador, mucho más que por el descrédito que, entre dientes, le va a otorgar la fiscalía a su propia imputación al pedir el sobreseimiento de la causa.

Por casos como el expuesto, pero que no tienen la suerte de encontrarse con un ADN exculpatorio y que vemos todos los días en los tribunales, es que insistiremos hasta el cansancio en la urgencia por regular normativamente los reconocimientos que practican las policías con las víctimas los que, muchas veces, por la premura de los policías en encontrar culpables y los nervios que tienen las víctimas de delitos graves, se practican de mala manera, inductivamente, sin seguir los estándares internacionales y jurisprudenciales mínimos en la práctica de esta diligencia.

Gonzalo Rodríguez Herbach

Presidente Asociación Nacional de Defensores