Fin de Tierra Adentro: “Defensa de Paul Landon”

paul-landon1Sergio Paz / Wiken / El Mercurio / Dicen que la tele está en crisis producto de la crisis. Dicen que no hay plata. Dicen que la inversión publicitaria ha caído al menos un 20% y que en los próximos meses no hay síntomas de que las cosas puedan mejorar. Dicen que, por lo mismo, ahora hay menos tolerancia y que los programas que no logran buen rating, como el “Juego del miedo”, se irán rápido para la casa. Y se van no más.

Igual suerte corrió finalmente Paul Landon, el solícito gordo que hasta ahora había dedicado una vida entera a mostrar, registrar, ese Chile interior que ni siquiera está en los mapas y que no aparece en los noticiarios. El Chile Paul Landon, el Chile que descubrió (incluso que inventó) este tipo simple, directo, franco.

Entiendo que no llegaron a acuerdo económico. Hubo conversaciones, pero al final, estamos en crisis, no hay plata. Y punto. Paul Landon se va para la casa. ¿Y qué jue?

Jue, me van a perdonar, que muchos no estamos de acuerdo. De partida porque Paul Landon sacaba ¿cuánto? ¿6 puntos? Bueno ¿y cuánto es eso? ¿300, 400 mil personas? ¿Pero desde cuándo casi medio millar de televidentes es nada? Peor aún: ¿Por qué ese casi medio millar de espectadores se tiene que quedar ahora sin su querido guatón 4×4? ¿Porque el programa era muy caro? No embromen: más caro debe ser cortarle el pelo a Lindorfo. Resumen: la audiencia necesita respeto.

Cuento aparte es el tema de la crisis. ¿O es que acaso la TV, en tiempo de las vacas gordas, invierte en TV de calidad. Por favor. ¿Díganme cuándo? Las encuestas, hace rato, hablan por sí solas: no hay una industria tan cercana a la gente, pero que a la gente le importe menos. Ayayay. Tanto eufemismo. ¿Por qué mejor no decir las cosas por su nombre? ¿Por qué no decir, simplemente, que en verdad importan más las pechugas de Maura Rivera que las ojotas de Paul Landon? Después de todo, hasta capaz que tengan razón. Cierto es que a veces el gordo se ponía leeeento y a veces hacía temas que probablemente ni a él mismo le importaban. El punto es que después no hablen de Bicentenario. ¿O qué? ¿Piensan en Maura Rivera para un especial Bicentenario?

Ahora, perdónenme, pero Paul Landon será todo lo que quieran, pero él se ganó su espacio y hoy es tan chileno como la zarzamora, como la piscola. El campo llora. ¿Se irá al cable? Ojalá: Paul Landon no merece nada menos. Ya vendrá el tiempo del arrepentimiento.