Incertidumbre y ansiedad explican ola de rumores tras una catástrofe

rumor 1Teresita Quezada / La Tercera / Nicholas DiFonzo, psicólogo estadounidense experto en sicología del rumor, dice que en escenarios de crisis, los rumores nacen espontáneamente, cruzando todos los estratos sociales. ¿Por qué? Ante los vacíos de información, crece la desconfianza y cualquier evento posible se convierte en una certeza.

No hubo hordas saqueando los locales del barrio Meiggs en Estación Central, como se escuchó en un momento el pasado martes. Tampoco se alzó violentamente la población del Cerro 18, en Lo Barnechea, ni turbas entraron a robarlo todo al Mall del Centro. ¿Más? No era cierto que la policía estadounidense tenía ocultos y almacenados cuerpos luego del huracán Andrews, hace unos 18 años, en Florida. Fueron sólo rumores: noticias informales que buscan darle sentido a una situación ambigua e incierta.

¿Cómo se explica este escenario? Porque los rumores son especialmente frecuentes en los momentos de crisis, explica el experto en este tema Nicholas DiFonzo, psicólogo del Rochester Institute of Technology a La Tercera. «Se producen por la ansiedad y la necesidad de información en momentos de urgencia».

Un rumor es una noticia creada al margen de los medios de comunicación formales, se traspasa de una persona a otra y su información, aunque puede ser cierta, no ha sido verificada y nace de momentos de estrés o incertidumbre. «En las catástrofes los rumores comienzan inmediatamente», afirma DiFonzo, y este puede nacer de «una porción de verdad o una idea de ésta», agrega.

En este caso, las informaciones erróneas, disputas entre autoridades, supermercados que no abrieron y almaceneros que subieron sus precios, entre otros, crearon un escenario propicio para que fuera minando la confianza de la población y el rumor tuviera cómo propagarse. «Eso lo único que hace es empeorar la sensación de incertidumbre», explica Emilio Torres, sociólogo y magíster en Ciencias Sociales de la Universidad Central.

EL ROL DE LOS LÍDERES

Generalmente, los rumores se basan en algún tipo de evidencia que parece posible para un grupo. Según DiFonzo, lo que definirá que un rumor siga viajando no tiene relación con el nivel educacional de la gente, ni con si son creyentes o escépticos: «La gente es escéptica para unas cosas y para otras no. Mientras más veces alguien escuche un rumor, más lo creerá», agrega. En ese sentido, las redes sociales en internet permiten que los rumores viajen más rápidamente, sobre todo porque -según el psicólogo- con quienes nos relacionamos a través de Twitter o Facebook son personas que tienden a pensar como nosotros y vamos a considerar lo mismo que ellos como cierto.

Es necesario detener un rumor porque con ellos como información, a veces errada, se pueden tomar decisiones con consecuencias graves. Por eso, apenas ocurre la catástrofe los líderes locales (policías, bomberos o quienes la comunidad respete) deben reunirse y confirmarlos o rectificarlos. «Es imposible centralizar la información en una sociedad tan diversa. Que el rumor no se propague es responsabilidad de todos los que emiten informaciones», dice Torres.

El paso siguiente es difundir la nueva información por medios creíbles lo antes posible. «Si el rumor no es detenido en un principio, puede que después sea imposible pararlo», concluye DiFonzo.

 

Las claves del rumor

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Ansiedad y emociones: El intercambio de información, incluso falsa, nos alivia ante la profunda sensación de incertidumbre, ansiedad y miedo.

Responder a prejuicios: Los rumores que creemos responden a lo que consideramos posible. Estos reflejan qué estamos dispuestos a aceptar como cierto.

El roce del informante: Al momento de crear un rumor, es más eficiente quien tiene más contacto con gente, como un niño, que una autoridad social.

Más oigo, más creo: Independiente de nuestro nivel educacional y de cuán crédulos somos, mientras más oímos un rumor más lo vamos a creer.

Simples y concretos: Los rumores corren de una persona a otra, si son conceptos complejos o difíciles de recordar, la información se pierde y olvida.

Gracias al escéptico: Quien no cree el rumor muchas veces ayuda a que se difunda. ¿Cómo? Mejorando la versión incial y haciéndola más creíble.

Ahora o nunca: Si el rumor ya adquirió credibilidad y mutó para c0nvencer a los escépticos, es difícil refutar la idea si no se hizo desde un inicio.