La agenda ambiental y el silencio de los medios

protesta-por-matanza-de-focasAndrés Azócar / Director Periodismo UDP / El gobierno canadiense acaba de comenzar una nueva matanza de focas. Más de 280.000 crías serán apaleadas hasta la muerte en el Golfo de San Lorenzo para, según ese gobierno, aprovechar su piel y también su carne. A diferencias de otros años, sin embargo, los medios chilenos apenas han deslizado el tema, que en muchos sentidos parece tener todos los componentes de una noticia: es un genocidio brutal, terroríficamente gráfico, al menos hay 80 grupos en Facebook dedicados a denunciar el crimen, hay una audiencia más sensibilizada con los derechos de los animales y hace tres años era portada de algunos diarios chilenos, que lo pusieron en la agenda con la relevancia que tiene.

¿Entonces, por qué un tema que incluso ha puesto en pie de guerra a la UE -que quiere prohibir la importación de productos derivados de esta avalancha de sangre- frente a Canadá, no aparece en los medios nacionales? La respuesta lógica (¿inevitable?) es que el medio ambiente no vende, que a la gente nunca le han interesado mayormente. O que los temas ambientales en general siempre limitan con otros intereses que a veces son de mayor cuidado para la industria.

Otra opción puede ser la ceguera. Hace algunos años, la mayor parte de los medios le hacia el quite a temas como el urbanismo, la educación, los derechos del consumidor y la tecnología. Parecían contenidos no relevantes, secundarios para un lector común y corriente. “Ese tema no le interesa a la gente”, era el comentario habitual entre editores. Pero un país que crece rápido como Chile, absorbe nuevos temas y redefine su agenda en menos tiempo de lo que los medios logran detectarla. Sin embargo, el medioambiente no siempre logra ganar un espacio.

Es obvio que no se le puede exigir a la industria medial que asuma responsabilidades país o que haga lo que los gobiernos y las empresas no hacen. Pero la falta de creatividad (y también de sensibilidad) a veces es abrumadora. Todos los estudios muestran que las “causas” son un tema relevante de identificación para las nuevas audiencias, en especial a través de las redes sociales, pero ni siquiera estas experiencias generan el ruido necesario. Sin duda, a algunos la agenda verde les huele a izquierdismo y posiciones antiempresariales, acentuando un clisé que se murió hace bastante tiempo. Aunque también hay medios como La Tercera y TVN -hay que reconocerlo- que no se hacen los ciegos con temas como los desastres ambientales de Celco, la infatigable caza japonesa de ballenas y las peleas de Tompkins. Esto, sin embargo, no alcanza a marcar tendencia.

Los medios de países desarrollados -incluso en Argentina y Brasil- han sabido convertir el medioambiente en temas interesantes, principalmente recogiendo la sensibilidad de los lectores. Sin Al Gore en primer plano parece suicidio volver al cambo climático, pero ¿no es esa la virtud de los medios? Establecer agendas y no esperar que los temas se conviertan en referentes Puedo estar equivocado, pero la ausencia en la pauta de hechos como la matanza de focas en Canadá -una carnicería como pocas- parece estar más cerca de la flojera que del conocimiento de las audiencias.