La crisis financiera toca a la puerta del poderoso Grupo Prisa

Miguel Paz / El Mostrador / El conglomerado español ha perdido 80% de valor en bolsa y adeuda 5 mil millones de euros. Los accionistas apuntan a la gestión de Juan Luis Cebrián, quien ya anunció la búsqueda de un socio estratégico con miras a salvar multimillonarias deudas con pronto vencimiento. Y todo, cuando las relaciones con el PSOE, su aliado político de siempre, pasan por su peor momento. Los coletazos de este apriete de cinturón ya se sintieron en nuestro país donde Iberoamericana Radio Chile, filial local de Unión Radio, de propiedad de Prisa, despidió a cerca de 30 profesionales para recortar costos de sus once operaciones radiales (Concierto, Hit 40, Uno, ADN, Imagina, Rock & Pop, Futuro, Corazón, Radioactiva, Pudahuel y FM Dos). Hace poco más de un año, Juan Luis Cebrián anunció que el buque insignia del grupo Prisa, el diario El País, cambiaría su tradicional cabecera de “Diario independiente de la mañana” por “El periódico global en español”. La modificación se hizo efectiva el 21 de octubre de 2007. Según Cebrián, entonces consejero delegado de Prisa y mano derecha del fallecido fundador del grupo Jesús Polanco, el lifting no sería un mero “lavado de cara o un cambio de diseño” sino la respuesta a una ambiciosa estrategia editorial para adelantarse a los cambios de los hábitos informativos de las audiencias debido a Internet. “Pretendemos que responda a una nueva mirada sobre la sociedad”, explicó Cebrián y añadió que ningún otro rotativo del mercado “puede aspirar a tanto”.

Hoy los vientos que corren son muy distintos para el conglomerado de medios español, con presencia en 22 países, incluido Chile, llegada a más de 42 millones de personas, y que siente el impacto de la crisis económica mundial que derivó en la contracción de la inversión publicitaria y la depreciación en bolsa de las acciones de los mayores grupos periodísticos del mundo.

Aunque en sus resultados de enero-septiembre de 2008 Prisa mostró cifras auspiciosas de operaciones a nivel global y sus ingresos procedentes de América Latina se incrementaron un 14,8%, el Grupo no ha sido capaz de cambiar la percepción de los analistas de inversión sobre su vigor financiero.

En lo que va del año, Prisa ha perdido en bolsa el 80% de su valor bursátil, de casi 600 millones de euros actualmente, y podría seguir en picada. Además, mantiene una deuda de 5 mil millones de euros (cifra que supera en casi nueve veces su tasación en la rueda), de los cuales deberá pagar 1.950 millones en marzo próximo, a través de liquidación de activos y recortes presupuestarios.

Apriete de cinturón en el dial chileno

En noviembre pasado los coletazos de este apriete de cinturón se sintieron en nuestro país. Ese mes Iberoamericana Radio Chile, filial local de Unión Radio, de propiedad de Prisa, despidió a cerca de 30 profesionales para recortar costos de sus once operaciones radiales (Concierto, Hit 40, Uno, ADN, Imagina, Rock & Pop, Futuro, Corazón, Radioactiva, Pudahuel y FM Dos).

Además, se supo que la orden fue reestructurar a la baja los presupuestos de 2009 en todas las emisoras debido a las pesimistas proyecciones de inversión publicitaria, que viene cayendo desde este año. El reajuste se debería al panorama a nivel internacional y a una importante baja en las ventas netas de avisaje de Iberoamericana, con respecto a 2007.

A la noticia de los despidos en Iberoamericana, considerada menor para un grupo de carácter mundial como lo es Prisa, se suman rumores de una posible venta de cuatro de sus radios en Chile, y el anuncio de que en España Prisa cerrará a fin de año Localia, su cadena de televisoras locales que cuenta con una cifra de entre 240 y 300 empleados, y el hecho de que Prisa busca socios en una época que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), su antiguo aliado, no estaría dispuesto a moverse en apoyo de una solución para el grupo, debido a su enemistad con el presidente español José Rodríguez Zapatero.

Buscando socio
Fue Juan Luis Cebrián quien reconoció el 6 de octubre que buscan un aliado estratégico. Cebrián escogió el peor día para dar la información. Ese día lunes de caídas siderales en las bolsas del mundo, las acciones del grupo también se desplomaron. Según reportó Juan Varela, periodista y consultor de medios español, la caída que prosiguió por tres días hizo que Prisa perdiera “en bolsa más de un 30% de su valor”.

Esta situación bursátil no es patrimonio exclusivo de Prisa, sino de todos los grandes conglomerados que ven descender el precio de sus papeles en bolsa. Por esos mismos días en Estados Unidos, The New York Times, News Corp (Fox y The Wall Street Journal, entre otras), The Washington Post, el grupo Gannett y Dow Jones, fueron golpeados por accionistas. “The New York Times ha perdido un 35% de valor bursátil en un año y su rentabilidad ha caído a un 9,1%. The Washington Post pierde en bolsa un 45% en el año y la rentabilidad está por debajo del 8%. Gannett, uno de los mayores grupos de prensa local, ha caído más de un 67% en bolsa y la todopoderosa CBS, un 62,5%, aunque estos dos grupos mantienen beneficios operativos del 22% en el primer caso y del 18% en el segundo”, añadió Varela.

En un escenario marcado por la incertidumbre, la quiebra del Chicago Tribune, de propiedad de Sam Zell (magnate inmobiliario con negocios en Chile) tampoco ayuda a la percepción de la industria de medios. Menos los nubarrones de incertidumbre que pesan sobre The New York Times (NYT), que el 9 de diciembre anunció que hipotecará su flamante edificio corporativo de Manhattan, para conseguir liquidez y paliar parte de los US$ 1.000 millones que adeuda. Todos, datos que los accionistas de Prisa también están considerando, debido a la similitud entre las situaciones de El País y el NYT: marcas de valor agregado sumidas en grupos castigados por la bolsa y con deudas que tienen pronto vencimiento.

“Tonterías y patrañas”

Respecto al actual momento de Prisa, Ignacio Polanco, uno de los herederos de Jesús Polanco, rechazó las versiones agoreras. “Existe una campaña de desinformación orquestada contra nuestro grupo y que, es fruto, en muchas ocasiones, de una competencia desleal o de un mal disimulado deseo de castigar el prestigio y la credibilidad de Prisa”.

El párrafo anterior es parte medular del discurso que Polanco profirió en la junta general extraordinaria de accionistas del conglomerado mediático, realizada el 5 de diciembre pasado en Madrid. En la ocasión, Polanco también comentó con optimismo las proyecciones de Prisa y ratificó a Juan Luis Cebrián como presidente de la Comisión Ejecutiva del grupo. Este, al agradecer el nombramiento calificó de “tonterías y patrañas” las versiones de una crisis de Prisa, pese a los cuestionamientos de representantes de accionistas como Ángel María Garay Echevarría, presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), que hizo una dura radiografía de las unidades de negocios del Grupo:

“1. La Unidad de Prensa reduce un 43,2 % sus resultados brutos de explotación, destacando EL PAIS con un descenso del 45,9%, y Cinco Días con el 60,7%. 2. La Unidad Audiovisual se deteriora un 7%. 3. La radio en España baja un 6,4%”.

En entrevista con este medio Garay Echevarría aseguró que “es razonable pensar que tiene que haber un ajuste en los presupuestos” de los periódicos El País y Cinco Días, debido a que “la inversión en publicidad puede estar cayendo un 30%”.

Por lo mismo, en su intervención Garay Echevarría señaló que “esta situación es insostenible para el principal grupo de comunicación en lengua española y portuguesa, y no es sino resultado de una mala -por no decir pésima- gestión del Grupo” y pidió la dimisión de Cebrián, a quien apunta como el responsable de esa “mala gestión”. Además, como una forma de paliar la falta de liquidez, planteó la fusión con el grupo español Vocento, dueño entre otros medios de ABC, diario conservador en las antípodas de El País.

Otra de las opciones es apurar las negociaciones para vender la plataforma de televisión digital por satélite Digital Plus. “El problema es que Cebrián valoró dicha plataforma en septiembre en 3.850 millones de euros y la oferta que tienen llega escasamente a los 2.000 millones -agrega Garay Echevarría-, pero hay una fecha crítica: en marzo el grupo tiene que devolver un importe de 1.950 millones de euros y para hacerlo tendrá que haber cerrado la venta”