La importancia de una política comunicacional

medios de comunicaciónObservatorio / “Políticas de Comunicación en el siglo XXI” se tituló un interesante coloquio organizado por la Fundación Friedrich Ebert, la Universidad Diego Portales y la Corporación ProyectAmérica. La exposición central estuvo a cargo del profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, Marcial Murciano, quién revisó el fenómeno de las políticas de comunicación a la luz de las profundas transformaciones provocadas por la globalización: pérdida de poder de los estados nacionales, surgimiento de las identidades supranacionales, emergencia de las culturas locales, entre otros. En este escenario en permanente movilidad se pueden distinguir hitos que marcan las políticas comunicacionales, como son  la pérdida de importancia de los medios impresos, la omnipresencia de los audiovisuales y la reivindicación del servicio público de los medios con el fin de cautelar la calidad y la participación que no es capaz de garantizar  el mercado. El experto español hizo hincapié en la emergencia de las redes de información a través de Internet con sus valores asociados como la innovación, la competencia y el impacto de la sociedad del conocimiento en el empleo.

El profesor Murciano diferenció escenarios contradictorios donde se debaten elementos cruciales para las políticas comunicacionales: la libertad de expresión y el acceso al conocimiento, la eficiencia económica del mercado frente al acceso universal a la sociedad de la información, la economía mundializada frente a la calidad y diversidad de los contenidos culturales.

En su réplica Claudio Avendaño, director del magíster internacional en Comunicación de la Universidad Diego Portales, analizó la política en comunicación como un concepto histórico que ha ido variando con el tiempo y sostuvo  la importancia, en los días que corren, de una política de medios que integre la comunicación local y la global, que promueva los medios populares, los micro medios y la alfabetización digital. En este ámbito Avendaño plantea lo importante que es para la sociedad civil acceder a la generación de contenidos, a una narrativa propia inserta en un sistema medial pluralista que promueva el derecho a la comunicación.

Por su parte Bet Gerber, directora de proyectos de la Fundación Ebert, puso el acento en la concentración de la propiedad existente en los medios chilenos, que atentaría contra la diversidad y pluralismo, y en la desvalorización de las políticas públicas por parte de aquellos sectores que ven al ciudadano como un simple consumidor que se expresaría sólo a través de las mediciones de audiencias. También cuestionó la visión liberal que encarna la desconfianza ante cualquier regulación pública de los medios y que ve en Internet la única posibilidad democratizadora de las comunicaciones.