La marcha atras de canal 13

canal 13 vascoRodrigo Munizaga / Editor Espectáculos La Tercera / Canal 13 en reversa. Recontratando ejecutivos, desempolvando programas. Borrando todo vestigio de la administración anterior, la de Mercedes Ducci y Vasco Moulian, que entregaron la televisora en el cuarto lugar de sintonía. La señal pasa por su período más oscuro y, hay consenso, no hay modo de caer más bajo. Por eso el plan de «reconstrucción» que se maneja internamente no es a corto plazo: ejecutivos hablan de tres años para sanear las arcas y reencontrarse con el público. De paso, con el people meter. Este año, reconocen, lo dan por perdido en términos de rating.

En este plan de retornos, la ex directora ejecutiva, Eliana Rozas, volvió para hacerse cargo de prensa; Patricio Hernández recuperó su puesto de director de programación; están por finiquitar trato con Juan Pablo González para que otra vez sea el responsable del área de entretención; y todavía está en carpeta devolver a Verónica Saquel al área dramática. Nombres que se fueron por la puerta de atrás y que hoy son convocados para repetir el modelo, para tener una base conocida y probada donde volver a pararse.

Al 13 le pasó lo peor que le puede ocurrir a cualquier empresa: perdió su identidad. La de un canal con misión valórica, la de un acorazado en términos periodísticos (con sus reporteros y rostros ancla, con Contacto), la de una estación que era fiel con lo que predicaba, a riesgo de exasperar a los más liberales. Uno sabía a lo que iba cuando sintonizaba UC-TV. Desde el año pasado, en cambio, no había manera de acertar a qué hora iba Teletrece: a las 21, 21.15 o a las 21.20 horas. Obra y gracia de la «parrilla flexible» inventada por Moulian que, como le dijeron muchos en ese momento, era cortoplacista y que él defiende hasta hoy. Esa manera de programar mirando el comportamiento del people meter, haciendo debutar sin previo aviso teleseries vespertinas a las 22 horas, repitiendo Los Simpson cada vez que lo necesitaban, cambiando partidos o películas por lo que se les ocurriera en ese minuto. La gente se cansó. Dejó de saber qué diablos estaban dando en Canal 13. Dejó de verlo.

Este año, además, sumó el peor verano de su vida (con renuncias de ejecutivos y fracasos estrepitosos como El hormiguero) y devaluó a sus rostros con el único propósito de hacer gala de su contratación flamante, Tonka Tomicic. Vivi Kreutzberger y Katty Kowaleczko optaron por irse, Fernanda Hansen perdió visibilidad, a Diana Bolocco la frenaron cuando iba directo a consolidarse, Sergio Lagos estuvo medio año en el congelador. Y Tomicic, el nombre que eclipsó a todo el resto, no rindió como creían.

La marcha atrás, entonces, resulta saludable en este caso. No hay muchas posibilidades de ver innovación a corto plazo (la era de Kiko García, la de sus corbatas coloridas mientras lanzaba Machos y Protagonistas de la fama está en la mente de muchos, pero no los que conforman el Consejo UC), pero, así como están las cosas, no están en posición de arriesgarse.

Que ex ejecutivos o programas como Acoso textual regresen es como decirle a la gente que el 13 volvió a ser el de antes. Tambaleante, aún, pero más confiable, por el camino que, ahora sí, parece el correcto. Pero la estación todavía necesita mostrar que el criterio de hoy se mantendrá mañana. Que no seguirán cambiando cada tres años su plana mayor, porque eso han venido haciendo desde hace más de una década mientras la competencia se muestra inalterable en los puestos directivos. Porque Televisión Nacional, canal estatal y con varios cambios de gobierno incluido, supo tener a Pablo Avila, Vicente Sabatini y David Belmar, entre otros, en puestos altos durante años; Mega lleva otros tantos con la dupla José Miguel Sánchez en la dirección ejecutiva y Francisco Henríquez en programación; y en Chilevisión han subido como espuma con los dos mismos personeros que llevan trabajando juntos casi una década: Jaime de Aguirre en la dirección y Pablo Morales en programación. Eso se llama constancia, trabajo a largo plazo, estabilidad y, a la larga, se nota en pantalla. Por algo son los tres canales que pelean el primer lugar.

Rodrigo Munizaga

Editor Espectáculos