“Leonardo Lui”: el estrecho margen para los programas culturales

Óscar Contardo / Artes y Letras / El Mercurio / Entrevista Paulo Ramírez, productor ejecutivo de Canal 13 / Leonardo Lui, la serie sobre la vida del artista del Renacimiento, ha sido el último estreno cultural en televisión abierta. En horario prime, esta producción de Vittorio y Sebastián di Girolamo ha sido la excepción a la regla en al menos dos sentidos: televisión cultural en horario de alta sintonía y producción local con una temática claramente internacional. Paulo Ramírez, productor ejecutivo de la serie en su calidad de ejecutivo del Canal 13 y ex crítico de televisión, explica la apuesta del canal.

-¿Cómo le fue a “Leonardo Lui” en audiencia?

“Tuvo 9,2 puntos de rating total hogar. Esto lo ubicó en tercer lugar del rating de televisión abierta. A nosotros como resultado nos deja muy satisfechos, porque la composición de público fue muy buena: un segmento importante corresponde al tramo jóvenes entre 13 y 34 años. Es un resultado muy satisfactorio para nosotros. Es muy importante también que además del resultado de audiencia se evalúe el impacto mediático y social. Y en este ámbito los resultados también son notables.

-¿Existe algún género de este tipo de televisión que tenga mayor aceptacion en la audiencia chilena?

“Yo diría que la televisión cultural ha tenido muchas dificultades para llegar al horario de mayor audiencia o convocatoria. Las últimas propuestas de Canal 13 en ese corte fue la serie ‘Héroes’ que tuvo resultados diversos pero con tres episodios de muy buenos resultados, sobre todo el primer capítulo dedicado a O’Higgins. Pero creo que para ese horario no existe la cantidad suficiente de productos, de propuestas como para sacar un tipo de conclusión sobre cuáles pueden ser los géneros que mejor funcionan.

-¿Qué arriesga un canal de televisión abierta al programar un espacio cultural en horario prime?

“Imposible responder la pregunta en términos generales. Pareciera que uno arriesga audiencia masiva… pero eso se da en apariencia. En ese sentido no es un riesgo sino una oportunidad porque se le propone al público un tipo de programación que no está disponible en ese horario en otro canal. Asimismo, se corre un riesgo importante porque programas culturales de calidad casi por norma son bastante caros. Es el caso de ‘Leonardo Lui’. Se puede ver en su factura, en las grabaciones en Europa, la pre y la post producción, la investigación previa… ‘Leonardo Lui’ llegó bastante financiado a Canal 13 (por Minera Escondida, la Fundación Mustakis y el Consejo Nacional de Televisión). En ese sentido, como canal corríamos poco riesgo y una gran oportunidad de entregarles a nuestros telespectadores un producto de alta calidad. A mí lo que más me gustó al ver el rating es que la gente que se sintió llamada a sintonizar la serie se quedó viéndola hasta el final”.

-¿Ha cambiado la idea de TV cultural en los últimos años?

“Ha cambiado. Mi impresión es que se le está siendo cada vez más difícil a la televisión cultural encontrar espacio en la televisión abierta. Y los espacios que encuentra son una combinación de bastante voluntarismo -en un sentido positivo- de algunos canales, y de alguna tímida exigencia por parte del público. Y yo creo que la ley en ese sentido ha ido más bien detrás. No soy de los que cree que la regulación que impone una hora semanal de programación cultural a los canales sea abusiva o negativa. Por lo general los canales transmiten mucho más que una hora semanal”.

-¿Puede sostenerse una línea programática cultural que depende de producciones independientes?

“Absolutamente. Sí. De hecho si uno analiza las parrillas programáticas de canales importantes en el mundo, la mayoría proviene de productoras independientes”.

-¿Cómo podría beneficiar la televisión digital a la programación cultural?

“Nuestra visión es que la televisión digital puede tener muchos beneficios desde el punto de vista de la diversidad programática porque estimula la búsqueda de audiencias más específicas, de audiencias de nicho”.

La normativa del Consejo Nacional de Televisión exige una hora semanal de programación cultural.

Los independientes

El director de cine Marcelo Ferrari ha sido desde hace un tiempo una de las voces críticas en la relación que se ha establecido entre productoras audiovisuales y canales de televisión en el ámbito de los programas culturales. El director de “Subterra” explica que el financiamiento público muchas veces no asegura que los canales transmitan o concluyan los proyectos financiados.

Ferrari, quien esdirector de la Escuela de Cine de la Universidad del Desarrollo y parte del equipo directivo de la Asociación de Productores de Cine y Televisión responde:

-Cuál es el cuello de botella para la programación cultural en televisión abierta…

“Creo que la televisión chilena está pasando por una cierta crisis editorial programática producto del modelo de financiamiento. El canal público, por ejemplo, lo es sólo en un sentido y tiene que autofinanciarse. El gran objetivo es quedarse con un trozo de la torta publicitaria a costa de sacrificar un gran proyecto televisivo. Por otro lado el Consejo Nacional de Televisión está haciendo una interesante tarea con los fondos concursables, pero se ha producido un efecto negativo: los canales esperan que los productores independientes presenten proyectos al CNTV y se quedan con esos, que ya están financiados. En ese sentido el premio del Consejo ha desincentivado en parte a que los canales hagan programas culturales por sí mismos. Los canales de televisión no debieran acomodarse y esperar tan sólo los proyectos que premia el Consejo y en cambio deben tener una voluntad propia para hacer un aporte… Se puede hacer de mucha calidad de mucho valor pero además con activo televisivo y en ese sentido se corre el riesgo de que los canales se limiten a hacer televisión de contenido sólo en esos proyectos que el Consejo premia”.

-¿Qué productoras independientes se han mantenido produciendo televisión cultural en Chile?

“Hoy en día la producción independiente esta fortaleciéndose aunque es muy difícil mantenerse porque depende de la voluntad de los canales de realizar o no un proyecto. Yo creo que no hay prácticamente ninguna que se dedique sólo a productos de valor cultural. En ese sentido, yo pienso que la televisión tiene un rol trascendental en la formación de la identidad nacional. Hace poco estuve invitado en al mesa de conversación con Simon Anholt (experto inglés en el área de la imagen y marca país), él decía que dentro de los distintos modos y elementos para consolidar una identidad nacional y proyectarla fuera estaban la cultura y la televisión”.