Leyes de medios, TV digital y TV pública ¿Qué se juega en la Cámara de diputados?

Observatorio Fucatel

Iniciamos  hoy la publicación de una serie de notas breves sobre lo que puede mejorarse de ambos proyectos en  la Cámara de Diputados donde se encuentran tras aprobación del Senado.

Nota n°1:  Ley corta de TVN

La Ley corta impulsada por el ejecutivo y aprobada el 9 de Julio en el Senado amplía el giro comercial de TVN  permitiéndole competir con otros canales en igualdad de condiciones, incorporando posibilidades que toda explotación moderna de una red de TV tiene en la actualidad. Esto no tiene nada de malo si se tratara de ampliar el giro para el cumplimiento de su rol de servicio público, cosa que precisa y reforma otra ley ya aprobada en la Cámara, en primer trámite. La introducción con carácter de urgencia de una ley corta relega la tramitación de la reforma general de TVN al olvido, representando un despilfarro del erario nacional al tirarse a la basura el trabajo de dos años de los parlamentarios. Y lo más grave, abre las puertas para la desnaturalización de la red pública, ya bastante deformada por la lógica comercial a la que se ve enfrentada por el autofinanciamiento.

Los artículos aprobados ( sólo 2) conciben  a TVN como una empresa competitiva más del mercado de los medios, sin comprender su rol en la construcción de una sociedad democrática, fomento de la identidad nacional y desarrollo del pluralismo, entre otras finalidades de servicio público.  Estos contenidos indelegables a la TV privada  requieren de una definición más detallada que la contribución al pluralismo como única tarea específica de TVN de acuerdo a la ley vigente y, evidentemente, de una discusión sobre los medios que debe ser dotada para el cumplimiento de una verdadera función de servicio público. Es evidente que TVN no entregará los debates, ni las alternativas de programación que le corresponden para compensar el peso homogéneo de la TV comercial, si no se le dota de un financiamiento, por lo menos parcial, para que vuelva a constituirse en un canal original, innovador, donde tengan expresión todas las corrientes de pensamiento existentes en el país, así como diversos mundos que hoy no tienen existencia porque no son visibilizados por la TV comercial.

Se abre la puerta a la privatización de un bien nacional

La ley corta además de ampliar el giro agrega que TVN “no puede ceder, vender, arrendar o proporcionar espacio televisivo gratuito ni a precios inferiores a los de mercado, como tampoco beneficiar indebidamente a terceros en la venta de contratación de publicidad o espacio televisivo y radial”, lo cual resulta inexplicable considerando que esta prohibición no existe con respecto de la TV comercial y que, además,  ya está establecida una norma de no discriminación en la Ley de TV digital por lo que sólo sería una suerte de “ensañamiento” con respecto de la señal pública. Además, la ley de TDT le entrega un segundo multiplex a TVN, al cual se le restringe su posibilidad de accionar con estas prohibiciones ¿por qué un canal comercial sí puede arrendar bajo el precio de mercado y TVN no? Esta medida resulta inexplicable e incluso sospechosa.

La grave situación de la segunda concesión que la ley de TV digital otorgaría a TVN para que contribuya a la incorporación de nuevos canales de TV

Por otra parte, resulta un absurdo entregar a TVN como se estipula en la ley de TV digital una segunda dotación de frecuencia para que cumpla el rol de lo que hemos llamado transportador público, es decir, de un medio estatal que garantice el acceso a la transmisión de nuevos canales regionales, locales y de proyectos  que aporten a la diversidad y que carecen de costosas instalaciones para la difusión de señal. Si no se tramita la ley que establece, modifica y enriquece la definición de servicio público, de nada servirá esta segunda señal en tanto será explotada con fines comerciales y no de apoyo a la diversidad. Desde ya, el Observatorio ha llamado la atención de la Cámara de Diputados  sobre un artículo que establece que TVN no podrá otorgar servicios a terceros a costo inferior a los del mercado ni gratuitamente.

Seguramente, una indicación como esta surgió de parlamentarios que niegan sustancialmente el carácter particular de una TV pública, a la cual se le imponen tareas y deberes que no tienen los canales privados. No se puede amarrar a la red pública en el cumplimiento de estas obligaciones en función de impedir que los privados puedan perder algo de su negocio en el arriendo de su capacidad ociosa para difundir a terceros. Esto nos hace ver que como país, no hemos discutido qué entendemos por canal público ni qué esperamos de TVN.  Con maniobras como la introducción con urgencia de una ley corta, lo único que hacemos es alejar la posibilidad de esta discusión.