Los degenerados de “Informe especial”

internetPor Ángel Carcavilla / La Nación Domingo / El asesor de imagen/ Las técnicas televisivas utilizadas en el último “Informe especial” dedicado a cazar a los verdes que andan en la red buscando cabras chicas para mostrarles su hombría sobrepasaron todos los límites.El programa fue desde todo punto de vista asqueroso. Desde los tipos que aparecían masturbándose frente a su webcam hasta los también asquerosos recursos utilizados por la periodista Paulina de Allende Salazar para atraparlos y humillarlos ante todo el país.

La reportera, que hasta se maquilló y vistió de pendeja para chatear, parecía más pervertida que “flojito”, “toy triste”, y los personajes que la contactaron.

Además, cosa rara, en ningún momento apareció lo que ella les decía en el chat a los voyeristas, sólo las cochinadas que éstos les respondían, por lo que uno tendría todo el derecho a pensar que ella los incitó para que hicieran las marranadas que mostraron por televisión.

Luego vistieron a una actriz veinteañera como si fuera una escolar que invitaba a los voyeristas a su casa. Eso sí que es perversión. Cualquiera sabe que el jumper está entre los fetiches sexuales más cotizados entre los de mi género.

Conozco a varios que se tirarían una escolar, ojalá en una sala de clases, arriba del pupitre, y después de darle unas nalgadas por haberse portado mal.

¡Qué degenerado no! ¡Por favor no seamos cínicos! Esta idea fetichista es recurrente en cualquier conversación de mayores de 30, el límite es que no arrastre la bolsa del pan, que sepa cruzar la calle, que cuente hasta 10, y cientos de frases que sacadas de contexto o puestas en un programa de televisión como “Informe especial”, suenan a la degeneración más extrema.

Ojo, aquí no estamos hablando de pedofilia, simplemente de tipos que prefieren masturbarse frente al computador, calentándose con las adolescentes que supuestamente están al otro lado, que admitámoslo, se las saben por libro.

Basta con ver “Yingo”, o cualquiera de los programas que dan en horario juvenil, para pensar que nuestras cándidas niñas lo único que aprendieron de los cuentos de hadas fue a usar con maestría la varita mágica.

Tampoco creo que haya tantos casos de abuso sexual en la red. Me habría gustado que así como funaron a los chateros calientes, también el programa se hubiera dado la lata de investigar si tenían antecedentes por delitos sexuales, los que estoy seguro no tenían. Pero haberlo dicho, obviamente, le habría quitado gracia al reportaje.

Para mí, resolver este problema que parece tan grave, es bastante simple: quitarle la cámara al computador de los niños y estimularlos para hacer cosas más entretenidas que estar pegado al chat todo el día. Pero sobre todo alejarlos de programas como el último “Informe especial”, un espectáculo pornográfico sobre la humillación pública a unos pobres huevones que se calentaban en el chat.