Los niños y adolescentes son los principales huérfanos de la TV abierta

Compartimos a continuación la noticia de LUN del día 5 de abril, destacada en la página del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) sobre la preocupante falta de programación  para niños y adolescentes en Chile. Como observatorio hemos sostenido en diversas oportunidades que es necesario que los canales tengan conciencia de su responsabilidad social, pues la comprensión puramente comercial de la TV ha tenido como consecuencia la homogenización y falta de diversidad de la oferta, que en concreto se traduce en una televisión poco interesante e irrelevante, que en poco o nada representa a la sociedad ni responde a las necesidades de información y entretención que de ella se demanda. En la actualidad, además de la falta de programación infantil, casi no existe espacio para la ciencia, la tecnología, el arte, la música y debate  de temas de preocupación nacional, lo que es especialmente alarmante en un año electoral.

El observatorio Fucatel celebra que un diario masivo como LUN ponga este tema en el centro del debate, pues es sin duda de máximo interés para las familias del país.

Los niños y adolescentes son los principales huérfanos de la TV abierta

LUN. 5 de abril 2013

Foto: lapatilla.com

El Anuario Estadístico del CNTV muestra que sólo el 8,6% de la oferta 2012 corresponde a contenidos dirigidos a estos segmentos. Ahora ellos están viendo informativos, teleseries y reality shows .  

Los niños y adolescentes están viendo cada vez menos televisión abierta. Al menos así lo indica el Anuario Estadístico elaborado por el CNTV, que establece que en 2012 las personas consumieron un promedio de 936 horas de contenidos emitidos en TV abierta y que los adultos mayores fueron los principales demandantes, con 4,6 horas de consumo promedio diario. Los niños y los adolescentes, en cambio, se expusieron a la pantalla 1,7 horas diarias, el menor tiempo de todos los grupos etarios evaluados. ¿Qué está alejando a los niños y adolescentes de la TV abierta?  Las respuestas van desde la arremetida de las nuevas tecnologías hasta una de las principales falencias de la actual TV: la oferta de contenidos apropiados para niños de entre 4 y 12 años y jóvenes de entre 18 y 24 años definitivamente está en baja, y estos grupos se han tenido que conformar con ver informativos, teleseries y reality shows .

Según las cifras entregadas por el CNTV, el año pasado un 88,1% del total de la oferta de la TV abierta estuvo compuesta por contenidos de carácter familiar y para adultos. La programación infantil representó apenas un 8,6% del total de la oferta, casi 3 puntos menos que en 2011, mientras que los contenidos para adolescentes fueron de un 3,3%. Herman Chadwick, presidente del CNTV, dice que  «claramente hay una baja de programación para menores. A la vez, éstos no se sienten identificados con los contenidos existentes, tienen otros intereses que la TV no les está entregando y que los lleva a una búsqueda en otras plataformas donde pueden ver un menú más selectivo y atractivo».

Sin contenidos que se ajusten a sus requerimientos, los niños están viendo principalmente informativos (20,7%), programas misceláneos (16,4%) y series y miniseries (16,4%). Las telenovelas tampoco quedan atrás, y son vistas por un 13,2% de los niños hasta 12 años. Los adolescentes, por su parte, también ven informativos (22,9%), misceláneos (18,2%) y telenovelas (12,2%). En este grupo se advierte, además, una demanda creciente por la telerrealidad (10,3%) que se concentró en 2012 en los reality shows «Mundos opuestos» y «Pareja perfecta», ambos de Canal 13. Chadwick agrega que los niños cada vez ven más televisión pasadas las 21:00 horas, y que, como organismo, han hecho un llamado a los canales para que tengan especial atención en el tratamiento de las temáticas de los noticiarios. «En cuanto al consumo de misceláneos e informativos, hemos puesto también en alerta a los padres para que estén pendientes de esta programación que diariamente ven sus hijos».

Además, el Anuario Estadístico del CNTV da otras luces. Por ejemplo, que la oferta cultural en la TV abierta se mantiene respecto de 2011-representando el 2,2% del total de la oferta-, pero sigue relegada principalmente a las tardes de los fines de semana. «A los canales les cuesta arriesgar en una programación de mayor calidad, especialmente cultural, lo que es un error, porque un programa cultural de calidad y con una buena temática puede tener buenos resultados, como lo vimos con series como ‘El Reemplazante’ y ‘Los 80’. En el CNTV estamos debatiendo cómo ampliar el concepto de programación con contenido cultural para motivar a los canales», reflexiona Chadwick.

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