Los nuevos desafíos del CNTV

Compartimos noticia de La Tercera con diversas opiniones sobre el rol del CNTV y la programación cultural en el contexto de la TV digital.

por Catalina May – 31/08/2014

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La normativa aumenta el poder del Consejo Nacional de Televisión en funciones como fiscalizar la programación cultural. Por otro lado, los fondos concursables de la entidad han bajado en un 25%.

Según se oficializó el lunes pasado, la pantalla chica tendrá cultura asegurada. Y en horarios de alta visibilidad. Fue la primera norma emanada de la nueva ley de televisión digital: la que impone a los canales transmitir cuatro horas de programación cultural a la semana; dos de estas entre 18.30 y 00.00 horas, de lunes a viernes. Una determinación que comenzará a regir desde el 1 de octubre.

Pero ¿qué es cultura en televisión? La ley también es la que, en este caso, lo define: “Aquellos que refieran a los valores que emanan desde las identidades multiculturales existentes en el país, así como los relativos a la formación cívica de las personas, los destinados al fortalecimiento de las identidades nacionales, regionales o locales, como fiestas o celebraciones costumbristas y aquellos destinados a promover el patrimonio universal y, en particular, el patrimonio nacional”.

MÁS CULTURA, MENOS FONDOS

El organismo encargado de fiscalizar la cultura en la pantalla será el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), que ve ampliadas sus facultades con la ley de TV digital. Para la supervisión de calidad, cuenta con un departamento de 20 personas, que aumentará durante esta primera etapa a 34. Los canales deberán informar con un mes de antelación cuáles serán los programas con los que pretenderán dar cumplimiento a esta normativa. Luego, el CNTV revisará los espacios emitidos que hayan cumplido con los requisitos formales de horario y evaluará los contenidos de estos en virtud de los aspectos definidos.

“Se tratará de un examen analítico hecho por un equipo de profesionales especializados y multidisciplinario. Es importante señalar que la nueva normativa no establece restricciones respecto de géneros televisivos, sino que más bien está orientada al contenido.  Será decisión del consejo ir evaluando caso a caso”, explica Oscar Reyes, presidente subrogante de la institución (quien sólo da entrevistas, incluida la de este artículo, por correo electrónico). Las sanciones podrán ir desde la amonestación y la multa hasta la suspensión de las transmisiones y la caducidad de la concesión.

“Este rol del CNTV como organismo supervisor queda obsoleto con este nuevo modelo. Debería estar más adecuado a los tiempos, pues choca, por ejemplo, con la libertad de contenidos que se encuentra en la red”, asegura el académico de la Universidad Católica y experto en el tema, Sergio Godoy. Y agrega: “Su rol va a ser más interesante en la promoción de programas de alto nivel cultural”.

Paradójicamente, los fondos destinados por el Estado para financiar programación de alta calidad, y que han sido históricamente entregados por el CNTV -premiando exitosos espacios como Los 80, El reemplazante y Los archivos del cardenal-, hoy se ven disminuidos en un 25%. Durante el primer mandato de la Presidenta Michelle Bachelet, el monto fue subiendo desde $ 1.158.653.000 en 2006, hasta llegar a $ 4.184.992.000 en 2009. En el gobierno de Sebastián Piñera, el año 2010, el montó bajó en casi mil millones, según explican en el CNTV, para destinar esos fondos a la reconstrucción. En definitiva, esa disminución se mantuvo y para este año se cuenta con $ 3.088.000.000.

“Son los canales los que deben invertir en programación cultural. El fondo es una herramienta clave para eso, pero el Estado no puede hacerse cargo completamente. Sin embargo, creemos fundamental que el fondo del CNTV sea incrementado en beneficio de los televidentes”, asegura Reyes. El académico y especialista Eduardo Arriagada dice: “La experiencia internacional muestra que no hay televisión de calidad si no hay quien pague por ella. El parlamento aprueba leyes, pero no se asume la responsabilidad que implican para el Estado. Si se le deja esto al mercado, todos los nuevos canales van a terminar desapareciendo como pasó en España”.

TV LOCAL Y COMUNITARIA

Además, el CNTV será el encargado de concesionar las nuevas señales. Los criterios para esto se refieren a las condiciones técnicas de transmisión presentadas en el Plan de Radiodifusión de cada postulante. Para esto, el CNTV trabajará junto a la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), que será la encargada de dar los lineamientos y fiscalizará en lo técnico. Pero es en definitiva el CNTV quien llama a concursos públicos, modifica y pone término a las concesiones.

¿Tendrá la capacidad para la nueva evaluación? Las concesiones son 750 (Canal 13 y TVN tienen algo más de 200 cada una, Mega y CHV 100 cada uno, y entre la Red y UCV se sumarían otras 20, más las de los canales regionales ) y rigen el área de cobertura para transmitir en todo Chile. Con la nueva ley, en cinco años debería estar desplegado igual número de antenas transmisoras con tecnología digital. Por cada una de ellas, y una vez que la Subtel oficialice las nuevas condiciones técnicas, los canales deberán enviar al organismo un proyecto con su propuesta de cobertura. Aunque es la Subtel la que funciona como supervisor de la parte técnica, es el CNTV quien enfrentará un desafío inédito: evaluar los más de 700 proyectos que recibirá al mismo tiempo, para otorgar las nuevas concesiones.

Una vez instalados los canales de televisión en formato digital, un 40% del remanente del espectro será reservado para televisión comunitaria y local. “El Consejo ya ha iniciado un trabajo con los canales comunitarios para apoyarlos en su desarrollo y digitalización. En nuestro fondo del 2015 tendremos una línea concursable específicamente para ellos”, cuenta Reyes.