Los planes de Solari en su arribo a TVN y las directrices que le entregó Bachelet

Compartimos artículo de El Mercurio sobre el nuevo director de TVN, Ricardo Solari.

Además de incluir programas educacionales en la parrilla programática de la estación estatal, el nuevo presidente del directorio se ha propuesto reforzar la señal internacional del canal con un despliegue de contenidos atractivos para los chilenos que viven en el extranjero, tomando en cuenta que en los próximos meses el Congreso podría aprobar el proyecto que les concede el voto.  

Margaret Valenzuela V. 

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Cerca de las 10:00 de la mañana del jueves, Ricardo Solari llegó hasta las dependencias de TVN, en Bellavista 0990, donde recibió de manos de su antecesor, Mikel Uriarte, la presidencia del directorio del canal estatal, luego que la Presidenta Michelle Bachelet lo nominara en el cargo el pasado 18 de marzo.

A esa hora, el directorio se despedía con un desayuno de Uriarte, de quien destacaron su dedicación al cargo y los avances que logró en materia de administración del canal. «Ricardo, este ha sido un directorio de lujo», le anunció Uriarte a Solari y recordó las palabras de afecto que todos ellos le habían expresado, salvo el director ejecutivo del canal, Mauro Valdés, quien durante toda la cita -que se extendió por más de una hora- guardó un riguroso silencio.

Al final, Solari, quien en las últimas semanas se había reunido, por separado, con cada uno de ellos, pidió la palabra para agradecer el desafío impuesto y señalar que el sello de esta nueva etapa estará dado por el énfasis en temas como la cultura y la educación.

En sus breves palabras, el economista de 59 años, académico, ex ministro y militante del Partido Socialista, no hizo más que ceñirse a los objetivos trazados por la Presidenta Bachelet en su programa de gobierno y que le fueron encomendados con especial énfasis.

Estos apuntan básicamente a mejorar la calidad de la televisión, adecuarla a los intereses de la población, permitir mayores grados de participación en la generación de los contenidos y mejorar los espacios destinados al debate político.

Todo de la mano de los desafíos que impone la televisión digital -la ley se encuentra en revisión por el Tribunal Constitucional-, y que le permitirá a TVN tener un canal de alta definición y dos señales de definición estándar, hecho que, de acuerdo a lo que explican en la estación estatal, garantizará una mayor oferta televisiva.

Además, Solari está consciente de los beneficios que le otorgó al canal la «ley corta», aprobada el año pasado y que facilitará la posibilidad de actuar en otras plataformas de negocios, tal como ocurre con el resto de los canales. De hecho, está bastante avanzada la posibilidad de sumar una señal de radio.

Avanzar en la multiplataforma

Más allá de esto, el plan de Solari para TVN tiene también otros lineamientos.

La atención de la prensa se ha concentrado en estos días en si el ex ministro pedirá o no al directorio la salida del director ejecutivo, Mauro Valdés, tal como ha ocurrido con sus antecesores (Carlos Zepeda y Mikel Uriarte), quienes habrían asumido el cargo con el mandato presidencial de pedirle la renuncia. Sin embargo, pese a las especulaciones, este no es un asunto prioritario para el nuevo presidente del directorio. Tras sus conversaciones con los directores se habría hecho al menos una idea de lo que debería hacer respecto de esa situación, según aseguran sus cercanos (ver recuadro).

Su preocupación está enfocada en otros desafíos. Quienes han conversado de este tema con él aseguran que ya ha fijado algunas posturas. Pese a que Valdés ha señalado que entre las alternativas que se han analizado para avanzar en la era de la televisión digital que se avecina están la generación de un canal cultural y un programa destinado a los recuerdos, que permita mostrar el contundente archivo de TVN, el ex ministro tiene otra visión.

Cercanos a Solari, quien asumirá en plenitud su cargo este martes cuando presida por primera vez la reunión del directorio, sostienen que si bien comparte en un «cien por ciento» la necesidad de avanzar en el canal cultural, desestima la segunda idea de concretar un programa basado en archivos, aunque esa alternativa no genere costos para la estación.

En cambio, ha comentado que su interés será promover un programa vinculado al ámbito de la educación que permita difundir conocimientos de manera didáctica para que el televidente pueda asimilarlos y aprender. La otra señal, añaden, estaría reservada para promover cambios en los hábitos alimentarios y una vida sana a fin de generar efectos directos en la salud de las personas.

Esta segunda aspiración de Solari resulta relevante si se considera la decisión adoptada esta semana por el Gobierno de «congelar» el programa Elige Vivir Sano, impulsado por la ex Primera Dama Cecilia Morel durante el gobierno anterior.

Respecto de un posible sello de su gestión, el ex ministro ya tiene trazadas sus primeras líneas. En su círculo comentan que luego de largas jornadas de análisis del estado actual del canal, el nuevo presidente del directorio ha sido crítico de la señal internacional de TVN y así se lo habría hecho ver de alguna manera a varios de los miembros del directorio, incluido Mauro Valdés.

Por ello, estima fundamental reforzarla con una atractiva parrilla programática que permita «poner a tono» al canal con los nuevos tiempos, donde la comunidad de chilenos que vive en el extranjero podría adquirir derecho a voto, luego que el Congreso apruebe el proyecto en esta materia. La iniciativa, que se tramita con suma urgencia, se encuentra en su segundo trámite legislativo y constituye uno de los objetivos fijados por Bachelet para los primeros cien días de su gobierno.

La «dictadura» del rating y el financiamiento público

A Solari tampoco le acomoda la lógica que ha imperado en los últimos años y que tiene como eje la disputa del rating . Él está convencido de que la gente demanda más contenido y diversidad programática, cuestiones en las que se debe avanzar más allá de su alta o baja sintonía.

Identificar un nuevo modelo de financiamiento público será otro de los desafíos de este dirigente socialista, quien se ha desempeñado como consultor de la Cepal y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en temas de políticas públicas. De hecho, el programa de gobierno de Bachelet señala en este punto la necesidad de incorporar a la estación estatal un «financiamiento público de manera sistemática».

Para Solari, según revela su círculo más cercano, este punto es de «suma relevancia». En su última intervención como columnista de La Segunda, el jueves de esta semana, se refirió a los grupos económicos chilenos que han adquirido la propiedad de canales con vasta audiencia. «Sin cuestionar la buena fe de los controladores, es innegable el conflicto de interés objetivo implicado en esta situación que, dicho sea de paso, hoy es impensable en países plenamente desarrollados», escribió el ex ministro.

A su juicio, este diagnóstico «refuerza la necesidad de un canal que cuente con un financiamiento adecuado para garantizar condiciones mediáticas que impidan que la agenda pública pueda verse cooptada por intereses particulares coyunturales».

El mensaje de Solari da cuenta de la inquietud y preocupación que generó en el Gobierno el hecho de que esta semana grandes grupos económicos, entre ellos los Luksic, dueños de Canal 13, señalaran sus reparos a la reforma tributaria. De acuerdo a sus cercanos, uno de los sellos que impondrá Solari a su gestión es precisamente que este tipo de situaciones no pasen desapercibidas.

El nuevo presidente del directorio sabe que gran parte de estos desafíos pasa por una decisión que deberá adoptar a la brevedad. Hace tres meses renunció el director de programación, Marcelo Bravo, una pieza clave en la definición de la oferta televisiva del canal. El cargo quedó vacante y Valdés optó más bien por asumir él transitoriamente esa función, pese a los reparos del directorio. En todo caso, reconocen que no es algo que le «quite el sueño» a Solari, pues según los estatutos se requieren cuatro votos para despejar este tema.

Quien ha empujado en el último tiempo estas ideas de avanzar en este cambio en la imagen y los objetivos de TVN, es el director Antonio Leal (PPD). En la misma línea de lo que está proponiendo Solari, el ex diputado ha señalado que la televisión pública debe definir su programación «con criterios estéticos, éticos, artísticos y sociales, garantizando la masividad de la audiencia con el foco de que la información, la cultura y la diversión son bienes sociales que deben ser garantizados».

Solari está consciente de los beneficios que le otorgó al canal la «ley corta», aprobada el año pasado, que facilitará la posibilidad de actuar en otras plataformas de negocios. La compleja situación de Mauro Valdés

Hasta el restaurante Starnberg de Alonso de Córdova, en la comuna de Vitacura, llegaron el fin de semana pasado todos los integrantes del directorio de TVN para agradecer la gestión que lideró Mikel Uriarte desde la presidencia. Estaban todos, menos el director ejecutivo de la estación, Mauro Valdés.

Para los presentes, el hecho no solo dio cuenta del buen ambiente que ha prevalecido entre los miembros del directorio (Cristián Leay (UDI), Marcia Scantlebury (PS) y Arturo Bulnes (RN) quienes estarán en sus cargos hasta el 2016; y Francisco Frei Ruiz-Tagle (DC), Pilar Molina (Ind-UDI) y Antonio Leal (PPD) que cumplirán su mandato el 2020). También reveló la tensión que se ha instalado en la relación del directorio con Valdés, dificultades que se han intensificado.

Todos coinciden en que desde hace un año TVN ha recuperado cierto liderazgo, logrando mantenerse en el primer lugar de audiencia, con una clara mejoría en la gestión del canal, pero la mayoría de ellos no se los adjudica a Valdés, sino a Mikel Uriarte y a la ex directora del área dramática de TVN, María Eugenia Rencoret, quien emigró a Mega. Casi todos reclaman que en medio de las discusiones actúa con intransigencias y que, en general, ha mostrado poco manejo en los temas de televisión y en materias de gestión.

En medio de las críticas, en el mundo político se preguntan por qué el directorio no ha logrado hasta ahora los cinco votos para destituirlo del cargo. Y es que siendo elegido en el cargo por Sebastián Piñera ha logrado establecer algunos vínculos con los representantes de la Concertación. Valdés se ha defendido señalando que los reparos dan cuenta de que ha actuado con autonomía y sin presiones de los distintos sectores políticos expresados en el directorio.

¿Qué hará Solari en esta materia? Sus cercanos aseguran que con las opiniones recogidas en las últimas semanas entre los propios directores, el ex ministro estima que existe un escenario favorable para buscar a alguien distinto que le ayude a empujar los nuevos cambios que quiere imprimirle al canal. De hecho, varios de los directorios consultados por este diario estarían a favor de su salida, mientras otros prefieren saber primero el nombre que baraja Solari en su reemplazo antes de tomar una decisión.

Uno de los pocos directores que se ha referido públicamente a este tema es Antonio Leal, quien ha señalado que la salida de Rencoret, la partida de Cristian Warnken, la «deslavada» programación del canal con motivo de los 40 años del golpe «son parte de esos errores que se han cometido y que han contribuido a dañar la imagen pública y los objetivos, y por ello se necesitan cambios».