Manuela Gumucio «El Informante sobre TV pública fue una excelente oportunidad, pero demasiado breve»

Entrevista a la Directora de Fucatel sobre el desarrollo del programa “El Informante” de TVN en que participó ayer, en donde se debatió sobre TV pública.

 

¿Cómo evalúa este programa sobre un tema inédito de debate en la TV?

MG:  TVN dio anoche la muestra de lo que es propio de un canal público.  Estando involucrada en el tema invitó a Fucatel que ha sido una organización crítica del modele actual de TV pública y ha sido el único canal en más de 20 años que le ha dado el carácter de tema de alto interés nacional a las comunicaciones. Todos sabemos que la TV es el poder más importante en las sociedades modernas.

 

¿Siente que el debate fue bien planteado?

MG: No, lamentablemente en un espacio que todos sabíamos que es de corta duración no se focalizó bien el tema. Fueron planteados aspectos muy interesantes para los expertos, pero de poco interés para las audiencias. Lo principal sigue siendo saber si tenemos  una TV a la altura de nuestra democracia y de  nuestra realidad. En un país con la deficiencias educacionales como las de Chile y con una democracia tan  poco representativa claramente la TV comercial no está ofreciendo contenidos estimulantes ni debates donde se expresen los que hoy están influenciando el país. Si tú quieres saber una opinión que salga de lo  homogéneo, tienes que ir a diarios electrónicos o algunas radios.  Muchas veces el cable permite descubrir muchos protagonistas ausentes de los grandes medios.

 

¿Qué temas relevantes no fueron tocados?

MG: Muchos, pero era  imposible aspirar a tratarlos. Siento que no fui muy justa en algunos puntos. Es cierto que  TVN en los primeros años de recuperación de la democracias sí dio la prueba que es posible concebir una TV pública estatal con  casi cero injerencia del Gobierno de turno. Eso pasó bajo la dirección de Jorge Navarrete. También fue un período de gran originalidad en la oferta con productores independientes nacionales, de manera tan exitosa que TVN le ganó el liderazgo a Canal 13. Sin embargo, en aquellos años no se dio un documental sobre el golpe de estado ni sobre los atropellos a los derechos humanos. Eso no era propio de un canal estatal.

 

¿Qué opina sobre el rol de TVN en el presente?

Si bien es cierto que tampoco en TVN fue posible dar “El diarios de Agustín” porque hubo oposición en un directorio conformado con criterios de cuoteo político binominal, esta red nacional ha dado pruebas de mucha independencia y valentía con Los Archivos del Cardenal y El Reemplazante. Desgraciadamente estos aportes programáticos son escasos, no permanentes y financiados principalmente por el Fondo del CNTV. Lo que nosotros planteamos es una TV pública que sea el lugar donde se pueda acceder a programas, visiones, formatos que los otros canales comerciales no abordan por razones comerciales o ideológicas. Y para eso creemos que se debe tramitar la ley que duerme en el Congreso y, sobretodo, incorporar a la ciudadanía a la defensa de este derecho. No hay democracia real con un cuadro de canales en manos de grandes poderes económicos y con esta paupérrima oferta de información, debates, documentales y reflexión. Si bien la TV pública en manos de Estados controladores es fatal, más fatal es castigar a todo un país al hambre intelectual y sé positivamente que los que más sienten que la TV no les aporta son sectores del país nada de intelectuales como son los millones que no tienen otra cosa que hacer que ver TV todo el día.