Mercedes Ducci: “Estamos en transición”

meme ducciAndrés Azócar / Revista Qué Pasa / UCTV cumple 50 años. Pero eso es pasado. Los próximos 50 que vendrán están llenos de signos de interrogación. Mercedes Ducci se adentra en el futuro de la estación. Y en los cambios que enfrentan. Además, habla del ajetreado presente: Moulian, Contacto y qué dejó la parrilla flexible.

Fotografía: Nicolás Abalo

El famoso crítico publicitario Bob Garfield acaba de publicar en EE.UU. su último libro. “The chaos Scenario”, se llama. No tiene piedad para mostrar la crítica situación de la industria televisiva en ese país: menos audiencias, altos costos de producción, agencias de medios no dispuestas a seguir pagando enormes montos por publicidad y, por supuesto, la fuerte competencia de internet.

Un escenario parecido recibe a UCTV justo cuando celebra 50 años de vida. Una industria herida sólo en la superficie, pero que esconde un futuro cercano lleno de incertidumbre. Los desafíos que deberá enfrentar Mercedes Ducci en su cargo de directora ejecutiva son mayúsculos. Pero no por nada la periodista de la Universidad Católica lleva 30 años en la estación y la conoce en lo más hondo de su ADN. Desde que comenzó como asistente de dirección en los 70, hasta 2007 -el momento que asumió la dirección ejecutiva-, suma experiencias suficientes para saber que deberá capear la ola gigante que hoy desestabiliza a numerosas industrias de la comunicación.

Desde que asumió el cargo, Ducci no sólo ha visto cambiar el negocio, sino que este año debió enfrentar una disminución del 10% del avisaje, la compleja salida de su gerente de Programación -Vasco Moulian- y la erosión de la marca “13”.

Pero aparentemente nada asusta a Ducci. De hecho, hace un mes, ante 100 ejecutivos, desplegó la estrategia que, en su opinión, mantendrá a Canal 13 como uno de los líderes en la industria audiovisual.

-¿Mira el futuro con temor u optimismo?

-Lo veo con esperanza, porque se están ampliando infinitamente las posibilidades para la TV. Hay una diferencia entre subir a YouTube algo que hizo alguien en el living de su casa -que puede ser súper interesante-, y una producción profesional, con ciertos parámetros y estudios detrás.

-¿Hay algún referente de televisión que le parezca atractivo o interesante?

-Sí, muchas cosas, pero a lo que apuntamos es a una combinación propia. Hay mucho de la BBC que nos inspira en términos del nivel de factura y del rol que cumple, pero por otro lado no es aplicable a Canal 13 por la formulación de nuestro público. No hay que olvidar que somos un canal único en el mundo. El hecho de pertenecer a la Universidad Católica y a la Iglesia, y a la vez ser un canal por definición masivo, nos hace únicos.

-Con un escenario tan cambiante para los medios tradicionales ¿cómo proyecta a Canal 13 en los próximos cinco años?

-Estamos llamados a ser una productora de contenidos que encuentra al público donde esté y eso significa pasar a través de distintas plataformas y ser capaz de proyectarse en el tiempo y el espacio. Por una parte, generar grandes librerías que será nuestro long tail, para que el público pueda encontrarse con ellas en diferentes momentos. Y por otra, encontrar mercados para nuestros formatos y programas.

-Suena bastante distinto a lo que hoy es Canal 13

-Claro. Estamos en esa transición. Entre los canales, somos los que hemos ido más rápido y primeros en la adaptación de ser una casa editorial con múltiples plataformas. Teníamos la ventaja de tener la señal de cable, dos radios y un portal de internet que desde hace un buen tiempo es potente y diversificado.

-Los jóvenes se han ido alejando de los contenidos de los canales de TV. Un programa X que marca 30 entre los mayores de 30 años, en general, no supera el 10 en los jóvenes de 18 años. Eso probablemente no cambiará.

-En ese sentido gozamos de una ventaja, porque nuestros núcleos más duros son el público joven y además tenemos una fortaleza grande en el C2. Esos son los grupos más móviles de la sociedad. Por ende, hay una afinidad con el público innovador.

-¿Cómo los piensa conquistar?

-Tenemos programación infantil muy exitosa y un núcleo teen muy importante, que son los que siguen a Amango y El Blog de la Feña. Hemos creado una generación que los identifica. Cuando uno va a los conciertos de Amango se da cuenta de que el vínculo emocional con el público es potente. En este minuto estamos lanzando nuestra teleserie, que es para todo público, pero tiene un componente juvenil bien fuerte.

-Es un hecho que la publicidad está migrando a plataformas que requieren una menor inversión y permiten una segmentación más precisa. Todo indica que la industria de la TV deberá reducirse o transformarse.

-Por una parte, los márgenes de la televisión abierta están destinados a ir disminuyendo. Eso debe ser compensado con los márgenes de los negocios derivados -que es lo que estamos haciendo-, que son negocios de contenidos en gran medida, pero dependen de la pantalla para sustentarse. Pero hay otra parte que es importante analizar. En otros mercados, los canales están divididos en broadcast y la productora. El área broadcast es la inmediatez del canal, el que contiene prensa, los programas editoriales, mientras la productora pasa a ser netamente de contenidos con otras aplicaciones. Entonces, el tamaño del canal para lo que estamos pensando no es el mismo, pero se reformula.

El ABC1 y la transversalidad

-Otro de los temas que seguirán de cerca a Canal 13 y que no necesariamente se puede definir como industria es el peso -a veces sobrepeso- de su línea editorial. No le parece que es muy complejo para un negocio sobrevivir con esta dualidad: ser un negocio de comunicación masivo y depender de la Iglesia.

-Primero, creo que es fundamental tener una identidad y la nuestra es fuerte. Ser un canal universitario no le ha restado relevancia nacional. Al contrario. Somos un canal que ha tenido roles públicos muy importantes en distintos momentos y que se ha planteado de una forma integradora del país. Todas las empresas hoy son marcas e historia y mientras más consistentes y únicas son, más recordable y fácil es relacionarse con ellas. Además, la universidad posee una imagen potentísima de innovación y de inserción en la sociedad a través de su rol de pensar políticas públicas. Y la Iglesia en Chile es solidaridad; su tarea de unir al país ha sido muy importante. Ahora, todo esto repercute en que la exigencia de coherencia por parte del público es mucho mayor.