Miles de estudiantes europeos organizados por la red

Un artículo publicado por el conocido sitio soitu.es da cuenta de la forma en que están protestando muchos estudiantes europeos para oponerse al proceso de Bolonia, que corresponde al acuerdo que en 1999, en la ciudad italiana de Bolonia, firmaron los ministros de educación de la Unión Europea para iniciar el Espacio Europeo de Educación Superior.
Los estudiantes han elegido la red social Tuenti para convocar a un paro y a una huelga de hambre como parte de una convocatoria a nivel europeo que se opone a la supresión de carreras y a la división en grados y postgrados que contribuirá a un sistema elitista, según los miles de estudiantes organizados a través de la red.

Por Mari Luz Peinado /SOITU.ES / Está claro que si pasas de los 20 y no estás en ciertas redes sociales, hay cosas de las que no te enteras. A nosotros nos los cuenta Uno de los nuestros: estos días, los jóvenes se están moviendo en Tuenti para apoyar la huelga de los próximos 22 de octubre y 13 de noviembre, contra el proceso de Bolonia. El acto lo convoca el sindicato de estudiantes pero no son ellos los que están detrás del evento (una especie de grupo) que se ha organizado en la red. Las redes sociales están sustituyendo a la tradicional pegada de carteles.

Una gran parte de los usuarios de Tuenti son estudiantes.
Mucho se ha hablado de la capacidad de convocatoria de los sms y los mails masivos: concentraciones, convocatorias de botellón, boicot a productos, etc. El uso de redes como Tuenti es un paso más. En este momento, existen dos eventos contra Bolonia: uno con más de 10.000 usuarios, creado especificamente a raíz de la convocatoria de huelga y otro puesto en marcha hace varios meses como medio de queja contra el plan, que también ha recogido el testigo de las próximas manifestaciones. A este segundo grupo se han unido alrededor de 150.000 personas.

El número de usuarios es significativo si tenemos en cuenta cómo funciona Tuenti. La única manera de registrarse es por invitación y tampoco puedes acceder a un evento si no te lo recomienda algún ‘amigo’. “Además, no hay que recordar que no se pueden hacer invitaciones masivas sino que tienes que invitar una a una a todas las personas que te interesen. No hay posibilidad de ruido”, explican desde la empresa.

En el sindicato de estudiantes están encantados con la acogida. No fueron ellos directamente los que pusieron en marcha la convocatoria sino una de sus afiliadas “pero a partir de ahora lo vamos a tener muy en cuenta”, asegura Juan José López, el secretario general. “Ya explotamos la web pero está bien investigar por otras vías. Es un elemento complementario al trabajo tradicional, como los carteles y las asambleas”. Su compañero, Tohil Delgado, le encuentra una mayor utilidad. “Hay mucha gente que tal vez no hace caso a los carteles porque no se siente identificado con nosotros pero que le presta mayor atención si lo ve en el Tuenti de un amigo. Además, nos permite llegar a gente de municipios más pequeños y ciudades en las que no tenemos tanta presencia”.
Los convocantes esperan que tanto el 22 de octubre como el 13 de noviembre, el seguimiento de la huelga sea masivo. Y aunque son cautos con la cifra de asistentes, esperan que a la manifestación de Madrid acudan un par de decenas de miles de estudiantes. Por eso consideran recibir el apoyo ‘virtual’ de casi 10.000 personas como un indicador muy positivo. Además, saben que, según se acerca la fecha, el plan de Bolonia cada vez tiene más detractores y Tuenti es un buen termómetro, sobre todo si tenemos en cuenta que la red tiene gran éxito entre los estudiantes.

De hecho, este es el primer evento de carácter político que obtiene tanto respaldo a través de Tuenti. “Más del 90% de los eventos que se crean son de pequeño tamaño, como un cumpleaños o una fiesta. Pero hay algunos que adquieren una gran dimensión, como un evento a favor de la beatificación de Iker Casillas, tras el partido de cuartos de la Eurocopa, o uno que se creó a raíz de la desaparición de Mari Luz”, comentan desde la empresa. Pero el caso de Bolonia es distinto. Se trata de un evento que puede tener consecuencias palpables, mucho más allá de expresar una opinión, si realmente consigue que los jóvenes acudan a las manifestaciones. “La mayoría de los jóvenes que están participando han dicho que apoyarán la convocatoria. Somos optimistas”, dice Juan José López.