Noticias y rumores en las calles de Santiago

santiago-1810En la Historia de Chile en capítulos que circula gratis a partir de hoy con El Mercurio, el primer volumen está dedicado a “1810”,  y en uno de los capítulos, titulado Noticias y Rumores, se analiza la formación de la “voz pública” en Chile y la manera en que circulaban las noticias en aquella época, factor determinante para la formación de opinión y el nacimiento de la República.

Francisco Javier González / Director del Instituto de Historia Universidad de los Andes / Artes y Letras / El Mercurio / En los primeros años del siglo XIX Chile, desde el punto de vista de la circulación de la información, posee claras desventajas en relación con otros territorios de América. En México, Caracas, La Habana, Lima y Buenos Aires, por nombrar algunas ciudades, existen imprentas, se publican periódicos y circulan normalmente diarios impresos en Europa o Estados Unidos. En Chile sólo hay en la Universidad de San Felipe una pequeña prensa que, con mucho, sirve para de tanto en tanto imprimir un bando o una esquela.

Los diarios extranjeros, como la Gaceta de Madrid, el Diario de México o la Minerva Peruana, llegan de tarde en tarde y con un atraso de entre uno a seis meses. Sin embargo, no puede decirse que los sectores más ilustrados vivan en la ignorancia o que no existan canales de comunicación que, aunque informales y deficientes, permitan que las noticias circulen y que sean conocidas incluso por sectores de menos cultura. Es más, se puede decir que esas noticias, prove- nientes del extranjero o del propio territorio, posibilitan la creación de una suerte de opinión pública, aunque en cartas y documentos se le conozca en este momento más bien con el nombre de “la voz pública”.

Como consecuencia de la invasión napoleónica a España en 1808 y de los sucesos que de ésta se derivan, esa “voz” comienza a oírse paulatinamente en Santiago y otras ciudades. Es cierto que ella representa la opinión de unos pocos, pero que en definitiva constituyen el reducido sector de la sociedad que, por su posición y preparación, se interesa y participa de la “cosa pública”.

¿Cómo circulan las noticias?

No habiendo prensa y siendo difíciles las comunicaciones en la alejada provincia de Chile, ¿cómo circulan las noticias?, ¿cuáles son las fuentes? Hacia 1800, el género epistolar se cultiva y tiene todo un estilo y método. Y si la temática suele abarcar asuntos comerciales, familiares y del diario vivir, es frecuente terminar con noticias de lo que ocurre más allá de los muros del hogar o de lo que se ha tenido oportunidad de oír a otros. Es el medio de traspasar la esfera de “lo privado” e informar de “lo público”, de lo que concierne a todos. Así, es frecuente encontrar en cartas de la época, sobre todo en los últimos párrafos, frases como “por aquí las cosas…” o “ha ocurrido” o se “ha oído últimamente”, u otras similares, que suelen ser introductorias de noticias.

Llegada la hora de la Independencia, la circulación de noticias políticas y de la coyuntura a través de cartas privadas adquiere proporciones insospechadas, transformándose en un elemento esencial en la formación de la opinión. Las cartas se esperan, se agradecen y, si tardan en llegar, se reclaman con sentidas palabras.

Es notable comprobar que muchas veces las mujeres resultan grandes cultoras de este género. Sobresale quizás Javiera Carrera, quien tiene el hábito de escribir casi a diario a familiares y amistades. Hacia 1810 sus cartas, junto con preocuparse de mermeladas, bordados, remedios para el catarro, saludos y otros asuntos domésticos, no dejan de aportar una noticia del momento y su opinión sobre la misma.

En una dirigida a su esposo y fechada el 25 de junio de ese año, dice: “Mi amadísimo Valdés: … Yo estoy sin novedad particular, aunque muy fatigada con mi embarazo; temo en extremo el duro momento del parto, pero Dios cuidará de mí. No puedes figurarte el regocijo general de todo el pueblo con quitarnos de aquí a este diabólico ‘barrilete’ [se refiere al gobernador García Carrasco] y las buenas noticias de la Península… Aquí es fijo no permanecía Carrasco quince días,… pues se iba a hacer Cabildo abierto y el resultado era fijo por la libertad con que hablan sin el menor reparo”.

Las noticias, y especialmente las que llegan por cartas, son compartidas en las tertulias. Éstas, tan tradicionales en la sociedad chilena, adquieren en este momento una especial relevancia e incluso “especialización”. Algunas poseen las características de ser reservadas, de temas políticos o contingentes y exclusivamente para varones. Si bien suelen realizarse en los salones de casas particulares, como las de Antonio Garfias, Bernardo Vera, Miguel Fierro, Diego Larraín y José Antonio de Rojas, también se organizan en espacios más públicos.

Adquieren especial relevancia entonces algunas tiendas, como la de Nicolás Matorras, y especialmente los cafés de relativamente reciente estreno en la ciudad de Santiago. El que se emplaza en la calle de Ahumada será lugar de reunión de los más jóvenes y fogosos. Otros preferirán el que se ubica en los altos del portal de Sierra Bella, en la Plaza de Armas, y, por último, también el que se encuentra en la calle del rey será escenario de frecuentes reuniones donde se debate sobre los sucesos de España y se planifican las acciones sobre lo que ha de hacerse en Chile. Igualmente se discute en los pasillos de la Aduana, el Tribunal del Consulado y otros edificios oficiales. La incipiente vida política se desarrolla aprovechando los espacios públicos y favoreciendo, por lo mismo, el nacimiento de la opinión ciudadana.

Los balleneros de Boston

Pero para hablar de política se ha de tener información. Hemos visto que las noticias oficiales o las llegadas tardíamente a través de diarios extranjeros son escasas y no alcanzan a saciar la inquietud que los vertiginosos acontecimientos de España, Buenos Aires y otras capitales americanas producen en los sectores mas ilustrados. Pero hay otra fuente de información y, podríamos decir también, de formación política. Se trata de la importante presencia de balleneros y contrabandistas norteamericanos, normalmente llamados en Chile, por su procedencia, los “bostones”. Estos recorren las costas chilenas e incluso construyen algunos establecimientos en las islas Mocha y Quiriquina. El historiador Eugenio Pereira inició una importante línea de estudio en relación con este tema, pero aún es necesario profundizar mucho más. Existen numerosas fuentes que manifiestan la fuerte influencia ideológica que tales marinos del norte, profundamente imbuidos por los idearios libertarios, tienen en sectores concretos de la sociedad.

Chile en Cuatro Momentos

1810, volumen 1,

El Paisaje de los Viajeros,

Noticias y Rumores.

72 páginas.

Nuevos enfoques para la historia

Tradicionalmente la historiografía abordó los procesos independentistas americanos desde una perspectiva en la que destacaban los aspectos políticos y económicos. Pero desde hace unos veinte años atrás, nuevos aportes han permitido profundizar en el tema con una visión más amplia que implica el estudio del concepto nación, el nacimiento de una opinión pública y, concomitante a este último aspecto, el de los espacios públicos como vehículos de formación de dicha opinión. Una labor destacadísima le cupo en este sentido al gran historiador Francois Xavier Guerra quien, sin lugar a dudas, puede ser considerado el fundador de esta nueva tendencia en los estudios de las revoluciones de la independencia.