Pluralismo y Diversidad. La deuda pendiente del CNTV.

pluralismoFucatel, 23 de junio de 2016,

A dos años de la entrada en vigor de la llamada Ley de Televisión Digital advertimos poco movimiento de parte del Consejo Nacional de Televisión en torno al mandato legal establecido en la Constitución Política de la República en concordancia con lo establecido en la ley 20.285, modificada por la ley 20.750.

Si bien la libertad de expresión no puede ser objeto de limitaciones por la vía de la censura previa, los medios no tienden naturalmente a ser pluralistas y por ende en el ejercicio de su labor pueden poner en riesgo derechos individuales o colectivos, por lo que es urgente que este organismo avance en la materia.

 

 

Según la Constitución Política de la República, en su art. 19 N° 12 inc. 6, cuando establece el Consejo Nacional de Televisión, como un organismo autónomo y con personalidad jurídica, le encargó especialmente velar por el “correcto funcionamiento” de este medio de comunicación, concepto dentro del cual se encuentra el pluralismo, definido en el artículo 5 de la ley como “el respeto a la diversidad social, cultural, étnica, política, religiosa, de género, de orientación sexual e identidad de género.”

 

En lo que nos interesa, es importante considerar que de acuerdo al texto legal “Es deber de los concesionarios y permisionarios de servicios de televisión, regulados por esta ley, la observancia de estos principios”, sin distinguir el tipo de programación de que se trate.

 

Sin perjuicio de las atribuciones generales del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), la ley en su artículo 14 le ordena velar por el cumplimiento del pluralismo, en los siguientes términos: “El Consejo deberá adoptar medidas y procedimientos a fin de asegurar que en los programas de noticias, de opinión y de debate político que se emitan por cualquier canal de televisión, se respete debidamente el principio del pluralismo”.

 

Consecuentemente, un primer análisis literal de estas normas nos permite concluir que los canales deben respetar de manera permanente el pluralismo, entendido como el respeto a la diversidad social, cultural, étnica, política, religiosa, de género, de orientación sexual e identidad de género. En este caso, el CNTV deberá velar por el cumplimiento de esta obligación a través de las herramientas generales que le otorga la ley.

 

Adicionalmente, existe una obligación especial para los operadores, cual es que “los programas de noticias, de opinión y de debate político que se emitan por cualquier canal de televisión, se respete debidamente el principio del pluralismo el Consejo”. En este caso el CNTV deberá adoptar medidas y procedimientos a fin de asegurar el cumplimiento de esta obligación.

En qué consisten estas medidas y procedimientos es una gran interrogante considerando que la única medida que considera nuestra legislación para resguardar el pluralismo en el mercado de la TV es que ningún concesionario (salvo TVN)  podrá tener  más de una concesión con medios propios.

Al respecto, de la experiencia comparada rescatamos el “enfoque de riesgos” o “enfoque de tres fases”, que parte del reconocimiento de que la libertad de expresión no puede ser objeto de limitaciones por la vía de la censura previa, pero que los medios no tienden naturalmente a ser pluralistas y por ende en el ejercicio de su labor pueden poner en riesgo derechos individuales o colectivos si faltan al pluralismo. Adicionalmente, este enfoque reconoce la ineficacia de la regulación vía restricciones en la propiedad como única herramienta.

 

Siendo así, el enfoque de riesgos propone diseñar un modelo de monitoreo que sería aplicable como procedimiento y medio para implementar esta normativa. Conforme a ello debiera centrarse en identificar los factores de riesgo y diseñar un modelo de medición  con indicadores que permitan analizar ex post la labor de los canales de televisión en cumplimiento de los principios y normas relativos al pluralismo.