Postura del Observatorio ante conflictos entre la TV de pago y la TV abierta

El Observatorio de Medios Fucatel manifiesta su preocupación por los efectos en los usuarios de las controversias entre la TV de pago y la televisión abierta.

El nuevo modelo de televisión, que se debate en el Senado de la República impactará la forma en que los chilenos verán televisión en Chile en los próximos 30 años y, por eso, deben incorporarse al debate aspectos controversiales de las relaciones entre la TV abierta  y el cable, que pueden tener consecuencias para los usuarios.

Uno de los temas conflictivos es el  derecho que tendrían los canales nacionales de exigir pago al cable por la transmisión de su señal, cosa que el cable no admite. El Senado deberá pronunciarse sobre la materia.

Para el Observatorio, el problema de base es que en  Chile no se ha regulado la relación entre la TV abierta y el cable, lo que,  suele traer aparejadas discriminaciones odiosas, por ejemplo, que el cable transmita a los grandes canales sin pagarles por los contenidos que generan, mientras que a los pequeños les exija el pago de una tarifa por incluirlos en sus paquetes. De ahí que sea necesario, entonces, avanzar hacia una normativa que garantice que los operadores de cable den un trato igualitario a todos los operadores de TV abierta, con independencia de su peso relativo en el mercado.

En el proyecto que se discute actualmente el Senado se introdujo  la obligación del cable de incluir en su grilla programática a los canales regionales y locales. De aprobarse esta norma, cuyo alcance y condiciones en todo caso debe ser determinado, se soluciona sólo parte del problema.

Como una forma de aportar a la discusión, el Observatorio manifiesta  las siguientes inquietudes sobre estos temas:

Con respecto a la posibilidad de pago del cable a los canales nacionales por incluirlos dentro de su programación

Los operadores de cable dan un valor suplementario a  sus servicios al incluir los canales nacionales, en tanto, los usuarios que desean ver TV abierta, pueden utilizar solo una plataforma para acceder a la TV de pago y a la de televisión de libre recepción, lo que no sucedería si estos canales no fueran parte del paquete. El primer argumento justifica la demanda de retribución que los canales de TV abiertos formulan al cable. El segundo favorece al cable, ya que contribuye al servicio público  “llevando” las señales de los canales abiertos a zonas donde no llegan o donde las condiciones de transmisión son malas. Gracias al cable se hace posible, entonces,  sin inversiones de los actuales operadores de TV abierta, la cobertura universal en dichas zonas problemáticas que debería formar parte de sus obligaciones.

Las relaciones entre canales de recepción gratuita y de pago es compleja y así lo revelan los numerosos litigios judiciales que se han suscitado en los últimos años, referidos tanto a problemas de derechos de propiedad intelectual, por la retransmisión de los contenidos de la TV abierta; de libre competencia, porque tanto TV abierta como TV de pago, se disputan el mercado publicitario; e, incluso, problemas de responsabilidad, porque cuando el operador de cable toma las señales del aire y las incluye en sus paquetes, el operador de TV de libre recepción pierde el control de los contenidos transmitidos, mientras la ley le sigue haciendo responsable e incluso  le exige que mantenga el control sobre sus contenidos.

.Con respecto a la obligación del Cable de llevar a los canales regionales contemplada en el proyecto de ley

Esta medida que busca garantizar la transmisión de los canales regionales, a juicio del Observatorio, resuelve sólo parcialmente el problema de alcance y es muy probable que se revele, técnicamente, inviable en tanto la cantidad de canales que se requiera transportar, supere la capacidad del cable.

El Observatorio insiste, por tanto, en la necesidad de que la TV pública cuente con las capacidades espectrales y administrativas para prestar el servicio de  transmisión de los canales regionales, comunitarios, culturales y educativos, a precio de costo y sin discriminaciones. Sólo así se garantizará la diversificación de la oferta televisiva.

NUESTRA POSICIÓN:

1.- El Observatorio reconoce la importancia de regular la incorporación de los canales abiertos al cable, previo análisis que considere que si bien es legítima la aspiración de los canales de obtener alguna retribución a cambio por ello, al mismo tiempo, la ley debe garantizar el servicio universal para la televisión, estableciendo las condiciones que incentiven a los operadores nacionales a realizar las inversiones necesarias para lograr la cobertura del 100% de los hogares, en condiciones de buena calidad técnica, con prescindencia del lugar en que éstos se encuentren. En la actualidad,  esto no está ocurriendo y el Estado debiera garantizar la recepción gratuita de la TV Abierta, sin importar si se distribuye por aire, Internet, cable o satélite, en todas las localidades.

2.-El Observatorio estima que deben regularse los acuerdos de retransmisión de las señales de TV abierta en base a los principios de igualdad y no discriminación. Siendo así, el operador de cable debe dar a todos los operadores de TV abierta que operen en cada zona, el mejor trato que haya acordado con cualquiera de ellos. El CNTV debe ser garante de esta igualdad de trato. Las condiciones contractuales deben constar en acuerdos transparentes, disponibles para su consulta en un sistema en línea, de libre acceso al público.

3.- Si se admite la obligación de universalidad (recepción gratuita) de la TV abierta, cabe  incorporar a la discusión la existencia de un servicio público de transmisión de señales, que otorgue un  trato no discriminatorio y a precio abordable a los posibles nuevos operadores sin concesión de espectro. Esta es la herramienta natural para bajar las barreras de acceso a nuevos medios, como lo plantean todos los tratados internacionales de libertad de expresión. La asignación a TVN de una segunda señal para este propósito, de mero transportador de programación ajena, puede ser el mejor camino en tanto la red pública ya tiene una capacidad instalada importante.