Productoras de TV en quiebra

ross filmLa Nación Domingo sorprende con un reportaje sobre la crisis de las productoras televisivas. Roos Film, Nueva Imagen, Cubo Negro, son algunas de las empresas que le deben a cada santo una vela y mantienen en ascuas al gremio de  los actores y técnicos de cine y televisión. Los afectados preparan demandas para hacer valer sus derechos y conseguir que se paguen los sueldos y beneficios adedudados por las productoras, acusando en las querellas  a los propios canales que aparecen como co responsables en esta debacle de la industria televisiva.

La Nación / El nerviosismo se apoderó del negocio de las productoras /

Las millonarias deudas de Roos Film han dejado al descubierto el difícil momento que enfrenta el mercado de las productoras audiovisuales, azotadas por una dura crisis con sueldos impagos, demandas civiles y desconfianzas mutuas entre ejecutivos, técnicos y actores.

Esta parece una crónica de una muerte anunciada. El primer capítulo de la historia comenzó el año pasado, cuando las deudas pusieron en el ojo del huracán a la productora Cine Cien, de Ricardo Fernández, que dejó un forado en la industria audiovisual de tres mil millones de pesos.

Hoy el capítulo lo protagoniza Roos Film, que adeuda cifras que la tienen a punto de la quiebra. Con ésta, casi la mitad del gremio televisivo, integrado por actores, técnicos y proveedores, se vería afectada.

La lista no termina. Cubo Negro productora a cargo de Claudio Kreutzberger, sobrino de Don Francisco , y responsable de series tan conocidas como “Diego y Glot” y “Amango”, que transmite Canal 13, también está entre los golpeados.

A ella se suma la productora Nueva Imagen que para sortear la mala situación, se declaró en quiebra y se volvió a levantar con el nombre de Nueva Imagen 2.

El caso de Buen Puerto Producciones, a cargo de Marcelo Ferrari, es el último comidillo que corre en los pasillos de Chilevisión, donde actores y técnicos que trabajaron en “Divino tesoro” (aún no transmitida por este canal), se quejan de sueldos impagos.

Otro complicado es Joaquín Eyzaguirre, el hijo cineasta de Delfina Guzmán. Su productora, Cinembargo Producciones, debe sueldos a la mitad del equipo que trabajó el año pasado en su película “El inquisidor”.

Según confirmaron en el Sindicato de Actores (Sidarte), fueron ellos los que intervinieron para lograr el pago a algunos actores después de estar durante meses impagos.

¿Cuál es la razón de que varios de estos exitosos consorcios fílmicos se hayan ido a pique?, ¿por qué estos conflictos han hecho perder la confianza de actores y técnicos?

Respuestas hay muchas. Juan Harting, socio de Roos Film, en un e-mail enviado a Ramón Llao para enfrentar sus deudas, afirmó que la crisis económica los había afectado duramente.

Otros como Miguel García, de Unimedia Producciones, prefiere hablar de que ha habido un detrimento de las productoras grandes a favor de las chicas.

“Hay que hacer una diferencia entre los tipos de productoras: hay algunas que son dueñas de sus propios equipos, cosa que les permite defenderse más o menos bien en el negocio, abaratando costos. Pero hay otras que se dedican a subcontratar equipos y técnicos, lo que los pone más en riesgo que si los equipos fueran propios, ya que se suman en este arriendo una serie de costos que no alcanzan a cubrirse cuando se abarcan tantas producciones simultáneamente”, enfatiza García.

Ricardo Gutiérrez, de la productora Calipso, reconoce que hay “un grado de nerviosismo en este negocio”. Explica que “últimamente los canales han estado más cautos a la hora de invertir en nuevos proyectos.

Si bien es cierto en Calipso hemos tenido un buen grado de continuidad, este año no estuvo (al aire) “Cirugía de cuerpo y alma”, agrega para explicar que muchas veces esto sucede porque los canales hacen “descansar” algunos programas.

Al interior de su productora atribuyen esta crisis a la poca movilidad profesional en la TV y a que ha disminuido la compra que los canales hacen de productos nuevos. Un ejemplo de ello es Canal 13, que sigue batallando por el rating con programas como “1810” y “Los Simpson”.

A esta opinión se suma la de Herman Chadwick, vicepresidente del Consejo Nacional de Televisión. Dice que pese al buen aliciente que para las productoras independientes representan los fondos del Consejo que este año alcanzarán los cuatro mil 100 millones de pesos , el desastre se ve ocasionado por la crisis económica.

“Muchas de estas productoras tienen una gran afluencia de dinero haciendo publicidad en TV. Cuando hay crisis, baja la publicidad de la televisión y por ende se estrechan sus presupuestos y se deja de comprar lo que hacen las productoras independientes”, explica.

En estas crisis, el mundo actoral es el que más pierde. Ximena Rivas, conocida actriz de telenovelas, la sufrió con Buen Puerto Producciones, que le canceló con un mes y medio de retraso su sueldo por el proyecto “Divino tesoro”, de Chilevisión.

Tras la experiencia, reflexiona sobre las formas que los actores deberán tener para relacionarse con las productoras en el futuro.

“Creo que deberemos exigir un contrato legalizado antes de empezar a rodar cualquier cosa, para tener algún documento con el cual protegernos”, enfatiza antes de reconocer un cambio de paradigma importante en cuanto a la adjudicación de presupuestos en este mercado.

La actriz se refiere a que ahora los canales pueden postular directamente a los fondos del Consejo Nacional de Televisión, sin necesidad de contar con la figura de la productora para defender proyectos.

Este cambio en las reglas del juego, según ella, le da un giro a la relación laboral que el rubro de actores tiene con los canales y las productoras.

“Ahora puedes relacionarte directamente con el empleador, sin pasar por la productora”, sostiene antes de lanzar: “También hay una sobrelicitación de productos que permite que las productoras bajen sus estándares mínimos de trabajo para adjudicarse un espacio en pantalla, ya que los canales siempre optan por el postor más barato”.

LA CAÍDA DE UN GRANDE

La crisis de Roos Film ha sido considerada una sorpresa debido a la intensa producción de programas que logró mantener al aire en los últimos cinco años: “Casado con hijos”, “La Nany”, “Huaiquimán y Tolosa” (segunda temporada), “Mis años grossos”; “Tres son multitud”, “Tiempo final”, “Bienvenida realidad” y “Una pareja dispareja”.

Nadie sabe explicar muy bien lo que ocurrió, pero lo cierto es que sus oficinas de Providencia están prácticamente abandonadas.

Lo que sí se sabe es que hace un tiempo el actor Ramón Llao mandó un correo a Roos Film, acusando a sus ejecutivos de “rastreros y mentirosos… del tipo de empresarios que les hacen mal al país”.

Según explica Llao, de los dos millones cuatrocientos cincuenta mil pesos impagos por su trabajo en las series “Aquí no hay quien viva” y “Mi bella genio”, no ha tenido noticias, como tampoco otros actores y extras que trabajaron junto a él. A la lista se suman proveedores, montajistas y tramoyas.

Pero la gota que rebasó el vaso cayó en abril, cuando la productora se desligó de la serie “Mi bella genio” para cedérsela a TVN. Después de eso el Sindicato de Técnicos Cinematográficos (Sinteci), que representa a los técnicos que trabajaron en algunas de las series suspendidas, comenzaron a preparar una demanda contra Roos por sueldos impagos.

La demanda será firmada por más de 30 trabajadores sin incluir a los no sindicalizados que suman otros 40 , por no pago de imposiciones y de remuneraciones. Además, ya hay interpuesta una demanda por fuero maternal. El abogado del Sinteci, Ricardo Alarcón, explica a LND que la demanda que afectaría también a los canales suma entre “los 40 y 50 millones de pesos” .

-¿Por qué incluirán a los canales en esta demanda?

-El tema es que Roos Film trabajó con TVN y Chilevisión con las series “Una pareja dispareja” y “Mis años grossos”, respectivamente. Vamos a demandar también a los canales de televisión por la responsabilidad que les cabe en el no pago de las remuneraciones de esta empresa. Como los canales no solicitaron a Roos acreditar el pago de las cotizaciones y remuneraciones, están en la posición de ser totalmente solidarios en el cobro de éstas y, por consecuencia, solidarios en las demandas a presentar en los próximos días.

La mala suerte de Roos Film no termina ahí. En Inercia Film reconocen que por arriendo de estudios para la serie “Una pareja dispareja” con Luciano Cruz Coke y Felipe Braun Roos Film aún les adeuda 15 millones de pesos.

A la demanda de los técnicos se suma la demanda de los actores agrupados en Sidarte, que reclaman por el no pago de remuneraciones, impuestos y la imposibilidad de cobrar sus seguros de censatía.

“A toda la gente de la serie ‘Aquí no hay quién viva’ le deben el sueldo de febrero, que son 19 días trabajados. En mi caso, me deben 900 lucas”, precisa Ramón Llao.

Fernanda García, dirigenta del Sidarte, explica que la demanda representa a 30 actores repartidos entre las series “Mi bella genio”, “Aquí no hay quién viva” y “Mis años grossos”. Incluso, entre a quienes se les adeuda está el fallecido actor Gonzalo Olave.

“La caída de Roos no tiene nada que ver con la crisis económica. Los canales siguen transmitiendo como si nada. Es el colmo seguir haciendo series e involucrando gente cuando arrastran un montón de problemas”, acusa la dirigenta mientras afina los detalles de la demanda con la que arremeterán.

 

El caso Kreutzberger

 

Por estos días una campaña en Facebook ha sorprendido a la industria. “Funemos a Cubo Negro o a Culo Negrero”, reza la página donde se puede leer en más detalle: “Esta productora, o como se llame, adeuda a sus animadores, actores, dibujantes, asistentes, al perro que cuida y al del quiosco las retenciones de las boletas desde hace más de dos años. Se cambian la razón social y vuelven a aparecer con nuevos proyectos. El dueño es nada menos que Claudio Kreutzberger, sobrino de Don Chanchis. Él tiene santos en la corte con Canal 13 y el CNTV… Hasta que pague con cárcel, no descansaremos…”

Claudio Kreutzberger, el aludido, se defiende. “Desde arriba te pagan lo que quieren, cuando quieren. Sin embargo, las nuevas leyes exigen que cumplas con imposiciones y un montón de cosas que nadie está dispuesto a pagar y que tienes que sacarlas de tu propio bolsillo. Entonces el gran drama es que aquí está absolutamente mal pelado el chancho en todo sentido”, dice el creador, sin perder la oportunidad de lanzar: “Me atacan porque soy sobrino de Don Francisco y por ello creen que soy millonario”.

Kreutzberger asume que la cosa no ha sido fácil en cuanto al trato comercial con los canales. Pone como ejemplo la serie de dibujos animados “Diego y Glot”, que en agosto estrena su segunda temporada. Según afirma, cada capítulo tiene un costo de alrededor de 11 millones de pesos, y el canal que los transmite sólo le paga tres millones y medio por cada emisión.

-¿Se dice que los canales ya no necesitan tanto a las productoras como antes?

-Los canales las necesitan cada día más. El tema es que quieren que las productoras produzcan por un cuarto de lo que producen ellos y que además hagan productos mejores que los que hacen ellos, lo que me parece lógico, pero no por un cuarto de la plata