Puertas abiertas a la esperanza

jose-cerveraBlogs de medios / José Cervera / perogrullo.com / La mayoría de las soluciones a la crisis de la prensa que proponen los gurús y las viejas luminarias de la profesión en el mejor de los casos no sirven para nada, y en el peor aceleran la rápida decadencia de los medios.

Pero eso no quiere decir que sea imposible salvar la profesión, o el sector; quienes corren peligro son los directivos y accionistas de las cabeceras actuales, cuya supervivencia no está en absoluto garantizada. En el futuro de la sociedad digital hay medios de comunicación, con periodistas trabajando en ellos; lo que es probable que desaparezcan son las noticias, secciones o periódicos tal y como hoy los conocemos, y desde luego muchas, la mayoría de las cabeceras actuales. La supervivencia de la esencia de los medios y la profesión periodística pasa por la desaparición de muchas categorías mentales heredadas inconscientemente del papel. Y por la necesaria, urgente recuperación de algunas de las más hermosas tradiciones del oficio, perdidas en los últimos tiempos como consecuencia de la loca carrera de las empresas del ramo por los réditos y el poder. El estudio de algunos casos de éxito y modelos alternativos que se han presentado en el X Congreso de Periodismo Digital de Huesca, así como otros medios ejemplares, permite extraer algunas características que comparten todos los medios que funcionan incluso en plena crisis económica, y que lo harán sin duda después. Características que tendrán todos los proyectos con aspiraciones a sobrevivir en el futuro digital, sea cual sea el soporte que los soporte. Puede que estos rasgos no basten para garantizar el éxito, pero carecer de ellos garantizará el fracaso.
.- Selección de un nicho de público y temático; renuncia explícita a cubrirlo todo para todo el mundo. Se acabaron los medios de masas.

.- Obsesión con el público y los temas seleccionados; dominio del campo informativo elegido. Si no te apasiona el tema y el enfoque no sirves, porque se notará en tu periodismo.

.- Respeto absoluto al público elegido y sus intereses y peculiaridades. Humildad ante tus lectores, que saben más que tú del tema.

.- Dedicación a la excelencia periodística en el nicho y en el formato elegidos. Lo que manda son las historias y su calidad, no la tecnología ni el negocio.

.- Microempresas o nanoempresas, con participación directa de los propietarios y objetivos económicos modestos. La estructura empresarial ha de ser fluida, ágil, y sin los dispendios tan queridos por las empresas tradicionales.

.- Heterodoxia en formatos, puntos de vista, tono, objetivos y métodos. Sólo la eliminación de las anteojeras que imponen los formatos y las estructuras empresariales tradicionales proporciona suficiente flexibilidad y creatividad.

Cuando la competencia es infinita, en noticias y en publicidad; cuando la atención del respetable tiene cada vez más puntos en los que dispersarse y es cada vez más difícil conseguir que el mensaje que uno lanza sea recibido, sólo podrán sobrevivir quienes sean capaces d agregar atención mediante productos únicos construidos con mucha pasión y los costes más bajos posibles. El futuro contendrá micromedios especializados, fanáticos de la calidad periodística y de la relación con su público, al que atraerán con productos informativos únicos que serán financiados por las empresas que necesiten comunicar con ese público. Lo que tal vez no contenga sean periódicos indistinguibles unos de otros que sólo puedan sobrevivir económicamente agregando a millones de lectores. Los medios de comunicación de masas caen, según desaparecen las masas. Luego caerán la política de masas y (ya está ocurriendo), la economía de masas. Y lo más divertido es que viviremos mejor.

Este sorprendente ataque de optimismo primaveral está dedicado a El Oyente, con mi agradecimiento.