Roberto Parra antes y después de la Negra Ester

roberto-parra1La Nación / Documental recrea la vida del quinto de los hermanos Parra / “Prontuario de Roberto Parra” recrea momentos clave de la vida del guachaca fundacional. Su vida, su muerte y el día que la regenta de una boite le presentó a una negra llamada Ester. TVN transmite esta noche el documental dirigido a cuatro manos y con la ayuda de un par de espíritus libres desde el más allá.

Poeta, dramaturgo, jazzero criollo y guachaca integral, Roberto Parra Sandoval aseguró en su lecho de muerte que hizo un pacto con Don Jecho. Junto a su cama estaba Hermann Mondaca, realizador audiovisual que firma el documental “Prontuario de Roberto Parra” junto a Ximena Arrieta. Llevaban grabando la marca indeleble que Roberto dejó en el imaginario popular desde hacía más de tres años. Por entonces, no existía el digital como lo conocemos y Mondaca almacenaba decenas de cintas VHS con imágenes del músico recorriendo boites en Valparaíso, fondas de San Antonio y Santiago.

El oficio del entrometido puso a Mondaca en un lugar incómodo. Sobre ese momento el director recuerda: “Con su mujer Catalina Rojas estábamos junto a su cama donde había colgado un retrato de Jesucristo. Don Roberto se había vuelto hacia él y me dijo: ‘Él ya me vino a ver, me visitó y después de esa visita estoy tranquilo… claro que hicimos un compromiso: le pedí que me iría, pero después volvería… yo voy y vuelvo le dije, y me aceptó'”.

La femme fatale

El documental podrá verse esta noche en TVN a las 23 horas en la sesión semanal de “Realizadores chilenos”, dedicada al documental nacional. Don Roberto murió en 1995, y “Prontuario de Roberto Parra” se convirtió inmediatamente en un testimonio fresco de un clásico. “Hoy lo que sentimos, el equipo de 60 personas que trabajamos en el documental, es una honda felicidad. La idea nació de nuestro amigo Marco Jiménez quien hizo cámara y fotografía pero falleció el 2001. De no ser por su existencia jamás habríamos hecho esto y el país se habría perdido la historia de uno de sus artistas más populares”, reflexiona. “Creo que Roberto y él ahora deben estar bailando juntos”.

-¿Qué momento inolvidable descubriste en la sala de edición?
-Me gustó lo que grabamos con Roberto Parra en Santiago, en San Pablo allá bien abajo, en la Vega, la Estación Mapocho y San Antonio. Imágenes bellísimas todas, pero la que más recuerdo es una conversación que tuvimos sobre un bote. Imágenes donde se mece la bahía de Valparaíso y nos cuenta de su trabajo en un astillero de joven. Fue un momento hermoso porque pese a que él andaba ya con una sonda y una bolsa urinaria el humor, la vitalidad y la sabiduría que brotaban de sus palabras era increíble.

-¿Cómo se reformula el proyecto una vez que Roberto Parra fallece?
-Rodrigo Torres, musicólogo y gran amigo de Roberto fue fundamental en la reescritura del guión. Lo mismo el equipo de producción que pudo contactarse con algunos personajes que se hacía mucho más necesario rescatar para dar cuenta de la vida, obra y mundo de Parra. Como Marina Núñez, la encargada de la Boite Río de Janeiro. Fue ella la que le presentó la Negra Ester al Tío Roberto.

-Incluso debiste recurrir a un desdoblamiento del cuerpo de Parra
-La idea es que la película partía con él diciéndonos “la película va a ser así” y hacía un corte a la cámara con sus manos. De las cerca de 20 horas de grabación con Roberto Parra, sintetizamos cerca de una hora. Pero tras su muerte debimos recrear a Parra gracias al actor Hernán Herrera que lo interpretó muy bien. Es un actor ariqueño que lo hizo excelente porque estudió mucho a Roberto.