¿Se debe regular la TV infantil?

Según una encuesta de la Universidad Central,  un 57,7% responde que no, pues son los padres quienes deben filtrar lo que ven sus hijos, mientras que que un 42,3% está a favor de la intervención estatal en este aspecto.

De manera frecuente los especialistas advierten el impacto de la TV en los niños, especialmente los más pequeños, quienes por estar generalmente un mayor tiempo en el hogar quedan expuestos a toda serie de programas incluyendo los para adultos. Sin embargo, las recomendaciones van más allá de los contenidos, puesto que los niveles de estimulación sensorial que reciben a través de la pantalla (televisión y/ computador) es muy alta para los menores, pudiendo afectar su nivel de actividad, sueño, irritabilidad, etc. y aconsejan limitar la cantidad de horas al día frente a una pantalla.

Recientemente las autoridades francesas decidieron tomar cartas en el asunto y prohibieron la televisión para menores de 3 años impidiendo a las cadenas transmitir programas elaborados expresamente para ellos y exigiéndoles comunicar a sus suscriptores que “a esa edad la televisión puede acarrear “trastornos del desarrollo” tales como pasividad, retraso en el habla, agitación, problemas de sueño y concentración o dependencia de las pantallas”.

Para conocer qué piensan los habitantes de la región metropolitana de la televisión infantil y de sus efectos en los menores de tres años, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central, Cesop, en conjunto con Publimetro decidieron hacer una encuesta a 300 personas residentes en la Región Metropolitana.

Los resultados demuestran que aunque existen opiniones negativas sobre la televisión, los adultos prefieren mantener su autonomía respecto de qué, cómo y cuándo se ve televisión en sus hogares.

De esta forma, al consultárseles cómo considera que afectan los programas infantiles de TV a los niños menores de 3 años, más de la mitad, el 54% sostiene que negativamente, mientas que el 32% opina que no les influye mayormente y sólo un 13% piensa que la TV es positiva para los pequeños.

Para Ana Santos, investigadora del Cesop de la Universidad Central, se trata de un tema relevante, puesto que “existe una preocupación de las autoridades de salud a nivel mundial, acerca del consumo excesivo de Televisión en la población infantil menor de tres años, debido en gran parte a la falta de entrega de valores por parte de muchos de los programas orientados al segmento infantil. Sumado a esto se encuentra el hecho que el consumo excesivo de la televisión resta tiempo importante a la realización de actividades claves orientadas a la estimulación y al aprendizaje, como lo son la lectura, el juego, la interacción familiar y el desarrollo social”.

Sin embargo, al preguntar si el Estado debiera regular los programas infantiles, un mayoritario 57,7% responde que no, pues son los padres quienes deben filtrar lo que ven sus hijos. Mientras que un no despreciable 42,3% está a favor de la intervención estatal en este aspecto.

“Estos resultados muestran que dentro de la sociedad actual, la familia sigue teniendo o al menos reclamando un rol fundamental en la formación de los hijos, priorizándose que sean los padres los encargados de velar por el aprendizaje valórico de los niños y descartándose de plano utilizar métodos sociales represivos como la censura en los medios”, comenta la investigadora.

Luego al consultarse directamente si está de acuerdo con que en Chile se aplique una medida similar a la de Francia, prohibiendo los programas para menores de 3 años, el 69,3% responde negativamente, mientras que el otro 30,7% piensa que es una buena medida.

“Estas cifras echan por tierra la posibilidad de aplicar en nuestro país iniciativas radicales, como la adoptada en Francia. La posición de la gente en Chile, reafirma la libertad de expresión y elección presente en nuestro país como un valor clave internalizado en nuestra idiosincrasia”, señala Ana Santos.

Y es que el sondeo demuestra que la televisión infantil nacional no cuenta con amplios respaldos por parte de los capitalinos. Así, el 20,7% la considera muy mala y el 45,7% simplemente mala. En contraparte, un 27,7% cree que son buenos los contenidos para niños en TV y sólo un 4,7% los considera muy buenos.

“Indudablemente, existe la percepción de que los contenidos actuales de la parrilla programática infantil no son aptos, catalogándose a la televisión infantil chilena como inapropiada o como lo plantea el 66,4% de los chilenos consultados, simplemente mala, ya que valores y pautas de conducta altamente significativos para la sociedad, como la no violencia, la sana competencia y el compañerismo, muchas veces se encuentran ausentes de los contenidos abarcados por los programas para niños. Los niños durante sus primeros años de desarrollo requieren de una estimulación saludable en la formación de sus emociones en una atmósfera social marcada por el afecto y la seguridad, lo cual permite la adecuada conformación del desarrollo intelectual y social”, concluye la investigadora del Cesop de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central.