Secretos del pasado y del futuro de Canal 13

canal trecePamela Aravena Bolívar / Reportajes El Mercurio / Por qué Eleodoro Rodríguez, el director ejecutivo que lideró la estación televisiva durante 24 años y la llevó a la cima, nunca quiso transmitir el Festival de Viña. Cómo llegaron a Chile las teleseries nacionales en el horario de la tarde. El incidente que les cambió la cara a los noticiarios con su primera unidad móvil.

“Dios no quiso”. Así se referían en La Moneda a Eleodoro Rodríguez Matte, cuando este mítico director ejecutivo de Canal 13 no aceptaba una sugerencia del gobierno militar.

Sus más cercanos colaboradores y el rostro más emblemático de la señal televisiva recuerdan cómo el férreo control que impuso Rodríguez desde que llegó al mando en 1974 hasta su muerte, en 1998, transformó a Canal 13 en el medio audiovisual más influyente del país y a su director ejecutivo en uno de los hombres más poderosos del medio.

Éxitos y fracasos en los 80

“La condición que puso don Eleodoro para hacerse cargo del canal en 1974 fue la de entenderse y responder directamente al rector y al Consejo Superior de la UC, prescindiendo de la existencia de un consejo asesor”, cuenta Jorge Fernández, quien llegó al canal en 1982 como director de Asuntos Públicos y luego asumió como secretario general.

“Cuando llegó, el canal estaba quebrado -agrega Mario Kreutzberger-. Pero su apuesta fue aprovechar las leyes que limitaban la televisión al ámbito universitario, para enviar a iluminadores, directores y camarógrafos a profesionalizarse a Europa y Estados Unidos”.

Sus relaciones con trabajadores y ejecutivos eran inmejorables, “al punto que con vacas flacas -recuerda Luis Salazar, quien fuera jefe de prensa de la Corporación entre 1979 y 1999-, los trabajadores renunciaron espontáneamente al reajuste de sus sueldos, que estaba pactado por convenio colectivo. Y cuando hubo vacas gordas, él devolvió hasta el último peso”. De hecho, cuando había elecciones en el sindicato, don Eleodoro siempre sacaba votos.

Rodríguez era perfeccionista y fanático de las óperas, el ballet, los conciertos, los espectáculos deportivos y la actualidad. En una época que no se marcaba por el people meter , se dejó guiar por la intuición.

“Un día dijo que la TV brasileña hacía buenos noticiarios para proteger su mejor producto: las teleseries. Entonces dijo: ‘Si nuestro mejor producto es el noticiario, entonces protejámoslo con una buena teleserie’. Así nacieron las telenovelas de la tarde con ‘La madrastra'” (1981), agrega Salazar, actual jefe de prensa de Mega.

Ese mismo 1981, el incendio de la Torre Santa María cambiaría para siempre el modo de transmitir las noticias. TVN y el Canal 9 (hoy Chilevisión) sacaron sus cámaras por la ventana y cubrieron el desastre en vivo. Los estudios de Canal 13 estaban en Lira, y sólo pudieron mostrar imágenes dos horas después. “Don Eleodoro montó en cólera. A los tres meses trajo a Chile la primera unidad móvil por microondas”, cuenta Salazar.

Otro de sus aciertos fue ser el primero en transmitir los partidos desde la misma sede del Mundial en España 82. En todo caso, según Fernández, su operación televisiva más grande y compleja fue la transmisión de la venida del Papa en 1987.

Pero su mayor éxito fue llevar la señal del canal a todo Chile. “Fue difícil, pues el gobierno de excepción quería tener el control de la comunicación en sus manos. Y si Canal 13 crecía, por mucho que fuera de la Iglesia, se le podía escapar de las manos”, cuenta Kreutzberger.

Su gran dolor, en cambio -según Fernández-, fue haber entrado tarde al horario matinal. “En verdad, vivió innumerables fracasos televisivos -agrega Kreutzberger-, pero como tenía el 75% de audiencia, esas derrotas fueron un detalle. Era tan difícil destronar a Canal 13 como lo es ahora ganarle a ‘Elisa'”.

Los remezones de fin de siglo

Jaime Pereira, quien en 1989 asumió como director de Asuntos Corporativos y luego como director de Programación, confidencia que a Rodríguez nunca le interesó transmitir el Festival de Viña. Sentía que era un programa que no fidelizaba a la teleaudiencia y dejaba a los equipos desgastados para marzo, el mes que comenzaba la lucha por captar nuevos televidentes.

Agrega que le gustaba que la TV llegara a todos los segmentos. “Decía que la audiencia se ganaba por la calidad de la producción. En los 90, cuando empezó la televisión comercial, admitía que a Canal 13 le iba a costar mantener el liderazgo”.

Pero tuvo inconvenientes. “Este canal fue creado, construido y desarrollado por don Eleodoro, pero mi opinión personal es que se quedó demasiado tiempo, tanto que no notó, porque ya tenía una edad avanzada, la rapidez con que se vinieron los cambios. Con la entrada de Mega y la venta de Canal 9 llegó la televisión comercial. Con el regreso a la democracia, los privilegios de una sintonía controlada también cambiaron. Y la programación que había que hacer no se acomodaba a los contenidos de la Universidad Católica”.

 “Mi sueño es que volvamos al señorío de la TV chilena”

“Pienso que Canal 13 pudo ser dueño de un multigrupo comunicacional. Era la empresa más reconocida y rentable. No lo hizo y no quedó preparado en estructura para adaptarse a los cambios”, señala Mario Kreutzberger.

-¿La dupla Ducci y Jorge Herrera, el nuevo presidente del Consejo Asesor, podrá solucionar ese tema?

-El canal necesita réditos comerciales para seguir creciendo. Pero hay una situación que es muy difícil de solucionar. Por encima de cualquier inquietud u opinión divergente -que las tengo-, mi sueño es que volvamos a ubicarnos en el señorío de la TV o en el de las nuevas comunicaciones.

-¿Cómo lo haría usted?

-Esa es una opinión que no me corresponde. Pero la UC debería tener dos señales abiertas: una dedicada a los contenidos que les interesan a ella y a la Iglesia, y otra con más capital y grandes comunicadores que se dedique a competir de frentón. Una señal financiaría a la otra y la marca Canal 13 sería la más grande de nuestra TV.

Mercedes Ducci
Mercedes Ducci

Un nuevo inicio para Mercedes Ducci

 

En un seminario estratégico realizado en BordeRío el viernes 31 de julio y la mañana del sábado 1 de agosto, y al que asistieron 100 ejecutivos y funcionarios de la Corporación, quedó sellado el camino hacia el futuro que emprenderá Canal 13.

-Habrá énfasis en lo editorial, con propuestas y mirada propias.

-Proyección del sello 13, como una marca definida que se expresará en distintas plataformas: TV abierta, señal de cable, radio, revista, internet, etc. Esta decisión está matizada por un estudio que hace pocos meses llegó a sus manos, y en que se constató que en el último tiempo la marca Canal 13 sufrió un daño en las audiencias y a nivel comercial, por la “parrilla flexible” de Moulián.

-Experiencia 13. En esta nueva etapa dejará de ser determinante sólo la “pantalla” -es decir, el rating online -, y se les dará preeminencia a productos con contenido y de calidad que apuesten al éxito a largo plazo.

Y para el nuevo sendero, una nueva troika formada por el recién estrenado presidente del directorio, Jorge Herrera; la directora ejecutiva, Mercedes Ducci, y el gerente general, Sergio Cavagnaro.

Para que el equipo y este nuevo camino se consoliden hay una condicionante: son cargos de confianza del rector y necesitan que la Universidad Católica y el Vaticano confirmen para un nuevo período a Pedro Pablo Rosso, cuyo mandato expira en marzo de 2010.