Sigue la disputa por parodia del Club de la Comedia

club de la comediaOBSERVATORIO / Continúan las reacciones en la prensa por la amonestación del Consejo Nacional de Televisión, CNTV, al programa El club de la Comedia de Chilevisión por una sátira a la vida de Cristo realizada por ese espacio humorístico. En El Mercurio de este domingo, por ejemplo, aparecieron varias columnas de opinión dedicadas al tema que se ha convertido en un buen pretexto para revisar los límites de la libertad de expresión en Chile y al rol que debiera jugar un organismo regulador como el Consejo de TV.

Vea algunas opiniones aparecidas en el Mercurio en los siguientes enlaces:

Juan Carlos Eichholz

http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2010/10/10/cuanto-queremos-que-pese-la-re.asp

Isabel Pla

http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2010/10/10/parodia-de-jesus-ii.asp

Harald Beyer

http://diario.elmercurio.com/2010/10/10/reportajes/opinion/noticias/900321B4-B8F0-484B-8656-ADB0ED9911FF.htm?id={900321B4-B8F0-484B-8656-ADB0ED9911FF}

Y estas opiniones de lectores de La Tercera:

La Tercera:

Señor director:

En la edición de ayer aparece el presidente del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) señalando que el humor tiene “límites” y que “corroer” la figura de Cristo “puede corroer a la sociedad completa”.

Respecto de los límites, el país está bastante maduro en cuanto a discernimiento como para decidir los límites personales. Por otro lado, la última afirmación de Herman Chadwick raya total y absolutamente en el fanatismo religioso, que hasta algunos católicos consideraron extremo en variados foros de la edición digital de este diario.

Si las personas con discapacidades físicas, creyentes de otras religiones, políticos, habitantes de cierta ciudad, etc., levantasen la voz cada vez que se hace humor con sus particularidades, todo lo que en Chile se conoce como humor dejaría de existir. Qué gran retroceso en cuanto a lo ganado en la batalla contra la censura.

Eduardo Quiroz Salinas

CNTV y El Club de la Comedia II

Señor director:

Hace unos días, el CNTV formuló cargos contra el programa El Club de la Comedia por parodias a Jesús, ante lo cual estimo necesario hacer ciertos alcances. El primero es que uno entiende que la intención de los actores es entretener a través de la comedia, pero eso no justifica que todo pueda ser motivo de burla, por muy bien intencionada que sea. Es por esto que felicito, al fin, al CNTV.

Pero, por otro lado, también podremos ver cómo es el concepto de tolerancia para muchos chilenos. Con esto me refiero a que sería ilógico que existan opiniones que defiendan este tipo de comedias bajo el argumento de “libre expresión”, precisamente porque aquella es una ofensa deliberada contra quienes consideran a Jesús como algo sagrado. Estas personas tienen todo el derecho de defenderse cuando se les ofende, y, por cierto, también tienen derecho a sentirse ofendidos.

¿Es que acaso nadie puede sentirse ofendido cuando hablan mal de algún familiar o ser querido, por muy “bien intencionado” que sea? ¿Por qué con Jesús no puede ser lo mismo?

Nicolás Labbé