Turner en Chile: Adiós siglo XX

time warner 1Jimenas Villegas / El Mercurio / Es el timbre que esperábamos para certificar el portazo definitivo a una manera de entender toda una industria local: esta semana se oficializó que Turner Broadcasting System, una filial de Time Warner, es el nuevo dueño de CHV. A partir de ahora, los chilenos podemos despedirnos para siempre -aunque tengamos la excepción de un TVN encorsetado en su misión de canal estatal- de una idea originada a fines del siglo XX. Tal modelo hablaba de la televisión menos como un negocio y más como el vehículo de una mirada de país destinada a la iluminación social y cultural.

Porque si a comienzos de mes el grupo Luksic acabó con la TV universitaria al transformarse en controlador de Canal 13, Turner abre otra dimensión: el gigante norteamericano, dedicado a la generación de contenidos a gran escala y dueño de decenas de estaciones alrededor del mundo, inaugura un modelo de gestión a la distancia hasta ahora desconocido en la TV chilena.

Aunque por ahora hay más preguntas que certezas, de Turner puede esperarse una filosofía orientada a rentabilizar lo más pronto posible la inversión y a optimizar aún más un canal que ha demostrado gran capacidad de producir TV exitosa y a bajo costo. También es imaginable un férreo control sobre su nueva televisora: es difícil creer que CHV volverá a contar con la autonomía del controlador que tuvo cuando decidió, por ejemplo, cuánto ofrecer para quedarse con la emisión de un gran evento como el Festival de Viña. Y está por ver si el nuevo dueño será sensible como para comprender que el público chileno tiene una gran debilidad por lo local: nada mejor que apuntar a su ombligo para conquistar su sintonía.

¿Qué puede tener Chile de atractivo para Goliats como Turner y su matriz Time Warner? Dos conjeturas. Una ya circula: la posibilidad de en efecto generar contenidos de alcance panregional desde aquí, del mismo modo que Fox, otro megaproductor norteamericano, hace desde Colombia. Y otra, que por ahora es ficción, dependerá de la nueva Ley de TV Digital y transforma estos cambios de hoy en apenas un aperitivo de lo que viene: el proyecto que está sobre la mesa obliga a los canales a transmitir al menos una señal de televisión de libre recepción. Eso, por omisión, les podría permitir cobrar por las otras tres que el espectro les dará. En esa carrera, una televisora que también es dueña de TCM y Cartoon Network, entre otras, tiene todas las de ganar.

La TV de pago borra las fronteras

Mucho más soterrada es la disputa que las señales abiertas libran hoy con la TV de pago, sea vía cableoperadoras o satelital. Aunque los datos oficiales dicen que la penetración de ésta en Chile es de 37%, cifras que incluyen al mercado informal sobrepasan al 50% de los hogares del país.

En la industria existe convicción de que la gente separa cada vez menos la TV libre de la que paga por ver. Por eso en tribunales civiles o en el de la libre competencia se dan batallas para acentuar la diferenciación. El alegato de los canales nacionales es que tal como las operadoras pagan a las señales internacionales por tenerlas en su oferta, debería hacerse con la industria nacional. Las cifras de rating les preocupan, ya que en 2009 por primera vez la audiencia de los canales pagados superó al canal más visto de la pantalla local.

Sin embargo, desde EE.UU. los conglomerados no paran su colonización. Discovery Network se provee de material para la región preferentemente en productoras de Argentina o Brasil. En 2007, Fox International Channels se asoció con la productora Telecolombia de Bogotá para producir contenidos no sólo para Latinoamérica, sino también para EE.UU., como la serie «Mental». Ese mismo año Turner llegó a Argentina con una inversión de US$ 235 millones para comprar siete señales de TV de pago y US$ 25 millones en instalaciones de transmisión. Ahora, el rumor es que tras la compra de CHV, el grupo podría trasladarse hacia acá para producir contenidos que allá se externalizan e implican lidiar con un fuerte gremio audiovisual.

En esa industria, la de la TV de pago, creen que no importa si eres una señal de aire, de cable o satelital. Menos si tu origen es local o internacional. Consideran que lo importante es crear contenidos relevantes para la televisión, sin importar dónde se van a generar.

Por eso, además de las batallas legales en curso, la industria local de libre recepción se apura a competir reforzando su programación justo en los horarios donde la TV de pago la golpea más. «Primera dama», de Canal 13, y «La familia de la lado», de TVN, son teleseries que debutan este lunes 30 y el próximo lunes 6, respectivamente, con la crucial misión de recuperar el horario de las 20 horas para la programación nacional.