TV digital y cooperación europea

tv-alta-definicionViviane Reding, Comisaria Europea para la sociedad de la información y medios de comunicación, plantea hoy, en la página editorial de La Tercera, las ventajas que representaría para Chile elegir el estándar DVB para la futura televisión digital, norma europea que ya ha sido adoptada por 120 países del mundo, incluidos algunos de América Latina como Panamá, Uruguay y Colombia.

Viviane Reding / El estándar europeo, el más económico y el único con una dimensión global, ofrece una solución sin riesgos para un desarrollo rápido de la TV digital y del sector audiovisual en Chile, con un coste mucho más bajo para los consumidores.
Al elegir su modelo de televisión digital, el gobierno de Chile tomará una decisión con importantes repercusiones para el desarrollo social, educativo, cultural y tecnológico del país, y para la integración de las empresas chilenas en la economía mundial. Por ello es esencial que la decisión recaiga sobre el sistema que mejor responda a las necesidades del país.

Básicamente, dos modelos de televisión digital compiten en Chile y otros países de Latinoamérica. Por un lado, el europeo, basado en el estándar DVB, adoptado ya por 120 países en los cinco continentes, incluyendo América Latina (Colombia, Panamá y Uruguay) y varios otros con condiciones socio-económicas y geográficas similares a las de Chile. Frente a él, el modelo brasileño, basado en el estándar SBTVD, que carece de toda proyección internacional, ya que sólo se usa en Brasil y que, de hecho, es incompatible incluso con la norma japonesa de la que se deriva.

Europa es el líder mundial en la implementación de la televisión digital, tanto en términos de penetración como de desarrollo de nuevos servicios interactivos de televisión. La principal razón que explica el rápido y exitoso desarrollo de la TV digital en los países que han elegido el estándar DVB es el bajo coste de los equipos descodificadores que deben conectarse a los televisores existentes para recibir las transmisiones. Ello se debe a una característica única al estándar DVB: la economía de escala generada por su amplia adopción en todo el mundo.

Las ventajas económicas del estándar DVB permitirían a Chile realizar una transición de la TV analógica a la digital más rápida, con un coste muy inferior, y con un mayor beneficio para toda la sociedad. En cambio, a pesar de los esfuerzos del gobierno brasileño, el despliegue de la TV digital en Brasil ha sido lento desde su lanzamiento en finales de 2007, principalmente a causa del elevado precio de equipos SBTVD, sin economía de escala.

Asimismo, la propuesta europea de cooperación realizada al gobierno chileno en el campo de la TV digital ofrece las mejores condiciones para fomentar el desarrollo tecnológico del país. Los organismos chilenos podrán participar en proyectos de investigación y desarrollo apoyados por las subvenciones previstas en el séptimo programa marco de investigación y desarrollo de la UE, que para las tecnologías de información y comunicación prevé una inversión superior a 9.000 millones de euros hasta 2013. La industria chilena tendrá igualmente la oportunidad de producir equipos, software y contenidos audiovisuales para un mercado de dimensión global. Como en otros países que han elegido este estándar, ello permitirá la creación de numerosas pequeñas y medianas empresas.

Por último, se ha difundido el mito -carente de todo fundamento- de que el DVB no permitiría la transmisión simultánea de televisión a los hogares, vehículos automóviles y celulares, de forma libre, abierta y gratuita. En verdad, el DVB sí lo permite y ya ha sido llevada a la práctica en Europa. La ventaja del DVB es que los equipos celulares para recibir esa transmisión serán también mucho más baratos para los chilenos.

En resumen, el estándar DVB, el más económico y el único con una dimensión global, ofrece una solución sin riesgos para un desarrollo rápido de la TV digital y del sector audiovisual en Chile, con un coste mucho más reducido para los consumidores y mayores oportunidades de crecimiento para la industria del país. Por ello, la Unión Europea reafirma su decidido compromiso a trabajar en este campo con Chile y el resto de América Latina.