TVN digital

TVN digitalValerio Fuenzalida / Facultad de Comunicaciones Pontificia Universidad Católica de Chile / Chile adoptó la norma nipo-brasileña para las emisiones en TV digital abierta o terrestre. Esta tecnología permitirá que TVN en su mismo canal físico de 6 Mhz pueda emitir dos señales en alta definición (HD) y hasta siete señales en definición estándar. La diversidad de señales digitales ofrece una oportunidad única para ampliar la calidad de programación que TVN puede entregar a la audiencia chilena. Según la Sexta Encuesta Nacional de TV realizada por el CNTV (Televisión abierta: Niveles de Satisfacción y Percepción de Calidad; 2008), la TV cable/satelital es evaluada de modo satisfactorio ya que ofrece más diversidad programática.

Pero esta mayor diversidad programática no puede ser satisfecha por un canal que emite 20-24 horas diarias con una sola señal generalista. TVN tiene la opción técnica de transformarse en empresa multioperadora ofreciendo mayor calidad a la audiencia con una oferta de programaciones temáticas. La operación de diversas señales por el mismo operador posibilita otro modelo de negocios, sumando más audiencia interesada en contenidos segmentados. TVN puede manejar varias señales digitales de cobertura nacional, abiertas a todo el público, y con contenidos segmentados, como señal de información socio-política, señal infantil y juvenil, señal de Alta Cultura y Ciencia, señales regionales.

Aquí se argumentará por la necesidad de una señal segmentada en información y de otra infantil. La tecnología digital permite que la señal de cable 24 Horas de TVN pueda ser emitida en TV abierta entregando más diversidad en géneros de información, y de modo continuado durante todo el día. Los informes de Obitel (obitel.cl) muestran el alto interés de la audiencia chilena en sintonizar información noticiosa televisiva: el 36,7% del rating en el año 2009 en la TV abierta. El canal informativo de cable 24 Horas de TVN ha estado permanentemente entre los top ten del cable en el presente año, disputando estrechamente la prelación con CNN Chile. Una programación con diversos géneros informativos puede ayudar a mejorar la calidad en la información televisiva acerca de la política y una mejoría en la percepción ciudadana acerca de la actividad política.

La opción por un pluralismo al interior del canal público se contrapone a la opción del pluralismo entre varios canales competitivos con diversos énfasis ideológicos. Hay evidencia confirmatoria que en ambientes informativos de competencia ideológica, y sin un medio plural y masivo, la expresión política tiende a la confrontación polarizada, generando un escenario de consumo selectivo por parte de los receptores y sin diálogo interaccional entre los actores políticos (Iyengar and Hahn, 2009). La expresión político-cultural plural y balanceada mandada para TVN pretende no sólo la legítima expresión de la competencia política, sino además generar un espacio comunicacional de interacción al interior de los actores políticos, espacio de diálogo que se considera esencial para la gobernabilidad democrática. Tal canal abierto informativo de TVN ofrece también la oportunidad para rediseñar los canales de cable del Parlamento, los cuales tienen un alto costo e ínfima sintonía, no cumpliendo los objetivos de visibilizar (y prestigiar) la actividad parlamentaria ni de ampliar la deliberación ciudadana. Al incorporar la información parlamentaria a un canal especializado en noticias es posible tener más audiencia, mayor visibilidad, y prestigiar esa actividad. El dinero invertido por el Parlamento en sus canales de cable debería ser traspasado a TVN para costear un conjunto definido de programas, como por ejemplo, entrevistas regulares a los presidentes de ambas cámaras, debates entre los jefes de bancadas, debates con los integrantes de las comisiones, debates con dirigentes sociales de la sociedad civil para ampliar la deliberación.

También es necesario que TVN disponga de un canal para ser programado segmentadamente hacia la audiencia infantil y hacia un destinatario institucional, constituido por las salas cuna y jardines infantiles. Con la Television Act de la década de los 90, en EE.UU. se han comenzado a producir programas infantiles de valiosa calidad, los cuales han contribuido a la generación de los canales infantiles del cable (Discovery Kids, Nick Jr, Disney Playhouse y otros). El interés de la audiencia infantil ha llevado a que estos canales ya por años sean la primera sintonía anual en el cable chileno y regional. La potencial «educación» a través del lenguaje audiovisual ha evolucionado autonomizándose de la formación cognitiva propia de la escuela y pueden, estos medios, agruparse según especificidades diferentes. Los programas de Baby TV se dirigen a estimular la maduración perceptual visual-auditiva. Programas como Plaza Sésamo buscan contribuir culturalmente al apresto escolar. En el caso de párvulos y escolares se asocia más bien a competencias afectivo-actitudinales, como la autoestima y autoconfianza en sus capacidades ( empowerment y resilience ), protagonismo infantil, colaboración, curiosidad, y otras capacidades que por lo general son postergadas en el sistema escolar.