Venta de Canal 13

tv digital comicJorge Donoso, consejero del CNTV, en la sección cartas de El Mercurio,  hace una dura crítica a la forma en que se  produce la venta de Canal 13, sin cumplir con el imperativo de ser autorizado por el organismo regulador de la televisión chilena.

Lea la carta a continuación: 

Señor Director:

La decisión de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de vender los dos tercios de la propiedad del Canal 13 a un importante grupo económico, sin cumplir con la obligación de solicitar autorización al Consejo Nacional de TV (CNTV), según la legislación vigente, nos lleva a reflexionar sobre el tipo de TV que queremos para nuestro país. En los años 60 el Presidente Jorge Alessandri (un firme partidario y un buen ejemplo de lo que puede hacer la iniciativa privada y a quien nadie podría acusar de estatista), ante la inminente introducción de la TV en nuestro país, decidió que su manejo estaría en manos de las universidades y el Estado, pues estimaba que este poderoso medio de comunicación debía estar entregado a quienes podían velar mejor por el bien común.

El Presidente Alessandri basó su decisión en su convicción de que la TV comercial, en la búsqueda de su legítimo lucro, privilegiaría una programación alejada de objetivos altruistas, como la educación o el fomento de la cultura, y por el contrario tendría un contenido facilista, lo que podría llegar incluso a una degradación cultural de los chilenos. Con posterioridad, la TV se abrió a la posibilidad de que también hubiese empresas de TV de propiedad de particulares, las que en la actualidad son la mayoría en ese mercado.

Las encuestas sobre satisfacción de los chilenos —efectuadas por el CNTV— demuestran fehacientemente que el Presidente Alessandri tenía razón, ya que ellas dan cuenta de una visión crítica del desempeño de nuestra TV.

Este paso que ha dado la PUC significa persistir y profundizar en ese esquema, soslayando la discusión que debiera tener el Parlamento, a propósito del proyecto de ley que modifica la actual normativa sobre el CNTV, acerca del tipo de TV que queremos para nuestro país. En todo caso, se debe tener en cuenta que si queremos mejorar el nivel de nuestra TV, es ineludible pensar que el Estado deberá financiar, a lo menos parcialmente, programas que cumplan ese objetivo. Porque siempre será más barato el costo de programas que reúnan a un grupo de personas a conversar sobre la intimidad de figuras del espectáculo o los llamados reality que aquellos que exigen una preparación y producción más rigurosas. Esta discusión sobre la TV es la que necesitamos y ella está siendo sobrepasada por hechos como el que comento.

Jorge Donoso Pacheco