3TV o el fin del sueño posible

Luis Breull, periodista y académico, para Terra.

Septiembre fue un mes más triste de lo que se podía prever. A la muerte Jorge Pedreros -talentoso músico, compositor, productor, actor y comediante del emblemático Jappening con Já– le siguió la partida del periodista Ricarte Soto, un hombre necesario en los medios nacionales por su mirada siempre honesta, simple y compleja a la vez, que supo sobrevivir al exilio, regresar sin rencores y reinventarse siempre de modo generoso, pensando en los demás. Ese fue su sello, el de un ciudadano pleno de alteridad y agudo amante del humor negro… También fue el mes del “destape de memoria” o “revival” de los 40 años del golpe de Estado. Un período donde destacaron los programas de recuerdos, testimonios periodísticos y documentales. Pero por sobre todo, en donde Andrés Wood puso la nota alta en la ficción con Ecos del Desierto en Chilevisión, recreando los fusilamientos de la “Caravana de la muerte” de Sergio Arellano Stark. No obstante, resulta inexcusable para una serie histórica equivocarse en los textos finales de su último capítulo en la fecha de muerte de Augusto Pinochet; no fue el 3 sino el 10 de diciembre del año 2006.

Pero no terminado el duelo, pasadas las Fiestas Patrias sobrevino otro ventarrón. Esta vez mediático, poniéndole la lápida a uno de los proyectos televisivos más atractivos e innovadores que se vislumbraban en la pantalla abierta: el canal 3TV de Copesa (consorcio periodístico que agrupa a La Tercera, La Cuarta, La Hora, Pulso, las revistas Qué Pasa y Paula, más las radios del Grupo Dial y el equipo de investigación Ciper Chile).

El proyecto de canal surgió hace casi dos años de un personaje clave: Ricardo Avello, director ejecutivo de 3TV y autor de la idea de expandir estratégicamente el crecimiento de Copesa para equilibrar la dependencia del negocio del papel periódico. Fue el mismo quien antes había impulsado la compra de la cadena de radios para conformar el Grupo Dial. Y como parte del staff gerencial convocó a profesionales clave como Alberto Luengo, director de prensa -que había desempeñado el mismo cargo en La Nación y también venía de ser editor general de contenidos de programas periodísticos de Chilevisión, como Tolerancia Cero- y Andrea Molletto, directora de programación y responsable de la compra de series y realización de formatos. A ellos su sumó como director Comercial Patricio Moreno, ex gerente comercial de El Mercurio por más de 25 años, encargado de elaborar el plan de ventas que hiciera viable la consolidación de 3TV en el mediano y largo plazo.

¿Sueño o realidad?

3TV se planteó desde un principio como un proyecto televisivo viable y que refrescara las ofertas actuales de la pantalla generalista. Se valió para ello de una estrategia de costos acotados, más programación segmentada en públicos entre 18 y 49 años de estratos medio-altos y altos (el target comercial en países del primer mundo).

Convocó a algunos rostros destacados del medio, como Javiera Contador, que se encargaría de hacer Mi Show, un programa diario de conversación, actualidad y humor en la sobremesa. Parte del Equipo de Paula tendría en sus manos los contenidos misceláneos de las mañanas, combinando tendencias, arte, cocina, todo destinado a mujeres que quieren narrativas más complejas que las ofrecidas por el resto de los matinales orientados a estereotipos de dueñas de casa populares.

Parte del refresco también tenía que ver con la emisión de series de distinto calibre y procedencia. Por nombrar solo a algunas, estaban en su grilla comedias estadounidenses como Cougar Town combinadas con dramas como Breaking Bad, o dramedias como Desperate Housewives, más ficciones británicas como Dr.Who y Sherlock, junto al aporte de emblemas españoles de mediados de los dos mil, como Los Hombres de Paco. En este género destacó también la impecable adaptación chilena de In Treatment (HBO), dirigida por Rodrigo Sepúlveda y protagonizada por Alfredo Castro. Sin duda una de las cartas fuertes que tenía preparada 3TV para seducir a sus audiencias.

En el ámbito informativo, Marlen Eguiguren, Cony Stipicic, Nicolás Vergara, Francisco Sagredo y Eduardo de la Iglesia tendrían a su cargo noticieros y programas de entrevistas y debates para profundizar las actualidad periodística. Además, la apuesta por la investigación se afirmaría en el equipo de Ciper y se plasmaría entre otros formatos en Gran Angular, mientras que la docurrealidad estaría cargo del director Felipe Vera –ex TVN- con Cámara en mano.

Ese era parte del sueño de 3TV que aún puede apreciarse en su promo, subida a la web hace dos semanas, de estética impecable y foco muy bien definido en los públicos objetivos que quería convocar. Un proyecto que demandaba invertir 20 millones de dólares en los primeros tres años (algo así como la sexta parte de los costos anuales de estaciones como TVN o Canal 13) y que de acuerdo a la planificación comercial presentada a Copesa podía solventarse sin inconvenientes invirtiendo diez millones el primer año, siete el segundo y tres el tercero. Pero lamentablemente el plan de desarrollo no cuadró con el estado de situación del holding de empresas de Alvaro Saieh, dueño de Copesa y de una multiplicidad de compañías, entre ellas CorpBanca y los Supermercados Unimarc (SMU). Fue precisamente por la crisis de liquidez fruto de las dificultades con sus inversiones en el retail que debió concentrar sus esfuerzos en sanear las cuentas en inyectarle antes de fin de año US$300 millones.

Por eso y no otra cosa, este nuevo canal no verá la luz. Porque en palabras simples, era un proyecto viable, bien focalizado, de narrativa y estética coherente, destinado a adultos-jóvenes que en los 90 quedaron huérfanos del canal Rock & Pop y que hoy tienen buen poder adquisitivo, son asiduos consumidores de bienes culturales, información con valor agregado y amantes del hedonismo, los placares y los viajes. Una lástima, porque todo el esfuerzo del holding debe centrarse hoy en apagar el “incendio del dormitorio principal” antes que preocuparse de “preparar una rica tortilla en la cocina”. Lo urgente –sanear sus cuentas- esta vez no cuadró con lo televisivamente necesario (pero que en la posición actual del grupo podía ser una excentricidad y un lujo, pese al interés de avisadores y agencias de publicidad en sus contenidos).

El aire fresco tendrá que esperar, pese a que estamos en primavera… Una lástima.