Alarmante procedimiento del ejecutivo

Observatorio de medios, Fucatel

Con plazo que vence mañana y sin publicidad, el ejecutivo ha llamado a concesiones demostrativas que significa el reparto de espectro antes que la normativa general sea aprobada

El día 02 de agosto pasado emanó de la Subsecretaría de Telecomunicaciones una sorpresiva circular  amparada en el Decreto 264 de esa misma Subsecretaría, con el objeto de abrir un plazo de 26 días corridos para que quienes estén interesados,  presenten solicitudes de permisos de experimentación de Televisión Digital terrestre para 170 comunas que representan un 74% de la población de Chile.

Los requisitos que se exigen son similares a aquellos que debieran cumplir para optar a una concesión en la situación legal de hoy sin reforma, esto es, un proyecto técnico y un proyecto económico. Respecto del primero de esos requisitos, se señala que cada postulante debe indicar los medios propios y/o de terceros que utilizará para realizar sus transmisiones, debiendo hacerse cargo de las inversiones correspondientes.

Adicionalmente, entre los requisitos se considera que los postulantes se deben comprometer a transmitir un 30% de su programación en alta definición (HD) lo que hace aún más reducida la lista de quienes podrían postular.

Tememos que con esta medida, el ejecutivo esté adelantando la migración en unas condiciones que son muy difíciles de cumplir incluso para los canales nacionales, y en especial para pequeños entrantes. Nos parece que si el ejecutivo quería experimentar en las zonas de servicio declaradas relevantes y/o de interés público en la planificación de la migración, bien pudo celebrar convenios de colaboración con universidades regionales como sí lo ha hecho en otras ocasiones el Estado, medida que no pondría en riesgo la labor del Consejo Nacional de Televisión a la hora de resolver sobre las asignaciones de concesiones en cada zona de servicio, ni habría puesto en duda el respeto del ejecutivo por la labor del parlamento. En efecto, esta circular hace aparecer al ejecutivo como un agente de cambio autosuficiente, que no requiere de la labor legislativa ni la del Consejo Nacional de Televisión. Ello lo deducimos de la fundamentación de la circular, basada en el cuestionado decreto 264 de esta misma cartera, que en su momento fue objeto de polémica  y respecto del cual se pronunció el tribunal constitucional diciendo que, si bien no era ilegal, lo razonable era que se esperara la nueva ley para asignar concesiones.

Si bien se trata de permisos de experimentación, se está creando una situación de facto, pues luego de hechas las inversiones, en los hechos, ¿quien les terminaría el derecho a usar el espectro asignado?

Esta situación no es solo impresentable, sino además bastante incomprensible, y el ejecutivo -al menos- debe dar una explicación coherente.
Según el Subsecretario Atton, quien explicó la situación a un parlamentario que lo consultó alertado por  el Observatorio Fucatel, estos son los mismos concursos de competencias regionales con los que se han entregado equipos y capacitación gracias a la cooperación de Japón. En el texto, sin embargo, se dice claramente que este es un «primer llamado», y de su tenor se desprende que en este caso no hay cooperación, sino que se asigna espectro a quien cumpla las condiciones que se señalan y esté dispuesto a invertir en los recursos necesarios para operar en las condiciones que se fijan, que son muy exigentes.

Por otra parte, es sabido que la asistencia que se puede dar por la vía de la cooperación extranjera no alcanza en ningún caso a 100 estaciones.

Ojala el Senado y la ciudadanía pidan explicaciones al ejecutivo sobre esta circular, se solicite que se suspenda la aplicación de ésta, y que si se requiere experimentar en estas zonas, se haga en condiciones consistentes con el debido respeto a la labor parlamentaria e independencia del Consejo Nacional del Televisión.