“El átomo de la información ya no es la noticia”

Blog de América Latina / Más allá de las etiquetas y de los nombres, el periodismo y la comunicación están más vigente que nunca. ¿Qué hay que cambiar como hacemos lo que hacíamos hace minutos? Esa es la historia de este tiempo. El periodista, consultor y blogero Juan Varela deja algunas ideas para el necesario y siempre oxigenante debate de ideas.
 

1- Nuestras vidas se van digitalizando cada día más, esto es una oportunidad para cambios profundos en la producción de contenidos de todo tipo.¿Pensás que se pueden dar esos cambios de manera tal que signifiquen un cambio de calidad?

Todo está cambiando, la propia naturaleza de los contenidos, el acceso de los ciudadanos, pero también su propia percepción cognoscitiva, la forma de distribuirlos y el uso que de ellos se hace. Vivimos un cambio no en la forma de trabajar de los periodistas, sino en la propia naturaleza y ecología de la información. Por eso cambian los criterios de calidad de los contenidos y los medios. Los atributos fundamentales del periodismo de calidad: precisión, novedad, interés, utilidad, influencia, repercusión social, etc. más algunos atributos fundamentales del estilo, persisten y persistirán. Pero cambia el tejido de la información y sus elementos. El medio, el producto informativo, ya no es algo acabado, finito en su producción, edición y distribución. Ahora cada uno de esos procesos están abiertos y tanto fuentes como público interactúan con ellos. El átomo de la información ya no es la noticia, sino nuevos desarrollos informativos donde el hiperenlace, la estructura en red de la información intertextual, y su carácter abierto, hacia la propia información y sus proveedores y público, así como la interacción de las herramientas tecnológicas y multimedia permiten desarrollar la información como un proceso donde los medios se convierten en plataformas donde los usuarios podrán al final ejecutar programas informativos a través de algoritmos que en parte aún tenemos por descubrir.
2- Desde tu óptica, ¿las redes sociales se están consolidando como el nuevo foro de discusión y organización ciudadana?

Indudablemente. Ahí está el ejemplo de la campaña 3.0 o participativa y abierta de Barack Obama. No sólo se ha demostrado la capacidad de recaudar dinero, sino también la alta capacidad de movilización y organización de la sociedad (los militantes y votantes, en este caso) sino más allá, como se puede ver ahora en el sitio del gobierno de transición, Change.gov, cómo la discusión y el diálogo en red puede crear agendas y políticas que luego puedan llevarse a la realidad. Todos tenemos hoy además una identidad de dominio público en el nuevo ecosistema en red de la sociedad. La diferencia entre unos y otros es cuánto la desarrollamos y utilizamos. Hasta qué punto la identidad se proyecta virtualmente, con qué apertura y con qué ámbito de interacción. Las redes sociales están dotando de herramientas a la gente para hacer eso. Ahora lo que falta es que las redes sociales vayan especializándose, generando los ámbitos, grupos y afinidades necesarios para a partir de sus criterios crear elementos programables que permitan un desarrollo mucho mayor de la sociedad en red.

3- El denominado asalto de los ciudadanos a los medios de comunicación, ¿Se quedo sólo en la participación en muchos casos frívola y la mayoría de las veces sólo declamativa e intempestiva?

Hay que distinguir entre la avalancha de comentarios en los medios de información general y la participación de calidad. Lo virtual es como lo real. Si entras en un café verás que mucha gente habla de pavadas y otra desarrolla otros procesos de valor (emocionales, conceptuales, sociales, etc.). Los primeros forman parte del entretenimiento y la catarsis. La necesidad de gritar y expresarse tan humana. Aquel “humano, demasiado humano” de Nietzsche. Pero no podemos llegar en ese cuestionamiento de la participación a la interpretación negativa del filósofo, el nihilismo, sino a una interpretación positiva que en el ideal llegaría a la democracia participativa de John Dewey o a la democracia ilustrada de Habermas. Más allá de la avalancha del grito están las reflexiones valiosas, las correcciones, los cuestionamientos de criterios, el diálogo creativo que se establece con tan velocidad que muchas veces los periodistas somos incapaces de procesar. Y además están todos esos usuarios que crean y producen criterios e información, de los accidentes cotidianos a la disidencia en los países sin libertades democráticas. Incluso esas fotos de la mascota o las vacaciones son una nueva forma de relación emocional con los contenidos que hasta ahora sólo se producían en algunos medios y que ahora se extienden. Cuando comparto contenidos con otros lectores en ADN.es (el primer medio donde desarrollamos esta funcionalidad de red social aplicada a contenidos), en Meneame.net o en TimesPeople (NYTimes) estoy estableciendo relaciones informativas, personales y de criterios con una instantaneidad y cantidad como no lo podía hacer antes.
4- ¿Cuánto hay de periodismo en el periodismo ciudadano?

Si es periodismo, mucho. Otra cosa es que no sea periodismo. Para mí no existe el periodismo ciudadano, soy un viejo defensor de que el periodismo es un acto, no un oficio ni una disciplina. Muchos periodistas que trabajan en redacciones pasan una gran parte de su vida profesional sin hacer periodismo. Producen contenidos para medios, pero periodismo, poco.
Y muchas personas en cualquier condición hacen periodismo cuando encuentran una información que puede ser conocida (reporteo), redactada en alguna medida (redacción), formateada para un medio de captura y transmisión (edición), transmitida (publicación o emisión) y que llega a un grupo mayor de gente (público) atraída por elementos informativos más allá de lo personal (interés informativo). Eso es periodismo, independientemente de si se hace una vez o cotidianamente. Sin ánimo de lucro o como negocio u oficio. Y ahora los ciudadanos tienen las herramientas adecuadas para poder hacerlo frente a esa democracia periodística aplicable sólo a los dueños de las rotativas o las licencias de radiofrecuencias. Los contenidos dejan de ser periodísticos cuando no cumplen esos elementos. Sin influencia tampoco de quién los crea. Y los periodistas tienen que pensar en esta realidad y no en seguir encerrados en una casta donde los privilegios son sólo un escudo contra el cuestionamiento de su actividad.
5- Primero Sarkozy y ahora Berlusconi, ponen en agenda la discusión sobre regulaciones al uso de interenet, distribución de contenidos digitales y derechos de autor, el sólo hecho de que se estudie ésta posibilidad, es un retroceso. En este contexto, ¿hay posibilidades de modificar este camino que parece perfilarse en dirección contraria a la innovación en los contenidos digitales y el entorno abierto y colaborativo de la red?

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margot Wallstrom, pedía hace unos días más blogs de políticos al mismo tiempo que los gobiernos endurecen las medidas de restricción a internet y la cultura digital en contra de la propia Europa 3.0 que dicen promover. Desgraciadamente para muchos europeos todavía la innovación y la cultura digital no son una prioridad, y menos para una mayoría de sus políticos, mucho más cercanos a los lobbies de la propiedad intelectual y los de empresas atrapadas por la obsolescencia de sus negocios. Falta que la democratización experimentada en la Red avance hacia la política y la sociedad real. Se dan pasos, pero los viejos modelos de negocio, sociales y políticos tienen todavía un peso enorme.

6- ¿La blogósfera se está enfriando o esta en una etapa de consolidación y maduración?, ¿fue o es una construcción mediática, una moda o un verdedero fenómeno cultural y comunicacional?

La blogósfera se democratiza y madura, como es lógico. En mi opinión empezamos a estar en la fase en la que ya no es tan importante. Tener un blog implica un ego enorme o muchas ganas de contar cosas. Y las dos a la vez. La pulsión de comunicarse con los demás y contar algunas cosas ya no necesita de los blogs. Antes sólo teníamos los grupos y los foros como formatos y herramientas participativas (además del P2P), llegaron los blogs y permitieron un mayor desarrollo de la identidad, la comunicación y la identidad. Ahora las redes sociales, el microblogging y nuevas herramientas se adaptan mejor a la expansión y la actividad de los nómadas digitales, identidades apegadas al móvil (celular), al wifi y a los ultraportátiles que permiten empezar a estar permanentemente conectados y ejercer la comunicación de una forma más inmediata y más parecida a la oralidad intertextual, el paradigma cognoscitivo de la nueva comunicación.
Por eso los blogs serán menos importantes y quedarán sólo para quienes mantienen una intención de un discurso más elaborado o una identidad más fija y menos interrelacionada. Están encontrando su sitio en el nuevo paradigma móvil.

7- Hoy con todos los avances tecnológicos y con un desarrollo de herramientas de edición y comunicación masificados y al alcance de todos, pensás que ¿se ha mejorado la calidad de la información que tenemos acceso y que de alguna manera compartimos y producimos?

El problema es que hemos pasado de un paradigma de escasez a uno de saturación. En el primero nos falta acceso a la información. En el segundo nos sobra ruido. El primero requería más instrumentos de descubrimiento e investigación. El segundo suma a esos una mayor necesidad de filtro. Lo que crece exponencialmente son los datos y la comunicación, no la información en sentido periodístico.
Esta última se hace redundante y más maleable por la presión descabellada de la actualización continua sin la inteligencia necesaria y la concurrencia en el mismo sistema con las mismas herramientas de quienes quieren transmitir información de interés y calidad (sean o no profesionales o emisores habituales), y quienes usan las nuevas tecnologías y los nuevos paradigmas cognoscitivos e informativos para el marketing, la publicidad, la propaganda, etc. También en estos últimos hay que distinguir el valor de cada acción y su transparencia y honestidad con el público. Desde el punto de vista del periodismo y de la responsabilidad social, el problema principal ahora es eliminar la redundancia y mejorar la investigación, los criterios para separar información de calidad de otros tipos de comunicación y encontrar la forma adecuada de comunicarlos para que a su vez llevan asociados las características de credibilidad, veracidad, interés, utilidad, profundidad, usabilidad, transparencia y otras que permitan al público diferenciarlos de la manipulación y la información de baja calidad enmascarada. Sólo algunos medios lo están consiguiendo y es responsabilidad nuestra como periodistas trabajar en esos criterios y procesos que, a diferencia con cualquier época pasada, deben integrar ya al público, la tecnología y la dinámica abierta y distribuida de la información como elementos sustanciales.

[+] algunas referencias sobre el entrevistado:
• Consultor y periodista español, nacido en Betanzos, A Coruña
• En la actualidad dirige la reingeniería de los procesos de edición del diario La Nación , de Buenos Aires, Argentina
• Recibió el premio The Bobs- Deutsche Welle al Mejor Weblog Periodístico en Español 2004.
• Autor de una columna semanal sobre comunicación en los diarios del grupo Vocento (España).
• Coautor del libro Blogs. La conversación en internet que está revolucionando medios, empresas y a ciudadanos. ESIC. Madrid 2005
• Fundador y miembro del consejo editorial de Cuadernos de Periodistas
• Miembro de la Asociación de Periodistas Europeos