Gurúes digitales

Andrés Azócar / Director Periodismo UDP / En el último año un número considerable de los máximos gurúes de la revolución digital han visitado Chile. Siempre en salas repletas de “fanáticos” de mediana edad (casi nunca nativos de internet) habilitadas para escuchar teorías archiconocidas. Algunos dirán que no es lo mismo escuchar un disco de los Rolling Stone, que verlos en vivo. Seguro, el punto está en que internet, en su transición permanente, requiere de más de una idea, más de una teoría y más que un espectáculo de marketing. En especial, cuando el modelo económico de la web aún no está saldado del todo.Pero en Chile suena mejor traer rostros conocidos que nuevas aventuras. Primero fue Dan Gillmor, el padre de We The Media y el pionero en teorizar sobre la participación de las audiencias. Luego se sumaron Chris Anderson, editor de The Wired y creador de la popular Long Tail, y Henry Jenkins, profesor del MIT y conceptualizador de la formación de comunidades. Y hace dos semanas arribó Jimmy Wales, fundador de Wikipedia.

Los gurúes de internet están reemplazando las megaconferencias que dictaban los magos del marketing, como All Ries, a mediados de los 90. Pero hay diferencias considerables. Internet es un universo infinito, tan nuevo como nuestra capacidad de entenderlo en su globalidad. Acá no sorprenden nuevas perspectivas sobre el mismo quehacer. Al contrario, por sus características la web multiplica la capacidad de generar ideas y, con ello, una explosión de “expertos”. Además, es tal la incertidumbre que hay sobre el futuro de la red, que un concepto rápidamente puede transformarse en una moda, como ocurrió con el “2.0”. O una manera de vivir, como es “Free” de Chris Anderson. Es decir, un modelo de subsidios cruzados, que ya hace un tiempo es una realidad. El riesgo para estos nuevos gurúes radica en que internet rápidamente puede convertir a un seductor en un antepasado. Gillmor, sin duda ya no suena como antes. Y Anderson, a pesar de sus contribución para entender el nuevo mundo post Netscape, ya no sorprende del mismo modo.

Sin embargo, y a pesar que The Long Tail logró conceptualizar la captura de nichos, internet aún no diseña su propio modelo de subsistencia. Y es probablemente este punto el que traiga a los nuevos gurúes.

Hasta ahora los ingresos publicitarios siguen siendo el gran generador de recursos para la web, pero aún no alcanza niveles relevantes. Inglaterra está a la delantera, pero recién ha superado la frontera del 18%. Google es el gran administrador de avisos en la red, sin embargo, con YouTube está muy lejos de cumplir las metas de ingresos que se propuso cuando lo adquirió. A pesar que el sitio acumula 10 millones de visitas únicas, las audiencias rechazan ver un aviso incrustado en un video.
Es la rentabilidad lo que el horizonte demanda. Siempre será interesante escuchar tipos que han creado teorías, pero hoy, cuando una crisis promete mover aún más a los modelos industriales, internet necesita de nuevos “gurúes” para la nueva economía. Ya no sobre el comportamiento, sino sobre el negocio.

Hay algunos que se aventuran.

Para Jeff Bezos, fundador de Amazon, el desarrollo de internet tiene su modelo en la fiebre del oro; para Nicholas Carr (autor de The Big Switch) el modelo es más parecido al nacimiento de la electricidad. Pero más allá de estas similitudes, recién comienza a desarrollarse sistemas más especializados de producción y distribución de contenidos y productos, como una manera eficiente de avanzar y aprovechar la publicidad y la colaboración. Por supuesto, con miras a la rentabilidad. Lo más probable es que las diversas maneras de explicar Google se transformen en las teorías más sólidas. Ya hay algunas, pero siempre avanzan más lento que el mundo que rodea al algoritmo del buscador. Finalmente, como dice Cormac McCarthy en La Carretera: “No hay un solo profeta en la larga crónica de la Tierra que no encuentre aquí su razón de ser”.