La generación G y la distancia con los medios

azocar1Andrés Azócar / Director Periodismo UDP / Son pocos los estudios que muestran verdaderamente cómo consumen Internet los chilenos, en especial los menores de 30 años, quienes caen en la categoría de nativos y hoy son la codicia de empresas, políticos y abnegados -y pretenciosos- divulgadores de la revolución. Los chicos de Podcaster (Andrés Valdivia y Alejandro Zahler) diseñaron la primera encuesta de medios online en Chile. Y los resultados sin ser sorprendentes aparecen como claves para entender que no basta con sumarle un “2.0” a cuanto sustantivo pillemos para entender los cambios que vienen. En ese sentido, a pesar de estar en la retaguardia, los medios tradicionales aún tienen una oportunidad.Pero esto no sólo significa una reingeniería administrativa -como en general creen los medios chilenos-, requiere cambios más profundos arriesgar-experimentar y mirar con detalle el comportamiento de la llamada generación G (por Google). Y en ese sentido, y a pesar de la alta penetración de Internet, Chile ha ido en posiciones secundarias en el desarrollo de estrategias digitales, al menos en los medios. Curiosamente, la misma brecha creada por los medios se repite en la clase política, que de “2.0” no tiene nada. Aún no hay definición de normas para la TV Digital, la banda ancha es una de las más caras de Latinoamérica y los medios escritos apuntaron a la web tardíamente.

El estudio de los Podcaster encuesta a jóvenes entre 24 y 30 años y mide el consumo que hacen de la Social Media. A pesar de que no conocemos la profundidad en el uso de la red, sabemos que es intensiva: un 77% de los 1.724 consultados lee blogs, casi un 70% tiene un perfil en una red social y un 83% mira videos en línea. Aunque la investigación tiene el “pero” de haber sido realizado sólo entre consumidores de Podscaster, es coincidente con muchos estudios internacionales, como los de Forrester Research. Con estos resultados cuesta mucho entender el porqué los medios no han sido capaces, salvo proyectos aislados, de sumar las estrategias tradicionales del negocio a nuevas miradas destinadas a aprender (y cooptar) el uso de las redes sociales, de los microformatos y los blogs. Probablemente el crecimiento económico y la abundancia de publicidad cegó cualquier tipo de perspectiva. Y ahora los “G” se ven muy lejos, casi inalcanzables.

Mientras en Chile algunos piden eliminar la participación de la audiencia, el NYT y el The Guardian abrieron los diarios para que su audiencia pueda usar libremente las bases de datos y los contenidos para crear API`s. Y sin costo. Por lo mismo, parece evidente que los medios deben aprovechar la existencia de subsidios cruzados que da la red para crear medios ágiles y marginales en sus costos; deben utilizar la necesidad de información que es muy fuerte en la generación G y principalmente deben aprender de distribución de contenidos y posicionamiento de marca en la web. El modelo aún no está, pero es obvio que Internet encontrará su mecanismo de supervivencia. Pero en Chile, los medios no han actuado como la industria que son y dejaron de lado la innovación más allá de los productos tradicionales y el conocimiento de otras audiencias, en especial los nuevos consumidores. La crisis debe ser la gran oportunidad y no la depresión profunda, que está más cerca del masoquismo que del éxito.