La historia de la TV según Canal 13

LND / La tele que nos merecemos/ La escapada de Don Francisco el día del plebiscito, la tortura desconocida de Gabriela Velasco, las amenazas contra Patricio Bañados o Carlos Caszely y la carga emocional de medio siglo de historia han conectado con la audiencia. “TV o no TV” muestra el backstage de las grandes mentiras que usted vio sin pestañar. También una especie de mea culpa de los rostros que le dieron el circo, mientras usted se comía el pan.Don Francisco contó que tuvo que escaparse del país el día del plebiscito para sortear las agobiantes presiones de la dictadura y del frente democrático en la campaña del Sí y del No. Ambos querían su apoyo, pero Kreutzberger fue uno de los personajes que consiguió mantenerse invicto, sin tomar posiciones políticas.

Bolocco, la Miss Universo que no abrió la boca para decir lo que pasaba en Chile en dictadura, reconoció al menos que fue un tiempo de censura.

Gabriela Velasco, musa televisiva y fantasía erótica nacional, contó por primera vez cómo fue detenida en noviembre de 1973 embarazada de ocho meses y relató las amenazas recibidas durante dos días en un sótano por, supuestamente, ser “más que amiga de Allende”, una acusación frecuente en esos meses. Además, recordó la intervención de Jaime Guzmán para recuperar su libertad.

Velasco la segunda mujer que animó Viña y que después se casó con Bigote Arrocet, el humorista que había hecho explotar la Quinta Vergara en 1972 reveló a Sergio Lagos este episodio en una de las centenares de entrevistas que él y el equipo de Patricia Bazán, productora ejecutiva del Área de Reportajes, hicieron para reconstruir la historia de la televisión chilena desde que empezó a balbucear en 1957.

“TV o no TV” [martes, 22 horas] es una serie producida por el Área de Reportajes de Canal 13, responsable de programas como “Contacto”, “Diagnóstico”, “Doctor Vidal, cirugías que curan”, entre otros, ha rondado los 20 puntos de promedio de rating y el interés que despertó en la audiencia hizo que el canal aumentara a catorce los siete capítulos previstos originalmente.

Sergio Lagos considera que el éxito está relacionado con el interés “inevitable de cualquier revisión historiográfica. Más si hablamos de una época, un mundo, una industria y un proceso cultural que caló muy profundo en la vida cotidiana de todo un país”, y Patricia Bazán, autora de la idea que dio origen a la serie, cree que la unión de “aquellos personajes que nos han acompañado, divertido, informado o identificado”, con la exposición de los cambios de las reglas del juego políticas, y las miradas sobre su evolución legislativa, “contribuyen a la mirada país para el bicentenario” de forma similar a otras series del canal como la exitosa “Los 80” que termina esta semana.

Las revelaciones

Para Lagos, que se autodefine como “un tipo que creció con muchas preguntas acerca del rol de los medios en la construcción social, cultural y de todos los ejercicios del poder”, desarrollar esta investigación y encontrar “las luces y las sombras, sorprendentes respuestas y descolocarme con muchas respuestas” están en la base del interés suscitado en la audiencia. Y considera las revelaciones de Gabriela Velasco, Mario Kreutzberger, o la experiencia de Patricio Bañados, con su “estatura moral” soportando las amenazas sufridas por su rol en la franja del No, cuando no se atrevía ni a salir de su casa, como algunos de los episodios más destacados de esta revisión hecha desde la óptica del canal católico.

“La televisión nunca volverá a ser lo que fue en esos años. No habrá otro Don Francisco, y la TV no volverá a cohesionar a un país como en ese tiempo. Nunca más cuatro canales y ocho conductores tendrán la oportunidad de coordinar un lenguaje para todo un país”, reflexiona para explicar la omnipresencia del medio en los 50 años pasados.

Bazán coincide en que encontró las mayores sorpresas de la investigación en “la campaña del Sí y del No. Las amenazas que recibió Carlos Caszely después de aparecer en la franja y los temores de Patricio Bañados, que casi no salía de su casa”, le parecen los recuerdos más impactantes. Y acepta las críticas sobre una supuesta visión parcial de su entrega por usar material editado por TV-UC: “La entiendo, tenemos más disponibilidad de nuestros propios archivos. Los otros canales han sido generosos y han entendido el valor de este documento audiovisual, pero no tenemos acceso ilimitado a sus archivos”.

La visión blanca

La serie ha detonado también la vieja polémica sobre el rol de muchos periodistas en los años del “control informativo del régimen militar” relatado por quienes lo vivieron, como “una gran lección para que los periodistas jóvenes pueden escuchar de primera fuente las dificultades de trabajar en estados de excepción”, reflexiona Bazán.

Sin embargo, en diversos foros, portales alternativos y blogs se encuentran duras críticas para el enfoque editorial ofrecido por Canal 13 en esta revisión histórica. Un ejemplo de esos puntos de vista está en el portal Otraprensa, donde uno de los cibernautas dice que el programa es un “festival de autocomplacencia, y aunque se critica la censura, el propio programa la aplica sin remordimiento alguno. En un pasaje se refiere en términos muy diplomáticos a la colaboración directa prestada por algunos periodistas a los aparatos represivos”.

No sólo en la red se debate. Un rostro de activo en los setenta y ochenta, vinculado a otro canal, estima que a pesar de los grandes logros de la investigación “muchos protagonistas siguen limpiando su imagen presentándose como blancas palomas sin que la serie cuestione. Me impresionan testimonios de gente como Katherine Salosny o Luis Jara, que explican muchos silencios y omisiones de la época”, explica pidiendo reservar su nombre.

Como sea, la intención de Canal 13 de visitar la historia de lo que pasó y de lo que no se mostró en la televisión en sus primeros 50 años, le ha significado enganchar con los recuerdos todavía frescos de la sociedad y un nuevo movimiento en su posicionamiento editorial en su mirada del país que llegará al bicentenario. //LND