Radios v/s 20% música chilena. Una batalla sin tregua que los más interesados esperan que el proyecto de ley sea aprobado

radioCompartimos nota de María Cristina Prudant para Cambio 21 en que

No se trata de que las emisoras deban tocar todo el día música folclórica, de esa que sólo suena para Fiestas Patrias. No. En este caso se trata de difundir la obra de los artistas nacionales y apenas en el 20% de la programación radial, es decir, que de cinco canciones que se tocan una sea chilena. Al parecer, el proyecto de ley tendrá todavía que salvar algunos escollos, aunque hay muchos que están “esperanzados” en que finalmente será aprobada. La oposición más dura corre por cuenta de la Archi.

 

Bastante polvareda ha levantado el rechazo del Senado para legislar sobre un proyecto de ley que está en trámite desde 2009 y que busca que se transmita -como mínimo- 20% de música chilena en la programación de las radios nacionales. Por 13 votos en contra y 12 a favor fue rechazada y se devolvió a la Comisión de Cultura. Sin embargo, no todos están molestos con eso, como la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), que lo ve como una oportunidad para mejorar la iniciativa legal.

 

La polémica se desató por los reclamos de la Archi, Asociación de Radiodifusores de Chile, que considera la medida como una «imposición», principalmente respecto de las libertades que se ven comprometidas en relación a las líneas editoriales de las radios. La agrupación tiene una posición dura contra la ley pues -dice- la música chilena hay que fomentarla y difundirla, y no imponerla. Por ello no trepidó en lanzar una fuerte campaña en contra de la iniciativa legal a través de las emisoras asociadas.

 

La Archi rige a casi todas las radios de Chile, toma decisiones y tiene como misión cuidar los intereses no sólo de ellas, sino también los de los oyentes. Por ello ha sido considerado de gravedad que gastó $1.500 millones de pesos para difundir su opinión en contra de este tema. En el fondo -acusan diversas organizaciones y artistas-, es un monopolio. Según ha dicho este organismo gremial, nunca han estado en contra de la música chilena, que hoy se emite en 17,26% en las emisoras. Por tanto, consideran, no es necesaria una ley para aumentarla a 20%.

Empero, los cientos de músicos que deambulan a diario por las radios para que toquen sus canciones dicen lo contrario. Se enfrentan a una competencia desigual, porque las radios se rigen por una lógica de mercado relacionada con una serie de prácticas bastante excluyentes, ya que la publicidad y el lobby de las compañías y producciones transnacionales que llegan a las radios terminan por desplazar las producciones locales, que no cuentan con recursos para enfrentarlos.

 

No es un dato menor a tener en cuenta que en Chile se editan dos discos de música al día, dando como resultado final 700 nuevos álbumes al año que se encuentran con un mercado que, según la SCD, no permite su adecuada difusión.

 

Cabe recordar que durante la última década sellos discográficos de los más importantes a nivel internacional (Sony Music, Universal, EMI y Warner) abandonaron nuestro mercado, porque no encontraron rentabilidad en la distribución y producción de música local.

 

Es sabido que los cantantes o grupos chilenos que triunfan y cuyas producciones son incluidas en las parrillas de las radios locales son de aquellos que graban sus temas en el extranjero, como Myriam Hernández, La Ley (en su momento), los Bunkers (que emigraron a México) y otros que están dando la lucha por cumplir con el sueño de que sus canciones sean conocidas.

Vale recordar que por el mismo tipo de regulación, la ley 19.131 le exigió a los canales de TV emitir un 40% de producción nacional. Si no fuera por eso, no tendríamos teleseries y novelas nocturnas en casi todas las estaciones nacionales. Efectivamente, de no ser por dicha iniciativa solamente seguiríamos viendo producciones venezolanas, mexicanas y brasileñas en todos los horarios. Hoy los canales ya ni siquiera lo hacen por respetar la medida, si no que se volvió un negocio rentable y pedido por la audiencia.

Al respecto, el cantautor Florcita Motuda dijo a Cambio21 que le parece «súper interesante» que el proyecto que fija un mínimo de música chilena presente en las radios haya sido devuelto a la comisión de Cultura, porque a su juicio «faltaban muchas cosas y algunas áreas no estaban claras. Es una buena decisión».

Al músico le queda clara la posición de la Archi «con la campaña que hicieron, que es bastante venenosa, desconsiderada, despreciativa y tratando de falsear muchas cosas».

Según manifestó, en el proyecto «falta poner más en relieve los nuevos proyectos juveniles, porque, ¿cómo se puede pedir algo si no se conoce? También falta definir qué es música chilena. Hay que ver que esta ley no solo favorezca a los músicos extranjeros, sino que hay que darles oportunidades a los chilenos. Debería haber reciprocidad y darle espacio en el show a los nacionales».

Fucatel:»Se restringe la libertad de expresión»

Daniela Gutiérrez, del Observatorio de Medios Fucatel, también planteó a Cambio21 que «la oposición a esta ley la encontramos atentatoria de la línea editorial de las radios y porque restringe la libertad de expresión de los auditores. Nosotros postulamos que la concentración radial hace que la oferta sea restringida y, por lo tanto, cualquier medida que abra el espectro del tipo de música que se pueda escuchar no hace más que subsanar un problema de restricción de oferta».

Por otra parte, agrega, «considerando que los bienes que se transmiten en las radios son culturales y simbólicos, las iniciativas que tiendan a regular estos medios, en el fondo, lo que quieren es garantizar una correcta difusión de ellos, además de asegurar el acceso a la diversidad de obras artísticas que existen en Chile, que hoy están no solo restringidos, sino que es un atentado grave a la libertad de expresión de los artistas y de los auditores».

Según Gutiérrez, «este tipo de medidas no recoge, lo que para nosotros es fundamental, que es el derecho de las audiencias a una diversidad de la oferta con criterios culturales y no económicos».

Sobre la campaña de la Archi, Fucatel considera que la Asociación «está asumiendo que la gente no quiere escuchar música chilena, y eso no es así».

José Alfredo Fuentes: «Es lo que se necesita ahora la gente joven»

 

El cantante y animador José Alfredo Fuentes expresó a Cambio21 su extrañeza por los problemas que ha presentado el proyecto de ley devuelto por el Senado, porque «es una cosa bastante simple de resolver y que no es ninguna petición más allá de lo normal, de lo aceptable. Se está pidiendo que de cinco canciones que tocan las radios, una sea chilena. Que se le de tanta vuelta, la verdad, me parece inconcebible. Es raro, porque es una cosa muy simple».

 

El «Pollo» recordó que para él es aún más extraño, porque «vengo de una generación donde el 50% (de música chilena en las radios) se manifestaba solo, sin que se pidiera. Así era en los años 60, lo que significó que tuviéramos una nueva ola increíble, que hubieran nacido cantantes importantes, que han trascendido a través de la música popular».

 

En su opinión, «es lo que se necesita ahora la gente joven. Siento de lo más profundo de mi corazón que hace falta que se le dé una oportunidad a los más jóvenes».

 

Sobre la campaña de la Archi en contra de la iniciativa, Fuentes manifestó que esa organización «tiene mucha fuerza. Me parece que el poder económico, una vez más, está demostrándose muy poderoso en nuestro país y están haciendo que le den vueltas a un asunto que no merece mayor discusión».

SCD: «Existe ánimo para aprobar la ley»

 

El presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, Alejandro Guarello, desdramatiza la situación de la ley.

Según su relato, esperaban que el proyecto fuera devuelto a la Comisión de Cultura del Senado, pero esto ocurrió en una situación un tanto extraña, porque quienes lo apoyan querían discutirla en la sala, «que era un punto de avance para nosotros», apuntó Guarello y explicó a Cambio21 que «quedó la sensación de haber perdido algo, pero en el fondo es lo que estábamos esperando».

 

El proyecto vuelve, en lo general y en lo particular, a la comisión, que cuenta con nuevos integrantes por lo que se pueden hacer indicaciones para mejorarlo.

 

«Estamos tranquilos, trabajando en hacer llegar nuestras opiniones y consideraciones para mejorar la ley, lo que se estaría tratando, eventualmente el 7 de mayo, en la Comisión que ahora preside Fulvio Rossi. La idea es poder trabajar con ellos para que el proyecto vuelva para ser votado por la sala del Senado con las modificaciones que vamos a incorporar», expresó.

 

«Estamos esperanzados, muy atentos y trabajando como locos», apuntó el presidente de la SCD.

En cuanto a la posición de la Archi dice que «no la entendemos. Es una negativa tozuda que no tiene mucho argumento. Nosotros creemos que existe el ánimo de aprobar la ley».

La campaña

Dos mujeres en un restaurante piden ensaladas para almorzar. El garzón, sin embargo, les trae un plato de tallarines y una sopa de zapallo. «Oiga, pero esto no es lo que elegimos», reclama una de ellas. «Pero es lo que les vamos a dar», contesta, tajante, el mozo.

Una voz en off agrega: «Así funciona el proyecto de ley del 20% de música chilena, obligando a las radios a incluir canciones impuestas por ley. La música chilena debe difundirse y fomentarse, no imponerse».

La escena forma parte de la campaña que la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi) ha emitido en más de 1.000 radios del país y que ha recibido innumerables críticas.

La Archi se opone rotundamente

Según el presidente de la Archi, Luis Pardo, la iniciativa legal que fue devuelta a la Comisión de Cultura es «un instrumento arbitrario. A muchas radios pequeñas esta cuota las va a afectar. Como es factible que la discusión se retome ahora, quisimos hacer partícipe al público de lo que está pasando».

«Las personas tienen que saber que es una reforma drástica. Muchas radios van a perder audiencia, porque este proyecto es muy deficiente. Por algo estaba sin discusión desde 2007. Además, no queda claro quién va a vigilar esta cuota», apuntó.

El Presidente de la Archi también hizo hincapié en que «uno de los grandes atributos de la radio es su diversidad. Hoy hay 2000 concesiones radiales, en variados formatos, de distinto tenor, informativa, musical, religiosa, entre muchas otras, un abanico enorme que ofrece programas diversos; creemos que establecer una cuota de contenido va a reducir esa diversidad, hay radios que no van a poder cumplirla y tendrán que cambiar sus formatos. Los auditores van a perder la oferta programática que les gusta y prefieren».

El proyecto de ley

A poco más de un año de su entrada al Congreso fue aprobado por la Cámara de Diputados el artículo que pretendía agregar un inciso a la Ley 19.928, sobre Fomento de la Música, el cual indica que durante su programación diaria las radioemisoras «deberán emitir al menos una quinta parte (20%) de música nacional».

Quienes no cumplan con la normativa deberán pagar multas que van desde 5 a 50 U.T.M., duplicándose en el caso de reincidencia.

La idea del proyecto de ley, impulsado por el diputado UDI Enrique Estay, era promover la difusión de autores chilenos durante las 24 horas del día, con el fin de elevar la actual presencia de música nacional en el dial.

 

Sin embargo, el tema ha tenido un polémico debate entre los músicos y las radioemisoras, y se ha extendido con declaraciones cruzadas entre los involucrados desde su ingreso al Parlamento hasta la aprobación por parte de la Cámara Baja, con 51 votos a favor, 28 en contra y 20 abstenciones, y por último, con el rechazo del Senado, que devolvió el proyecto para su estudio a la comisión de Cultura.

En otros países existe la obligación

Las políticas públicas que buscan equilibrar la desigual difusión y proteger los bienes culturales han sido aplicadas con éxito por países como Uruguay, Argentina, Sudáfrica, Australia, Nigeria, Filipinas (no se exige un porcentaje sino que está la obligación de mostrar cuatro obras de artistas filipinos cada hora), Francia, Canadá, Israel, Jamaica y México, donde todos exigen más del 20%.