Recordando a Camilo Henríquez

camilo-henriquezHernán Miranda Casanova / Primer vicepresidente del Círculo de Periodistas / Discurso en el día de la Prensa / En un día como hoy en 1812, hace 197 años y en pleno proceso revolucionario de la Independencia, de una pequeña prensa manual emergían los ejemplares olientes a tinta fresca de “La Aurora de Chile”, bajo la dirección de Fray Camilo Henríquez y por iniciativa de José Miguel Carrera, un hecho que marca el nacimiento del periodismo nacional y constituye el motivo central que hoy nos convoca. Para el Círculo de Periodistas de Santiago, que viene conmemorando esta fecha desde inicios del siglo 20, el 13 de febrero constituye, por cierto, una instancia de reflexión acerca de nuestro compromiso y responsabilidad social como comunicadores, y es, al mismo tiempo, un momento propicio para evaluar la situación de nuestra profesión, de nuestras organizaciones y del futuro profesional.Camilo Henríquez puede considerarse un modelo de intelectual comprometido con los desafíos de su tiempo. Además de haber sido director de “La Aurora de Chile”, ocupó igual cargo en “El Monitor Araucano”, fue diputado suplente y senador en la Patria Vieja, y redactor de La Gaceta de Buenos Aires, además de ensayista y difusor de las ideas más avanzadas de su tiempo. También tendríamos que tomar nota de que a la vuelta del exilio, en 1822, Camilo Henríquez continuó una activa labor periodística, incluida la fundación de otro periódico. Pero pocos años después un dato que hoy cobra plena actualidad, quedó en el abandono, sin fuentes de subsistencia (hoy diríamos en la cesantía) y murió en 1825, a la edad de 56 años, según refiere la historia, “en la más terrible pobreza”.

Como se sabe, nuestro Círculo fue creado en 1907 bajo la noble inspiración de Camilo Henríquez como una pequeña agrupación entre pares, cuando el periodismo recién empezaba a definirse como una actividad profesional autónoma y específica. Décadas más tarde, una generación ilustre, encabezada por Juan Emilio Pacull, refundó nuestra institución con el objetivo de convertir al periodismo en una profesión universitaria, junto a otros objetivos gremiales como la creación del Colegio de Periodistas de Chile.

En este Día de la Prensa del año 2009, nos inclinamos una vez más en homenaje y reconocimiento de las diversas promociones de hombres y mujeres que han dejado su huella en el ejercicio ilustre de nuestra profesión, a veces al precio de sus vidas, como lo evidencia, por ejemplo, la treintena de nombres incluida en el Memorial de periodistas caídos durante la Dictadura, que se ubica en el tercer piso del edificio de Amunátegui 31.

Digamos para terminar que el periodismo de hoy enfrenta una realidad contradictoria. La tecnología ha permitido un despliegue de posibilidades que habrían sido inimaginables hace cien o cincuenta años, mientras que, en contraste, la prensa nacional tiende a jibarizarse, y el periodismo, de cuarto poder como pudo haber sido considerado en algún momento, ha pasado a ser una actividad dependiente en buena medida de los intereses y caprichos comerciales de unos cuantos grupos económicos.

Por ello, hoy levantamos nuestra voz en apoyo de quienes enfrentan dificultades tanto en el ejercicio de sus labores informativas como en una situación laboral en muchos casos precaria y desmedrada. Ante esto, consideramos imprescindible un llamado a fortalecer nuestras organizaciones, la principal herramienta ayer y hoy para la defensa y vigorización de nuestro gremio, y, por extensión, para hacer posible la prensa de calidad que el país requeriría. Por eso, al rendir homenaje hoy a Fray Camilo Henríquez, a Juan Emilio Pacull y muchas de nuestras figuras tutelares, el Círculo de Periodistas de Santiago reafirma una vez más sus principios en favor de la democracia, la libertad de expresión, la tolerancia, el pluralismo informativo, la solidaridad y la dignidad profesional.