TV digital en La Segunda

Compartimos nota de La Segunda sobre la TV digital en Chile. Nos parece importante que ha días que se discuta en comisión mixta  la ley de TDT,  se aborden en la prensa temas como el acceso a las señales abiertas, la multiplicación de la señales y la real posibilidad de la convergencia (TV con internet, radio, etc.).  Tal como se indica en la nota, la percepción de la ciudadanía sobre el cambio desde la TV analógica a  la digital está en la mejora de la calidad de imagen, lo cual dependerá del cambio a un aparato de TV que pueda percibirlo. Por lo mismo, nos parece interesante el énfasis de la nota en que la mejora más significativa para la población está en asegurar la entrada de nuevos operadores que diversifiquen la oferta  y así  acceder a nuevos y diversos contenidos.

Sobre lo mismo, nos parece relevante que se aborde la posibilidad de financiamiento para las señales de libre recepción regional, local y comunitaria, entendiendo que sin ayuda se complica la posibilidad de generar estos contenidos y incluso la viabilidad económica de estas señales.

Con respecto de TVN, se omite en la nota lo importante que es profundizar en la Ley la misión pública del canal estatal.

TV Digital ¿Logrará ser un buen negocio en Chile?

Además del incremento en calidad de imagen y audio que traerá -que supera en seis veces a la TV actual-, la nueva tecnología permitirá que todo el país, por primera vez, tenga acceso a todas las señales abiertas de TV en forma gratuita. La necesidad de desarrollar la televisión digital full HD radica, principalmente, en la industria de la TV abierta y en sus actuales limitaciones para competir con la televisión de pago, que hace años cuenta con formato HD.

Si las expectativas se cumplen a fines del 2018 en Chile se apagaran definitivamente las actuales señales de televisión abierta, entre ellas, los canales 7, 9 ó 13, que ya no existirán. A su vez, los tradicionales televisores analógicos, no volverán a entregar imagen nunca más… todo ello, si el proyecto de ley de Televisión Digital (TVD) es aprobado en el Congreso en los próximos dos meses, iniciando la cuenta regresiva para el apagón definitivo de la actual televisión y el inicio del reinado de la alta definición.

Un panorama que mantiene en «alerta máxima» a la industria televisiva, principalmente, por las fuertes inversiones que deberá realizar el sector: entre US$100 millones y US$200 millones, sólo considerando a los siete canales que integran la Asociación Nacional de Televisión (Anatel): La Red, UCV, TVN, Mega, CHV, Canal 13 y TLC.

El gran problema es que durante los cinco años que dure esta cuenta regresiva, continuará emitiéndose la TV analógica en todo el país y, paralelamente, las estaciones deberán ir cumpliendo hitos de cobertura con la TVD, en el denominado «período de simulcast».

Eso significa que los actuales equipos y antenas de transmisión seguirán funcionando, mientras en paralelo los canales «modifican el tamaño de las casetas con equipos, construyen o refuerzan sus torres, amplían sus instalaciones eléctricas y sistemas de refrigeración», junto con adquirir numerosos nuevos equipos, explicó el director del proyecto televisión digital de Anatel, Juan Agustín Vargas.

Pero además del incremento en la calidad de imagen y audio que traerá la TVD -que supera en seis veces a la TV actual-, la nueva tecnología va a permitir que todo el país, por primera vez, tenga acceso a todas las señales abiertas de TV en forma gratuita.

Actualmente en Chile «hay sólo dos localidades que reciben las siete señales de los canales abiertos agrupados en Anatel, el resto recibe menos. Incluso, más de 100 localidades reciben sólo una señal de TV, con lo cual, desde este punto de vista, hay al menos siete calidades distintas de ciudadanos en nuestro país», afirmó Vargas.

Más competidores y contenidos

La TVD permitirá, además, el ingreso de nuevos competidores y una mayor oferta de contenidos, ya que al emplear la banda UHF, quedarán disponibles los canales 21 al 51, permitiendo la coexistencia simultánea de hasta 30 señales diferentes.

A su vez, esta tecnología permitirá multiplicar la señal de cada estación de TV. «De esta forma, un canal podrá tener dos señales en alta definición (HD) o una señal en HD más tres señales estándar o podrá emitir cinco a seis señales en definición estándar», explicó el subsecretario de Telecomunicaciones, Jorge Atton.

Sin embargo, para Anatel el camino es uno sólo: » Si vamos a migrar a la televisión digital no será para tener más canales de calidad similar a la actual, sino para introducir la televisión de alta definición , la cual ocupa gran parte de la capacidad disponible», afirmó Juan Agustín Vargas.

De hecho, para el ex subsecretario de Telecomunicaciones, Christian Nicolai, la necesidad de desarrollar la televisión digital full HD en el país radica, principalmente, en la propia industria de la televisión abierta y en sus actuales limitaciones para competir de mejor forma con la televisión de pago, que hace años cuenta con formato HD y diversos grados de interacción con sus usuarios.

Nueva tecnología, el mismo negocio

Pero, más allá de la mejor imagen y mayor cobertura que traerá la TVD, existen variables e interrogantes que hoy el proyecto de ley no ha despejado y que a nivel mundial han hecho tambalear al sistema.

«La experiencia muestra que la TVD se ha demorado bastante más de cinco años en el mundo, porque es un tema que no sólo depende de las operadoras de TV , sino que depende, en gran medida, de que la gente se prepare, ya que su televisor antiguo no va a servir más», comentó Nicolai.

Pero más importante aún, es el modelo de financiamiento que permitirá migrar a la TVD y, al respecto, el proyecto contempla que todo seguirá igual. Es decir, los canales continuaran financiándose con la publicidad, que crece o decae según lo hace la economía, pero como «no hay experiencias a nivel mundial de que el avisaje responda a los cambios tecnológicos», dijo Nicolai, es probable que -pese a todo este esfuerzo- las estaciones continúen disputándose la misma «torta publicitaria».

De esta forma, sólo en la medida que la publicidad logre rentabilizar las inversiones, se podrá dar paso a los negocios anexos a la TVD: transmisión de datos, canales de música, TVD móvil o servicios de carrier para trasmitir la señal de otros operadores autorizados; ya que esos servicios requieren inversiones adicionales y «no conozco experiencias en el mundo donde los otros negocios le hayan salvado la vida a un canal de TV», relató el ex subsecretario.

De hecho, las potencialidades de internet, la TV pagada y la insuficiente inversión publicitaria está poniendo en jaque el desarrollo de la TVD, como ocurre en México, Argentina, Uruguay y Venezuela; y en parte de Europa , donde no ha habido gran interés de los inversionistas por desarrollar la tecnología o cada vez son menos los operadores que están sobreviviendo a ella. Por ejemplo, en España la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones afirmó hace algunas semanas que el año pasado, por primera vez, la televisión pagada superó en ingresos a la televisión abierta.

Para dimensionar el tamaño de las inversiones que se ejecutarán en Chile, está el caso de Canal 13, controlado por Andrónico Luksic, que tramita en la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) una emisión de acciones en Bolsa por cerca de US$40 millones, con el fin de financiar su proyecto de TVD.

Pero hay más, ya que Jorge Atton explicó que el proyecto de Ley que verá con «discusión inmediata» en los próximos días una comisión mixta del Senado y la Cámara -para resolver los últimos detalles del texto-, considera una norma ya aprobada que establece que el 40% de las concesiones para TVD serán destinadas a señales de libre recepción regionales, locales y comunitarios o a transmisiones nacionales que «califiquen» como culturales o educativas . Para ello, «se contempla el subsidio para el contenido e infraestructura para el desarrollo de estos canales» dijo.

Y si bien, existen dudas respecto al monto y forma de esos subsidios, por cuanto los mayores costos que hoy enfrenta la TV abierta están en el desarrollo de contenidos, bajo el formato que plantea el proyecto ya existen interesados en sondear proyectos televisivos culturales y educativos, principalmente, al interior de la Universidad Católica.

Emparejando la cancha a TVN

Mientras se tramita la Ley de TVD en el Congreso, el Gobierno -a inicios de mayo- ingresó con «suma urgencia» otro proyecto destinado a ampliar el giro de Televisión Nacional (TVN) al negocio de radiodifusión. No se trata de un capricho de la red estatal o de la moda del momento… y es que como la televisión digital se financiará sólo con publicidad y como no se vislumbran mayores tasas de crecimiento de ésta, la idea es emparejar la cancha para TVN, de forma que pueda competir con nuevos productos publicitarios frente a los actuales operadores de TV o a los nuevos que ingresen.

Si bien los grupos Luksic (C13) y Bethia (Mega) son nuevos en el campo de los medios de comunicación, ingresaron al sector entendiendo que el negocio estaba en los formatos multiplataforma (TV, radio, internet, diarios y revistas) de manera de competir por distintas «tortas publicitarias», empaquetando productos a precios competitivos.

Otras plataformas de contenidos que, además, se ven potenciadas con los «rostros» de los canales de TV. Como ocurre, con el animador Martín Cárcamo (C13), que conduce un programa en Radio Top FM, la emisora que debutó en marzo en el espacio de radio Horizonte, tras ser adquirirá por C13.

En ese ámbito, la estación de Luksic y Mega llevan la delantera, ya que han adquirido radioemisoras con miras a lograr cobertura nacional, mientras que el proyecto de La Tercera TV (Consorcio Televisivo S.A.) para Valparaíso, Concepción, Temuco y Santiago, está vinculado a los medios que ya opera Copesa.

Bajo ese escenario, TVN no puede competir, por cuanto la ley que la rige sólo le permite operar como televisora. Así, el proyecto de ley para la red estatal propone que opere en la «producción emisión y transmisión de contenidos audiovisuales y de radiodifusión, cualquiera sea su formato, plataforma audiovisual o medio», con lo que el canal «podrá realizar todas las actividades propias de una empresa privada de televisión».

 

Para despejar mitos…

Una serie de mitos se han creado en torno a la TVD en Chile, algunos exagerando sus cualidades y otros minimizando su potencial. Al respecto, Christian Nicolai despejó algunas dudas: La CALIDAD DE LA IMAGEN la define el televisor: si se trata de un aparato convencional con decodificador, la imagen será como la actual; si es un receptor HD, sólo se verán imágenes hasta esa calidad. Es así que para apreciar la TVD en su máxima dimensión se deberá disponer de equipos full HD. Por sus características la TVD o se ve nítidamente o, simplemente, no se ve en el receptor, todo lo contrario a la TV actual que se puede observar aún con deficiencias de imagen. Por ello, uno de los desafíos será resolver las «ZONAS OSCURAS» que quedarán sin señal digital en diferentes puntos del país. No solo aumentará la calidad de imagen, sino que también el AUDIO , ya que la TVD transmite ambos por separado y es el receptor el que los une. Si se cuenta con un equipo adecuado, además, se podrán recibir más canales de audio e información con menús de programación. La INTERACTIVIDAD en la TVD no funciona dentro de la banda que utilizará Chile (UHF), ya que en ella la transmisión es sólo en un sentido: desde la antena de la operadora hasta el televisor. Para enviar una respuesta desde ese televisor, se requeriría de otro medio (fibra óptica, cable coaxial u otra banda) que los canales de Anatel no tienen. El desarrollo en Chile de la TVD MOVIL (en full HD) es complejo, ya que requiere más inversiones en un mercado reducido, donde competiría con los servicios de telefonía móvil. En EE.UU., de hecho, iniciativas de TVD Móvil han fracasado por sus bajos retornos.

Ver desde La Segunda